
El gerente Andrés Parodi criticó la resolución que castigó a la empresa, señalando trato desigual e injustificado.
El futuro de la industria salmonera en el sur de Chile está en entredicho, luego de que el gerente general de Cooke Aquaculture Chile, Andrés Parodi, arremetiera públicamente contra la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) y emplazara al ministro de Hacienda, Nicolás Grau, a responder por la "falta de certeza jurídica".
La dura ofensiva de la empresa se produce tras una millonaria multa de $1.370 millones y la orden de clausura parcial de tres centros de cultivo en la Región de Aysén, dos de ellos ubicados en el Parque Nacional Laguna San Rafael. La compañía, a través de su gerente, tilda la sanción como "injusta, arbitraria y discriminatoria", acusando a la SMA de actuar en sintonía con "el ambientalismo extremo".
Sin embargo, el eje central de la defensa de la salmonera es un acuerdo firmado en 2023 con varias autoridades del Gobierno, incluyendo a Nicolás Grau, quien en ese entonces era ministro de Economía. Parodi recuerda que en dicho acuerdo, el Estado se comprometió a respetar los derechos adquiridos y el desarrollo de la actividad mientras se realizaba la relocalización de las concesiones.
Es por ello que el ejecutivo acusa que la resolución de la SMA "implica, en los hechos, una expropiación indirecta, sin pago de indemnización". En un claro desafío a la autoridad, Andrés Parodi emplazó a Grau a "acreditar el valor de la palabra empeñada", argumentando que si un compromiso suscrito por cuatro ministros "no sirve de nada", no se puede confiar en realizar inversiones en Chile.
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