Los involucrados simularon prestaciones médicas no realizadas entre 2019 y 2020, provocando un perjuicio fiscal cercano a los $300 millones. Un quinto acusado se encuentra prófugo.
La Fiscalía de Arica logró condenar a cuatro acusados por fraude de subvenciones fiscales, tras acreditar que se concertaron para defraudar a Fonasa mediante la emisión y cobro de bonos por prestaciones médicas que no fueron realizadas.
Los hechos ocurrieron entre 2019 y 2020 y provocaron un perjuicio fiscal cercano a los $300 millones. Entre los condenados hay un comerciante y tres profesionales de la salud.
Un quinto acusado, de profesión psicólogo, mantiene la calidad de rebelde al no presentarse a ninguna audiencia por este proceso al encontrarse en el extranjero pesando una orden de detención en su contra.
La investigación dirigida por el fiscal Carlos Marín, quien trabajó junto a la Brigada de Delitos Económicos de la PDI, acreditó que los acusados -un propietario de una tienda de artículos tecnológicos, un psicólogo y tres kinesiólogos- montaron un mecanismo destinado a defraudar a Fonasa.
Simulaban prestaciones y utilizando los antecedentes de afiliados a ese organismo sin su autorización, cobrando un alto número de bonos de atención no realizadas. Así, en el juicio abreviado todos aceptaron expresamente los hechos de la acusación y su responsabilidad penal.
Asimismo, el acusado de iniciales M.S.R., fue condenado por el delito de lavado de activos ya que realizó operaciones destinadas a ocultar o disimular el origen ilícito de los fondos a través de movimientos efectuados mediante una sociedad comercial y distintas transferencias bancarias.
La indagatoria determinó que entre los años 2019 y 2020, M.S.R., contactó al psicólogo S.G.H., y a los kinesiólogos N.O.F., E.C.O., y L.D.P., con quienes concertó el fraude al emitir bonos por prestaciones o atenciones de salud, las cuales no se efectuaron, obteniendo así el pago de estas por parte de Fonasa. De esta manera, los acusados se repartían las ganancias quedándose, M.S.R., con el mayor porcentaje.
En este contexto, se estableció que M.S.R., gestionó e ingresó al sistema especial de prestadores, fingiendo y simulando una atención profesional o consulta para cada beneficiario, generando que el propio sistema, en forma automática, transfiriera los fondos correspondientes a estas supuestas atenciones.
Tras ello, realizaba la gestión de cobros de bonos a través de la plataforma, realizando el retiro del dinero en forma presencial por caja junto a cada profesional de la salud involucrado. El monto total de lo defraudado alcanzó la suma de $ 296.613.436 pesos.
En este marco, el acusado M.S.R., fue condenado a una pena de 800 días de presidio en libertad vigilada intensiva y multa de 30 UTM por el delito de fraude de subvenciones. Asimismo, fue condenado a otros 800 días de presidio y una multa de 500 UTM por lavado de activos.
En tanto, los tres kinesiólogos recibieron sentencias de 541 días de presidio y multa de 30 UTM, cada uno, por fraude de subvenciones, concediéndoseles la pena sustitutiva de remisión condicional.
PURANOTICIA