
La decisión fue confirmada por la ministra de Defensa, Adriana Delpiano, y se enmarca en un contexto de múltiples casos similares que han afectado a las Fuerzas Armadas en los últimos meses.
El Ejército de Chile tomó una drástica medida disciplinaria al desvincular a tres de sus cabos que fueron formalizados por tráfico de drogas en la región de Aysén. La decisión fue confirmada por la ministra de Defensa, Adriana Delpiano, y se enmarca en un contexto de múltiples casos similares que han afectado a las Fuerzas Armadas en los últimos meses.
Los tres funcionarios, que formaban parte del Regimiento Número 8 "Chiloé", fueron detenidos el pasado 16 de agosto en una operación conjunta entre la PDI y la Fiscalía Occidente. Si bien la investigación se centraba en un civil que retiraba un paquete con más de 11 kilos de marihuana desde una sucursal de Chilexpress, la policía se encontró con la sorpresa de que los tres militares estaban presentes en el lugar para recibir la droga.
Al día siguiente, los uniformados fueron presentados ante el Juzgado de Garantía de Coyhaique, donde se les formalizó por el delito de tráfico de drogas. A pesar de que los tres cabos ya fueron desvinculados de manera inmediata, la ministra Delpiano precisó que aún no son dados de baja oficialmente de la institución.
Este incidente es el tercero en menos de un año que involucra a miembros del Ejército y de la Fuerza Aérea en casos de narcotráfico, lo que ha generado una preocupación sobre una posible infiltración de estas redes en las instituciones castrenses. Aunque la ministra calificó la situación de "muy grave", insistió en que no es un "problema generalizado" y que la mayoría de los uniformados cumplen con su deber.
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