Estructuras oxidadas, podridas y deterioradas generan preocupación en uno de los puntos turísticos más importantes de la zona. Residentes y locatarios locales hacen un llamado directo a la alcaldesa Macarena Ripamonti para renovar la infraestructura antes de la llegada masiva de visitantes.
El deterioro de la infraestructura urbana encendió las alarmas en el sector centro de Reñaca, donde vecinos y comerciantes expresan su preocupación por el estado de los paraderos de locomoción colectiva.
A pocos meses del inicio de la temporada estival, los refugios peatonales presentan un avanzado estado de deterioro, situación que, según residentes y locatarios, no solo afecta la vida cotidiana de quienes utilizan estos espacios, sino que también podría perjudicar la imagen del balneario ante los miles de turistas nacionales y extranjeros que llegan durante el verano.
El problema contempla tanto la falta de mantenimiento de las estructuras como el desgaste acumulado por años de exposición al ambiente marino. Ale, vecino del sector, apuntó directamente a las condiciones que presenta uno de los paraderos ubicados en el corazón comercial de Reñaca:
"Por ser el centro Reñaca yo encuentro que está el paradero en demasiadas falencias".

Al ser consultado por las principales deficiencias del lugar, el residente enfatizó la necesidad de renovar la estructura, especialmente considerando el aumento del flujo de personas que se registra durante la temporada estival: "Para empezar, está bien podrido, tiene mucho óxido y para ser un paradero que está en un centro comercial y una parte tan turística lo encuentro que está muy mal".



El vecino también hizo un llamado a mejorar el entorno del sector ante la próxima llegada de turistas: "Ahora que viene hasta gente, hasta turistas acá al sector deberían preocuparse un poquito más del contorno del sector".
La preocupación también es compartida por el comercio local, cuya actividad depende en buena medida del flujo de visitantes que llega a Reñaca durante el verano. Jorge Felipe Vera, dueño de un kiosco ubicado a pocos pasos de uno de los paraderos afectados, señaló que el estado de la infraestructura puede influir en la percepción que los visitantes tienen del lugar:
"La preocupación es porque acá en el verano viene mucho extranjero y Reñaca es un espejo de nuestra patria. Y no me gusta que vengan los extranjeros y al ver algo que no está bien, que es muy fácil, digo yo, repararlo, cambiarlo nuevo, para que se lleven una buena imagen de Chile".
Vera además describió el deterioro que presenta actualmente el paradero y aseguró que los usuarios manifiestan su molestia por las condiciones de la infraestructura:
"El paradero tiene muchos años. Usted lo puede observar, está todo oxidado, todo roto. Hay que cambiarlo nuevo. Yo le diría a la señora alcaldesa que, por favor, los ponga nuevos".

Según el comerciante, las quejas por el estado del sector serían recurrentes entre quienes transitan por el lugar: "Menos mal que son los chilenos los que nos quejamos. Pero ya te digo, Reñaca es hermoso cuando está más lindo y más cuidado".
El comerciante recordó que anteriormente recurrió a la Municipalidad de Viña del Mar por un problema en la vereda ubicada frente a su local y, según relató, recibió una respuesta favorable en un corto periodo de tiempo.
A partir de esa experiencia, Vera espera que exista una gestión similar para abordar el estado de los paraderos del sector:
"Me adjudicaron este kiosco, lo cual se lo agradezco a la persona que me lo adjudicó, y tenía un problema en la vereda. Yo le hice una misiva a la alcaldesa, lo cual ella lo tomó muy bien y vino y me reparó la vereda en un plazo, en una semana".
Finalmente, el comerciante realizó un llamado directo a la alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, para que se concrete la renovación de los refugios peatonales antes del periodo de mayor afluencia turística:
"Señora alcaldesa Ripamonti. Háganle a Jorge Felipe, que es el que le mando un saludo de paso. Mande a cambiar el paradero, me voy a sentir muy feliz".
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