La iniciativa impulsada por el Gobierno Regional de Magallanes contempla una conexión submarina de 3,7 kilómetros y podría tardar cerca de ocho años entre estudios y construcción.
El Gobierno Regional de Magallanes impulsa la construcción de un túnel submarino de 3,7 kilómetros bajo el Estrecho de Magallanes, iniciativa contemplada en el Plan de Desarrollo de Zonas Extremas 2025-2035.
En ese contexto, el ingeniero civil y experto en estructuras de la Universidad de los Andes, Francisco Hernández, abordó los desafíos que implica esta megaobra y sostuvo que la colaboración con Argentina será fundamental para hacerla viable.
“Para hacer un proyecto de estas características, solamente en términos ingenieriles y geotécnicos, se necesitan unos dos años de estudio para construir en un plazo de unos seis años”, comentó el especialista en entrevista con Tele13 Radio.
Actualmente, más de dos mil personas y cerca de 600 vehículos cruzan el estrecho utilizando el sistema de ferries por Primera Angostura. Sin embargo, las complejas condiciones climáticas de la zona suelen provocar interrupciones del servicio y retrasos en los traslados.
Hernández explicó además que gran parte de los usuarios corresponden a ciudadanos argentinos, debido a la cercanía de ciudades como Río Grande y Ushuaia.
“Es vital buscar la sociedad con Argentina para hacer este tipo de proyectos, porque si uno solo pensara en el tráfico nacional no se podría justificar el costo. El desafío sería lograr un acuerdo binacional de construcción”, aseguró.
Respecto de la inversión necesaria, el académico indicó que “el costo que tendría este túnel sería de 400 millones de dólares por kilómetro, un costo relativamente alto comparado con el Eurotúnel que salió 300 millones. Pero, dadas las complejidades de la zona, uno podría esperar esa cifra”.
A modo de comparación, recordó que la construcción del Puente de Chacao tuvo un costo aproximado de 1.200 millones de dólares.
Sobre los desafíos técnicos de la iniciativa, Hernández destacó que Chile cuenta con experiencia en la construcción de túneles, aunque advirtió que una obra de estas características presenta exigencias mucho mayores.
“En el caso de un túnel submarino se requiere más expertís en el sentido que estaríamos pasando debajo del Estrecho de Magallanes. La solución tiene que estar bajo el lecho marino y tendería a pensar que a unos 20 metros debajo de este. Hay conceptos como la permeabilidad, que hay que tratar de reducirlas y eso va a tener que ver con las técnicas constructivas”, finalizó.
PURANOTICIA