Luego de un operativo de la PDI cerca de Copiapó, seis yales y un cometocino de Gay retornaron a su hábitat natural tras verificar su estado de salud, mientras la autoridad reforzó el llamado a no atrapar ni comercializar especies silvestres.
Tras una evaluación favorable de su estado de salud, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) liberó en su hábitat natural a seis ejemplares de yal (Melanodera xanthogramma) y uno de cometocino de Gay (Phrygilus atriceps), especies protegidas por ley que habían sido capturadas ilegalmente durante el fin de semana en las inmediaciones del desierto florido, cerca de Copiapó.
La denuncia fue recibida por la Policía de Investigaciones (PDI), cuyo rápido operativo permitió identificar a los responsables. Posteriormente, las jaulas decomisadas y las aves fueron entregadas al personal de la Oficina Copiapó del SAG, que procedió a liberarlas tras verificar su estado de salud.
José Herrera, director regional (s) del SAG Atacama, explicó que estas aves, protegidas por la Ley de Caza N.º 19.473, son capturadas debido a su belleza y su llamativo canto, y también son objeto de comercialización ilegal.
“Lamentablemente este tipo de ilícitos son recurrentes, especialmente en años de desierto florido. Hacemos un llamado a las personas a acatar la ley, ya que quien cometa estos actos o quien compre estas aves se expone a sanciones, que van desde multas que pueden ir de 3 a 50 UTM hasta penas de prisión”, dijo.
El director regional (s) agregó que el SAG ha intensificado las fiscalizaciones para prevenir estos delitos, especialmente en las provincias de Copiapó y Huasco, “donde la mayor presencia de flora y fauna silvestre también exige reforzar las medidas de protección”.
Asimismo, la institución integra la comisión de protección del desierto florido, encabezada por la Delegación Presidencial Regional, desde donde coordina acciones destinadas al resguardo y la vigilancia de este ecosistema.
Herrera reiteró que el yal y el cometocino de Gay, al igual que la fauna silvestre de la región en general, cuentan con protección legal, por lo que no pueden ser cazados ni capturados. En este contexto, la normativa también prohíbe el uso de trampas para atrapar aves, por lo que instó a la comunidad a denunciar oportunamente cualquier antecedente relacionado con la instalación de estos dispositivos o la captura ilegal de aves silvestres.
La Ley de Caza y su reglamento clasifican al yal como una especie de densidades poblacionales reducidas, mientras que el cometocino de Gay es considerado una especie benéfica para el mantenimiento de los equilibrios de los ecosistemas naturales.
PURANOTICIA