A seis meses de asumir en el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje enfrenta actualmente el desafío de acelerar las obras para cumplir su promesa de reconstruir la ciudad en 15 meses; todo esto mientras El Olivar continúa con sus trabajos 100% paralizados.
La reconstrucción de Viña del Mar tras el megaincendio de febrero de 2024 sigue enfrentando puntos críticos. En El Olivar, uno de los principales focos del proceso, las obras permanecen paralizadas tras el término anticipado de los contratos con la empresa constructora San Sebastián y la entidad patrocinante Social Arquitectura, lo que derivó en una judicialización que mantiene entrampado el avance de las viviendas.
El escenario adquiere especial relevancia a la luz del balance entregado por el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, quien dio a conocer a Radio Biobío un catastro de las obras ejecutadas durante el proceso de reconstrucción en Viña del Mar.
“Un 25% de avance físico, tenemos más de 1.700 viviendas construidas o en construcción, y tenemos un 70% de los subsidios asignados. El 30% que nos queda son los campamentos Manuel Bustos, Monte Sinaí y Villa Independencia, donde estamos entregando títulos de dominio para luego entregarles el subsidio de reconstrucción, y con eso completar el 100% que esperamos hacerlo este año”, señaló Poduje.
Precisamente, la diferencia entre el porcentaje de avance físico informado por el ministro y el porcentaje de subsidios asignados vuelve a poner en el centro del debate uno de los principales cuestionamientos que los vecinos formularon durante la administración del exministro Carlos Montes: que el avance administrativo de la reconstrucción no necesariamente se traducía en viviendas construidas.
Fue en ese contexto que Puranoticia.cl acuñó el concepto de “reconstrucción de papel”, para describir un proceso en el que la entrega de subsidios –vale decir simples documentos, no obras– constituía uno de los principales indicadores de avance, mientras las familias seguían esperando la materialización de los trabajos.
Ahora, las propias cifras entregadas por Poduje vuelven a instalar esa discusión. El Secretario de Estado informa un 70% de subsidios asignados, pero un 25% de avance físico, es decir, ambos indicadores muestran una diferencia considerable entre la tramitación de beneficios y la ejecución material de las viviendas.
La situación resulta particularmente significativa tratándose de una autoridad que, incluso antes de asumir el Ministerio de Vivienda había sido crítica del estado de la reconstrucción y había comprometido públicamente resultados en un plazo acotado.
De hecho, el pasado 3 de febrero, el arquitecto Iván Poduje fue categórico al referirse al plazo que tendría para concretar su objetivo: “Si no se cumple la reconstrucción de Viña del Mar en 15 meses, yo me tengo que ir”, manifestó en esa oportunidad.
Seis meses después de asumir el cargo, el balance que él mismo entrega sitúa el avance físico en 25%. Con ese dato, hoy enfrenta ahora el desafío de acelerar sustancialmente el ritmo de ejecución durante los meses que restan de su propio plazo comprometido.
El caso de El Olivar representa, además, uno de los principales nudos de este escenario. La paralización se produjo después de que se detectaran supuestas fallas estructurales que terminaron provocando el término anticipado de los contratos con San Sebastián y Social Arquitectura. Varias de las casas involucradas presentaban altos niveles de avance en su construcción, algunas incluso superiores al 90%.
No obstante, la judicialización posterior del caso terminó agregando otro obstáculo a un proceso que ya acumulaba retrasos. Y mientras ese conflicto continúa sin avances que permitan reactivar las obras y concretar la entrega de viviendas, el Gobierno debe responder por el cumplimiento de una promesa que el propio titular del Ministerio de Vivienda y Urbanismo convirtió en un compromiso personal.
Así, el problema ya no pasa solamente por cuánto subsidio se ha asignado, sino por cuánto de esa reconstrucción se ha convertido efectivamente en viviendas construidas y entregadas. Y bajo el balance de 25% de avance físico informado por Poduje, la pregunta que queda instalada es si el ministro será capaz de transformar durante los próximos meses el regreso de la reconstrucción de papel en obras concretas y cumplir el plazo de 15 meses que él mismo fijó para Viña del Mar.
PURANOTICIA