
Los ministros de Bienes Nacionales y Justicia señalaron que el recinto sería reubicado en un terreno fiscal y militar.
El proyecto para la construcción de una nueva cárcel en Chillán no solo busca resolver el problema de sobrepoblación penitenciaria, sino que también ofrece un beneficio adicional para la comunidad: la posibilidad de crear un nuevo centro cívico en el corazón de la capital regional. El proyecto, que ya cuenta con avances concretos, contempla la reubicación del actual recinto y la edificación de un nuevo complejo en un terreno militar.
Las autoridades de Gobierno anunciaron que la nueva prisión, que pasará a llamarse Centro Penitenciario Regional Ñuble, será construida en el Fundo Quilmo, una propiedad fiscal destinada al Ejército, y tendrá capacidad para 2.320 reos. De las 380 hectáreas que componen la base militar, solo 55 serían utilizadas para este nuevo recinto, según confirmó el ministro de Bienes Nacionales, Francisco Figueroa.
El gobernador de Ñuble, Óscar Crisóstomo, ha sido uno de los principales impulsores de esta iniciativa y ha solicitado formalmente que una vez desocupado, el actual penal del centro de Chillán se transforme en un espacio público de uso cívico para la comunidad. Esta propuesta ha sido vista como una oportunidad para revitalizar el centro de la ciudad y ofrecer un nuevo espacio de encuentro para los ciudadanos.
Este proyecto se enmarca dentro de un plan nacional más amplio para la infraestructura penitenciaria, y su avance ha sido posible gracias al respaldo técnico y político de diversas autoridades, quienes han destacado la urgencia de mejorar las condiciones de los recintos de cumplimiento en todo el país.
PURANOTICIA