El ministro de Seguridad, Luis Cordero, ratificó que la uniformada había sido investigada previamente por otro delito.
La detención de una exsargento de Carabineros en el marco del robo a la empresa de valores Brinks en agosto de 2024 en Rancagua, reveló un antecedente adicional: según el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, la imputada “está vinculada con otra causa previa”.
El secretario de Estado explicó que la captura “no solo da cuenta del delito que está vinculado en el caso Brinks en el año 2024, sino que también de uno previo, en el cual existen antecedentes de la participación de ella”.
Consultado sobre por qué la funcionaria no fue dada de baja antes, el secretario de Estado sostuvo que “investigaciones de este tipo, por instrucciones del Ministerio Público para el éxito de la investigación, esos funcionarios deben mantener su normal funcionamiento para obtener resultados”.
El ministro enfatizó que “dentro de las filas institucionales de cualquier organización existen personas reñidas por la ley que cometen ilícitos, aprovechando la posición, no solo es reprobable, sino que además atentan contra la doctrina institucional, como ha ocurrido en este caso”.
En diálogo con radio 13C, la autoridad indicó que "tengo mucha información, pero solo puedo transmitir una muy acotada públicamente, porque ella pasa hoy día (viernes) a control de detención. Es una investigación que lleva mucho tiempo, pero los antecedentes que lleva Carabineros, es que no sería el único delito que ella estaría comprometida".
Luego complementó diciendo que la uniformada estaría vinculada con "uno anterior. Era foco de interés hace muchísimo tiempo. Por razones de la investigación se mantuvo en servicio y bajo vigilancia durante este tiempo".
Finalmente, el general de Carabineros Rodrigo Espinoza condenó lo sucedido y expresó su respaldo “a quienes están cumpliendo sus funciones adecuadamente, correctamente, en el marco de la doctrina institucional y de lo que la comunidad y la sociedad nos demanda”.
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