El secretario de Estado, Louis de Grange, abordó el escenario del proyecto justo antes del retiro del contrato del estudio integral desde la Contraloría.
El futuro del tren que busca unir Valparaíso con Santiago, a través de Llay Llay, sigue instalado en la discusión pública, más aún luego que el ministro de Transportes, Louis de Grange, se refiriera al tema.
En una actividad realizada en la estación Cal y Canto, en la región Metropolitana, el secretario de Estado abordó el proyecto que recientemente sufrió un duro traspié luego que el Gobierno retirara el contrato para su estudio integral desde la Contraloría General de la República.
“Los proyectos ferroviarios son de un enorme impacto social, tanto a nivel urbano, suburbano e interregional. Por otra parte, está la condición de financiamiento. Y, por supuesto, cuando estamos saliendo de un periodo con un déficit muy importante y que tenemos que realizar ajustes, es absolutamente natural y legítimo que se evalúe cuáles son las propiedades sociales a nivel país con el erario público”, comenzó diciendo De Grange.
Asimismo, planteó que “uno sabe las múltiples necesidades que hay en materia de vivienda, de educación, de salud, de pensiones, de transporte, por supuesto, y el Gobierno de manera tremendamente responsable, que es el encargo que nos ha hecho el Presidente José Antonio Kast, se tomarán las decisiones y se priorizarán aquellos proyectos con mayor beneficio social”.
En ese contexto, el Ministro de Transportes subrayó que “se van a revisar todos los antecedentes de los distintos proyectos, se tiene que hacer un análisis socioeconómico con la rentabilidad social y en función del resultado del análisis socioeconómico y del presupuesto disponible como país, se van a definir las prioridades sociales para los distintos sectores y para los distintos territorios”.
Por último, De Grange expresó que “hay otros proyectos a nivel regional que también tienen una vocación tremendamente relevante. La discusión que yo creo que es tremendamente legítima y necesaria es que saliendo de cuatro años en que se gastó más de lo que el país podía producir, es decir, se generó un déficit estructural mayor, hay que priorizar aquellos proyectos con mayor rentabilidad social. Y eso es una responsabilidad del actual gobierno y es parte, cierto, de las prioridades que nos ha encomendado el Presidente Kast”.
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