A casi cuatro años de las primeras denuncias publicadas por Puranoticia.cl, trabajadores y conductores del vertedero ubicado en la parte alta de Playa Ancha advierten que el escenario de abandono y riesgo se mantiene intacto pese a diversos anuncios realizados.
El humo de las fogatas se levanta apenas se hace ingreso por el acceso principal. El suelo de tierra es inestable y el ambiente muy hostil. En medio de cerros de basura, camiones que maniobran con dificultad y sujetos que observan atentos cada descarga, el relleno sanitario El Molle –ubicado en la parte alta del cerro Playa Ancha– sigue funcionando como si nada hubiera cambiado. Casi cuatro años después de que Puranoticia.cl expusiera la cruda realidad del recinto, la escena es prácticamente la misma: violencia, impunidad y abandono en el principal vertedero de la región de Valparaíso.
Ubicado frente al Complejo Penitenciario de Valparaíso, El Molle recibe los desechos domiciliarios de 12 comunas de la región, concentrando más de la mitad de los residuos sólidos generados en el territorio. Sin embargo, además de basura, el lugar concentra una seguidilla de hechos delictuales que afectan directamente a conductores de camiones, trabajadores del aseo y funcionarios de la empresa Veolia, concesionaria del recinto. Golpizas, asaltos, amenazas, riñas, consumo de alcohol y drogas, además de la permanente quema de residuos, forman parte de las acciones habituales de un espacio que los propios trabajadores han descrito como lo más parecido al infierno.
Tal como se denunció en un reportaje publicado por este medio en mayo de 2022, uno de los principales focos de conflicto lo protagonizan los denominados "gatos", recolectores informales que operan al interior del vertedero. Estos sujetos aguardan la llegada de los camiones para hurguetear entre la basura en busca de especies de valor que luego comercializan en el mercado informal. Para ello, no dudan en intimidar, amenazar o agredir a quienes consideran un obstáculo para su actividad.

Imágenes recientes a las que accedió Puranoticia.cl confirman que la situación se mantiene prácticamente intacta que la de hace cuatro años atrás. Un conductor de camión –cuya identidad se mantendrá en reserva por motivos de seguridad– registró en video su ingreso al relleno sanitario, donde se observan grandes fogatas activas, malos caminos interiores y tolvas de reciclaje apiladas para la revisión de residuos. "Esto es tierra de nadie", afirma mientras avanza con dificultad por el recinto playanchino.
El registro audiovisual también deja en evidencia lo reducido del espacio operativo en sus caminos de tierra. "No hay espacio para darse vuelta. Es todo un caso este asunto", comenta el conductor mientras espera poder maniobrar para descargar. En ese contexto, relata la constante presión de los recolectores informales: "Acá tengo a un tonto al lado gritándome", señala, en referencia a un "gato" que le daba instrucciones sobre cómo y dónde botar la basura, para finalmente inspeccionarla minuciosamente.
Uno de los elementos más graves que se desprenden del testimonio es la presencia de menores de edad participando en estas labores informales. "Ahí va pasando una niñita que no creo que tenga más de 13 o 14 años", relata el chofer, dando cuenta de una realidad que agrava aún más el escenario de descontrol al interior del vertedero.

Si bien, en esta ocasión no se observa el ingreso de los "gatos" a las cabinas de los camiones, los conductores recuerdan que estas situaciones ya han ocurrido. En su momento, trabajadores relataron que "estos tipos nos tienen amedrentados constantemente. Nos amenazan. Cuando la basura que llevamos es muy buena para ellos –como chatarra– nos paran y hacen que abras la tolva. Vienen en camioneta porque también están equipados, nos hacen botar la carga y se llevan lo que necesitan. Esta es una mafia, tierra de nadie, un mundo aparte que nadie conoce".
Bajo este contexto, cabe recordar que el año pasado, la empresa Veolia fue objeto de cuestionamientos por eventuales irregularidades en el manejo del relleno sanitario y por incumplimientos de obligaciones ambientales. A raíz de ello, la Municipalidad de Valparaíso anunció una serie de medidas de fiscalización más rigurosas para asegurar el cumplimiento de los compromisos adquiridos por la concesionaria.

No obstante, según denuncian los propios conductores que ingresan diariamente a El Molle, estas medidas no se han materializado en mejoras concretas. La persistencia de fogatas, violencia e impunidad pone en entredicho tanto los anuncios del Municipio liderado por la alcaldesa Camila Nieto, como la decisión del Concejo Municipal de Valparaíso, que aprobó –por siete votos a favor y tres en contra– la extensión de la concesión del relleno sanitario a la firma Veolia hasta marzo de 2028.
Asimismo, durante una visita encabezada en mayo de 2025 por el gobernador regional de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, se plantearon lineamientos para avanzar hacia una estrategia integral de residuos que permita garantizar la operatividad y extender su vida útil del relleno, promoviendo al mismo tiempo una gestión sustentable de los residuos. Pero nada de eso ocurrió. Ocho meses más tarde, la situación sigue igual.
Como se logra apreciar en las imágenes, a casi cuatro años de las denuncias públicas, el relleno sanitario El Molle continúa operando en un escenario que muchos describen como una tierra de nadie, donde la basura no es el único problema que se acumula.
PURANOTICIA