El informe encargado en el marco de una causa ante el 2° Juzgado Civil de Valparaíso concluyó que las principales anomalías detectadas en las viviendas corresponden al diseño, cálculo estructural y formulación del proyecto aprobado por SERVIU, y que la Constructora San Sebastián ejecutó las obras conforme a los antecedentes autorizados.
Un nuevo capítulo se abrió en la disputa por la reconstrucción de las viviendas de El Olivar, en Viña del Mar, luego que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), a través de la Seremi en Valparaíso, saliera a cuestionar las conclusiones del lapidario peritaje judicial que analizó las obras ejecutadas tras el megaincendio de febrero de 2024.
El informe pericial, fechado el 4 de octubre de 2026 y elaborado en el marco de la causa del 2° Juzgado Civil de Valparaíso, fue solicitado dentro de una medida prejudicial promovida por Constructora San Sebastián contra el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) de la región de Valparaíso.
La relevancia del documento radica en que revisó precisamente los antecedentes técnicos utilizados por Serviu para disponer la suspensión indefinida de las obras de reconstrucción. El peritaje examinó los proyectos aprobados, los contratos, permisos, libros de obras, antecedentes técnicos y las propias viviendas en terreno, con visitas realizadas durante agosto y septiembre.
Entre sus principales conclusiones, el informe establece que las anomalías detectadas “provienen del diseño, calculo estructural y formulación del Proyecto Habitacional aprobado por el Serviu” y que “no se deben a la ejecución material de las obras”.
El peritaje agrega que se verificó que “lo efectivamente ejecutado por la Constructora corresponde al Proyecto aprobado” y que no se apreció que las obras se hubieran apartado de los planos y especificaciones técnicas incorporados en el Certificado de Calificación Definitiva.
El documento también distingue entre los problemas asociados al diseño y aquellas observaciones detectadas durante la ejecución. Respecto de estas últimas, sostiene que eran susceptibles de ser corregidas durante el desarrollo de las obras y que varias de las modificaciones observadas contaban con antecedentes de respaldo, incluyendo anotaciones en los libros de obras y documentación técnica.
Sin embargo, el Minvu, a través de la Seremi de Vivienda y Urbanismo de Valparaíso rechazó las conclusiones del informe y entregó una respuesta pública en la que defendió los antecedentes técnicos que sustentaron sus reparos a las obras de El Olivar.
La cartera puso especial énfasis en una de las propias advertencias contenidas en el peritaje: que “la revisión de la ingeniería y memoria de cálculo no forma parte de esta pericia”. Para el Ministerio, esa limitación es determinante, ya que, a su juicio, sin ese examen no existe base técnica suficiente para concluir que las viviendas sean seguras o que los defectos detectados sean subsanables.
En su respuesta, el Ministerio aseguró que las viviendas “no cumplen la normativa sísmica” y citó los informes N° 2.178.944, 2.178.944-1 y 2.178.944-2 del IDIEM de la Universidad de Chile.
Según la cartera, dichos informes establecen que en las tres tipologías de viviendas analizadas las deformaciones de entrepiso exceden el límite establecido por la normativa y que existen elementos estructurales exigidos hasta 14 veces por sobre su capacidad admisible.
Otro de los puntos cuestionados por el Minvu corresponde al sistema Fastwork. La cartera sostuvo que éste fue aprobado por la Ditec para viviendas aisladas de un piso, mientras que en El Olivar fue proyectado como sistema sismorresistente en viviendas pareadas de dos pisos.
El Ministerio añadió que la memoria de cálculo habría omitido el factor de seguridad exigido por el fabricante y cuestionó también el uso de un panel alternativo mencionado en el peritaje, asegurando que éste no cuenta con ensayos estructurales.
La resistencia al fuego es otro de los aspectos en disputa entre ambos antecedentes técnicos.
Mientras el peritaje sostiene, sobre la base de los certificados revisados, que las acreditaciones correspondientes cumplen con los antecedentes del proyecto, el Ministerio afirmó que los informes del Idiem concluyen que ninguna de las tipologías acredita la resistencia F-15 exigida por la OGUC para las vigas de acero, la losa colaborante y la techumbre.
Asimismo, señaló que en la tipología A1 el muro medianero y sus columnas tampoco acreditarían una resistencia F-60.
El Minvu también cuestionó las modificaciones realizadas durante la ejecución de los trabajos. Entre ellas mencionó el reemplazo de paneles por muros Metalcon en ejes divisorios, situación que, según la cartera, fue constatada en terreno por la Ditec.
A juicio de la Seremi de Vivienda, esa modificación altera el sistema sismorresistente y deja sin respaldo las acreditaciones de resistencia al fuego y acústica. También sostuvo que el peritaje no acompaña una validación de la ingeniera calculista para el corte de una viga ni para el cambio de la placa colaborante.
En ese punto, la cartera planteó que una anotación en el libro de obras o la expresión “o similar” contenida en las especificaciones no reemplazan la verificación estructural correspondiente.
En medio de esta disputa, el Minvu aseguró que no modificará los estándares exigidos para la reconstrucción de El Olivar y afirmó que las familias damnificadas por el incendio de febrero de 2024 tienen derecho a recibir viviendas seguras.
“El Ministerio no rebajará los estándares de seguridad”, sostuvo la cartera, agregando que “el Estado tiene el deber ineludible de garantizarlo”.
Finalmente, Vivienda reiteró que los informes del Idiem utilizados para sustentar sus reparos se encuentran disponibles para la ciudadanía.
PURANOTICIA