Desde 2016 se han reportado cinco episodios importantes, generando preocupación por la afectación en la calidad de vida de los habitantes y los posibles efectos en su salud.
El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Chillán por los reiterados episodios de malos olores que sufren vecinos de la conurbación Chillán–Chillán Viejo, emitidos por el plantel de cerdos Rucapequén y la planta de tratamiento de aguas servidas de Essbio.
Según consignó el INDH, de 2016 a la fecha se han reportado al menos cinco episodios importantes, generando preocupación por la afectación en la calidad de vida de los habitantes y los posibles efectos en su salud.
El jefe regional del INDH, Jorge Bustos, señaló que “como institución autónoma tenemos el deber de actuar cuando se ven amenazados derechos fundamentales. El derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación y la protección de la salud requieren de medidas concretas, por lo tanto, esta acción judicial busca que se adopten estas medidas urgentes en favor de la comunidad”.
En el recurso, la sede del INDH solicita a la Corte de Apelaciones que ordene a la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) tomar acciones para evitar un daño inminente a la salud de las personas y el medio ambiente, junto con realizar un informe sobre el actual funcionamiento de las plantas emisoras de malos olores, detallando si están cumpliendo la normativa.
Además, se solicitó a la Seremi de Salud de Ñuble tomar muestras ambientales para hacer un estudio que determine sus componentes y eventuales riesgos para la salud de las personas. Por último, el recurso tiene como objetivo que se desarrolle un plan de seguimiento y fiscalización periódico, con la obligación de informar a la Corte de Apelaciones y a los vecinos y vecinas del sector, sobre el correcto funcionamiento de la planta.
Carlos Venegas, uno de los vecinos afectados e integrante del Comité Ambiental de Chillán Viejo, señaló que “es urgente e indispensable legislar, para construir un marco normativo que garantice la salud y la calidad de vida de las personas, de lo contrario, las fiscalizaciones seguirán siendo insuficientes”.
La sede regional del INDH ya había oficiado tanto a la Seremi de Salud como a la Superintendencia del Medio Ambiente. De acuerdo a la información entregada por la Seremi, sólo durante enero de 2026 se registraron 14 denuncias por malos olores y se efectuaron fiscalizaciones en el plantel porcino y la planta de tratamiento de aguas servidas Essbio.
PURANOTICIA