El hecho delictual quedó al descubierto la mañana de este lunes en las oficinas de calle Esmeralda, donde los sujetos aprovecharon la falta de guardias para desprender una cortina metálica y sustraer una chaqueta corporativa.
Una investigación express lidera el Ministerio Público tras el robo perpetrado durante la madrugada de este lunes en las oficinas centrales del Registro Civil, ubicadas en calle Esmeralda, en pleno sector financiero de la ciudad puerto.
El delito fue detectado a primera hora de la mañana, cerca de las 08:00 horas, cuando los trabajadores que ingresaban a su turno notaron alteraciones evidentes en la parte trasera del edificio colindante con el relieve geográfico de la zona.
La Fiscal del Turno Regional de Instrucción y Flagrancia, Soledad Díaz, detalló el modus operandi utilizado por los desconocidos para irrumpir en el recinto público:
"El jefe de dicha institución informa que durante la mañana se percataron de que existía una ventana abierta en el primer piso en el sector posterior colindante al cerro. Al registrar dicha dependencia se percatan además que había una cortina metálica desprendida de su base, lugar por el cual presumiblemente sujetos desconocidos ingresaron a dicha institución".
Una vez sorteado el perímetro posterior, los antisociales procedieron a revisar exhaustivamente las oficinas. Pese al desorden generado, el botín definitivo consistió en una prenda corporativa de los trabajadores. Respecto al avalúo, la persecutora Díaz puntualizó:
"Estos sujetos habrían accedido al interior del recinto durante la noche, registraron diversas dependencias y sustraen una chaqueta institucional perteneciente a una funcionaria, avaluada en la suma de 40.000 pesos aproximadamente".
Los daños estructurales causados en los accesos blindados son actualmente el mayor perjuicio económico para el servicio. Sobre esto, la fiscal señaló que "se verificaron daños en una cortina metálica de grandes dimensiones, los cuales van a ser evaluados posteriormente". Asimismo, confirmó una de las principales complejidades para el avance del caso: "El recinto no cuenta con guardias y por lo tanto no tenemos testigos de los hechos".
El caso quedó en manos de la Sección de Investigación Policial (SIP) de Carabineros de Valparaíso por orden del Turno Regional de Instrucción y Flagrancia. Las pesquisas apuntan a revisar cámaras de seguridad del sector para dar con el paradero de los autores, concluyendo la Fiscal Díaz que "actualmente, personal de la sección de investigaciones policial de Valparaíso está a cargo de la investigación y estamos a la espera del resultado de dichas diligencias".
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