El animal permanece confinado en un espacio reducido rodeado de vehículos, lo que impide su liberación sin que la nave retorne a muelle. Organizaciones ingresaron denuncias ante la Fiscalía, el SAG y la Armada por graves faltas al bienestar animal y la fiscalización del zarpe.
Una dramática situación de maltrato animal se registra en las costas de la región. Una yegua permanece completamente confinada al interior de un contenedor de solo 3.40 metros de largo por 2.40 metros de ancho y 2.40 metros de altura, a bordo de una motonave que se encuentra fondeada y con fallas mecánicas en la bahía de Valparaíso. El animal lleva encerrado desde el pasado 27 de mayo bajo condiciones extremas en una estructura que no está acondicionada para mantener a un ser vivo.
Según los antecedentes entregados por la organización @mascotalerta, el buque tenía como destino Isla de Pascua (Rapa Nui) y zarpó el pasado viernes 5 de junio. Sin embargo, a las seis horas de navegación, la tripulación se vio obligada a retornar a Valparaíso debido a serios desperfectos técnicos, dejando el futuro del animal en una total incertidumbre y sin una fecha confirmada de un nuevo zarpe.
"Está rodeada de autos, está sola y solo tiene un huequito para poder respirar por donde le pasan comida y agua. Está golpeando el contenedor", alertaron desde la agrupación, detallando la desesperante situación del ejemplar.
Especialistas advierten que el encierro prolongado en un espacio tan reducido es una condena de muerte para la especie. Los caballos necesitan caminar varios kilómetros diarios para mantener su salud. Al estar privada de movimiento y de luz natural, el panorama es crítico, especialmente considerando que la navegación hacia la isla demora entre 12 y 13 días, a lo que se suma un lento proceso de descarga en Rapa Nui mediante barcazas debido a la ausencia de un muelle.
"Su cortisol debe estar por las nubes. Está con contracturas, edema en sus patas y muchísimo dolor. Puede hasta morir", enfatizan los denunciantes, haciendo hincapié en que el riesgo de sufrir un cólico severo —principal causa de muerte en equinos— aumenta con cada hora que pasa.
Para liberar a la yegua se requiere una compleja maniobra logística. El contenedor está ubicado en la cubierta y rodeado de varios vehículos, por lo que es físicamente imposible sacarla sin que la nave regrese primero al muelle para retirar los automóviles que bloquean el paso. Debido a esto, el tiempo juega en contra de la sobrevivencia del animal.
El caso ha encendido las alarmas sobre los protocolos de fiscalización marítima y ambiental. Resulta crítico esclarecer cómo se permitió la carga del animal en un container sin las condiciones mínimas de bienestar y cómo se autorizó el zarpe inicial. Por ello, las organizaciones apuntan a que la investigación penal no solo debe dirigirse contra el propietario de la yegua y la naviera que aceptó el traslado, sino también contra los organismos públicos que entregaron los permisos de zarpe sabiendo que se transportaba a un ser vivo en condiciones negligentes.
Ante la gravedad de los hechos, la fundación ya ingresó denuncias formales ante la Fiscalía, DIRECTEMAR de la Armada, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) —organismo que recibió el primer aviso el martes 2 de junio— y la Municipalidad de Valparaíso para coordinar apoyo en el rescate.
"Necesitamos presión pública masiva para que las instituciones actúen ya. Para sacarla hay que descargar todos los autos (...) Ella no tiene voz, pero nosotros sí; usémosla porque cada hora para ella cuenta", concluye el llamado de auxilio de la organización.
Las agrupaciones civiles solicitan a la ciudadanía ingresar denuncias y exigir la fiscalización inmediata a través de los canales oficiales de las instituciones competentes:
PURANOTICIA