Tras la ratificación del SAG, se activaron protocolos de emergencia y vigilancia exhaustiva en la zona. Las autoridades llaman a extremar la bioseguridad en aves de corral ante el riesgo de contagio masivo y la alta mortalidad del virus H5N1.
Un ejemplar de caiquén hallado en la comuna de Chile Chico se convirtió en el primer contagio de Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP) subtipo H5N1 registrado en la Región de Aysén. La información fue ratificada oficialmente por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).
Luego de que el laboratorio Lo Aguirre, perteneciente a la misma institución, validara los resultados, se pusieron en marcha rápidamente los protocolos sanitarios de rigor. En la zona afectada se han redoblado las tareas de monitoreo, lo que contempla un censo de la fauna avícola silvestre y el rastreo exhaustivo de individuos fallecidos o que presenten signos atribuibles a la IAAP. De igual forma, el canal para recibir alertas ciudadanas sobre eventuales casos sospechosos continúa operativo.
Cabe recordar que esta patología de origen viral impacta por igual a especies plumíferas domésticas y silvestres. Su principal característica es una extrema facilidad para transmitirse, pudiendo desencadenar tasas de mortalidad sumamente elevadas entre los animales que contraen el virus.
Frente a este escenario, el organismo estatal instó nuevamente a quienes posean aves a extremar las precauciones de bioseguridad en sus sistemas de crianza. Las directrices centrales apuntan a resguardar a los animales en recintos protegidos, impedir cualquier interacción con la fauna silvestre y no compartir sus fuentes de alimento ni agua.
En caso de advertir sintomatología inusual —tales como diarrea, decaimiento, depresión, tonos azulados en crestas, barbillas o patas, plumaje erizado, falta de coordinación o fallecimientos repentinos—, la instrucción es tajante: no se debe manipular a los ejemplares de manera directa y hay que notificar de forma inmediata al SAG.
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