Alejandro Aguilera indicó a Puranoticia.cl que existen antecedentes que darían cuenta de eventual adulteración de documentación necesaria para el funcionamiento del local, lo que fue detectado en el marco del plan municipal de “tolerancia cero” aplicado en Viña del Mar.
El endurecimiento de las fiscalizaciones municipales en Viña del Mar y la aplicación del plan de "tolerancia cero" con los locales comerciales que no cumplen la normativa vigente, sigue generando repercusiones, especialmente tras la clausura de dos establecimientos emblemáticos del balneario de Reñaca: el Manda y el Long Beach.
Lejos de tratarse de infracciones menores, los antecedentes conocidos en uno de los casos elevaron el conflicto a un escenario de mayor complejidad, con eventuales implicancias penales que hoy mantienen el tema bajo la lupa del Concejo Municipal.
Fue en este contexto que el concejal de Viña del Mar, Alejandro Aguilera, abordó la situación en conversación con Puranoticia.cl, detallando que en su rol fiscalizador ha solicitado antecedentes adicionales para profundizar en lo ocurrido en diciembre.

"Se ha procedido a la clausura y, bueno, en mi función de fiscalizador de la comuna, he estado solicitando los antecedentes para poder investigar más a fondo qué es lo que ha estado ocurriendo acá, porque incluso la información que nosotros tenemos como Concejo Municipal es que en uno de los locales hay falsificación de documento público y eso incluso puede derivar en causas penales. Esta no es una situación tan trivial, no es que el Municipio se levante de un día para otro a clausurar locales", afirmó.
En esa línea, el edil del Frente Amplio (FA) explicó que la información entregada tanto al Concejo como por los canales oficiales del Municipio, apunta a una eventual adulteración de documentación necesaria para el funcionamiento del local. "Habría falsificación de un rótulo y, teniendo presente que un rótulo –para funcionar– es un documento público, la adulteración es falsificación de documento público, lo cual puede derivar en causas penales si es que se persiste en esta investigación", sostuvo.
Los antecedentes conocidos hasta el momento se refieren específicamente al restaurante Manda, el cual durante la noche funcionaba como discoteque. En ese sentido, recalcó que "la información indica que el local Manda contaba con un rótulo falsificado. Así que, al menos en las funciones que a mí me toca como fiscalizador y orientador de las políticas públicas que la Municipalidad sigue, eso nosotros vamos poder perseguir las responsabilidades penales porque en este sentido yo creo que no se pueden tener medias tintas acá".

Cabe recordar que para que un recinto comercial pueda operar como discoteque debe cumplir con exigencias específicas autorizadas por la Dirección de Obras Municipales (DOM), entre ellas la zonificación correspondiente, condiciones arquitectónicas adecuadas para la recepción de público, vías de evacuación claramente definidas y una configuración interna acorde al tipo de actividad que ejerce, además del pago de tributos diferenciados, según el permiso otorgado.
Bajo este escenario, el concejal Aguilera llamó a no demonizar el plan de “tolerancia cero” impulsado por la administración de la alcaldesa Ripamonti, pues su objetivo –dijo– apunta a la prevención de riesgos y a la protección de la comunidad.
"Esto hay que entenderlo desde la otra perspectiva, hay que entenderlo desde una protección a los ciudadanos. Las cosas se tienen que hacer en norma, porque son las normas las que nos dan una convivencia democrática. Además, no es justo para algunos permisionarios cumplir con las normas y otros no", concluyó la autoridad comunal.
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