Evento del sábado se extendió hasta las 5:00 de la madrugada del domingo, generando denuncias por falta de aviso previo y reactivando la advertencia de acciones legales.
Molestia e indignación existe entre vecinos de los alrededores del Sporting Club de Viña del Mar, luego que durante el fin de semana se realizaran fiestas que se extendieron hasta cerca de las 5:00 de la madrugada, generando ruidos de alta intensidad que impidieron el descanso de gran parte de este vecindario comunal.
"La noche es larga. La experiencia, inolvidable", prometía Espacio Sporting en sus redes sociales al promocionar el evento «Now Here», del DJ Paco Osuna, adelantando una "noche sin pausa". El mensaje, sin embargo, terminó siendo literal: la fiesta se extendió entre las 22:00 y las 05:00 horas, afectando el descanso de todo el sector.

Denise Vargas, presidenta de la Junta de Vecinos Quinta Rioja, expresó a Puranoticia.cl que "lamentablemente este fin de semana fue terrible. Esto no paraba nunca. Pasaron las 2, las 3, las 4 y recién a las 5 de la mañana le bajaron el volumen o terminó el evento. Ni siquiera hubo prudencia de acercarse a nosotros informándonos del evento para que preparemos a los vecinos. Entonces eso ya me está saturando".
La dirigenta vecinal lamentó que, pese a la cercanía del recinto y al contacto permanente que mantiene con representantes del Sporting Club, ningún responsable se haya comunicado previamente con los vecinos para advertir sobre la realización del evento. También intentó hacer ver la situación que sufrieron, contactando al gerente de eventos del recinto, a quien le señaló que el ruido impidió el descanso de todo el sector.
"Llevo más de 50 personas que me han estado llamando, así que creo que fueron más de mil personas las que no pudieron dormir esa noche porque no es sólo un condominio o un edificio, sino que estoy hablando de Los Castaños, 5 Oriente y otras calles", complementó la molesta vecina que reside a cuadras del reducto hípico.

Muestra de aquello es el muro de mensajes de Espacio Sporting, donde los viñamarinos fueron a volcar sus quejas: "Me tienen harta con la música han despertado a mis hijos mil veces y no para", dijo una vecina; mientras que otra expuso: "¿Qué onda la contaminación acústica? Aquí estamos chatos de que no nos dejen descansar".
Durante las fondas del 18 de septiembre del año pasado, representantes del Sporting Club se acercaron a dialogar con la comunidad para informar sobre los horarios y el desarrollo de las actividades programadas en el recinto. Sin embargo, ese acercamiento –según indicaron los vecinos a Puranoticia.cl– solo se concretó tras la advertencia de la presentación de un recurso de protección, acción legal que hoy no descartan interponer luego de la ruidosa fiesta realizada el fin de semana recién pasado.
"No puedo permitir que abusen de nosotros, los vecinos. Me tengo que poner en una posición súper drástica para proteger a mis vecinos. Voy a escuchar a la gente del Sporting porque uno tiene que tener una puerta entreabierta, pero ya es demasiado. Si estamos recién a mitad de verano. Por último que nos digan que las fiestas serán hasta las 2, pero que se hagan cargo", añadió la presidenta de la junta vecinal.
Asimismo, planteó que los vecinos del sector le indicaron que "lo del sábado fue como haber tenido una fiesta dentro de los departamentos. En las noches los decibeles suben. Las pruebas de sonido son en la tarde, pero con el ruido del tráfico no se escucha tan fuerte. Pero en la madrugada es distinto, entonces hay cero respeto".

Puranoticia.cl también conversó con otra residente del sector, la exdirigenta vecinal Walda Arribada, quien reconoció que tuvo que poner ventanas con termopanel para disminuir los ruidos. No obstante, señaló que sus vecinos sí le han comentado de lo ocurrido, aunque precisa que no es muy distinto a lo que ocurría antes.
"Yo fui presidenta de la junta de vecinos durante varios años y siempre tuvimos problemas con el Sporting. En ese tiempo, cuando hacían eventos nos llamaban porque les exigíamos que hicieran pruebas de sonido, incluso les decíamos dónde tenían que apuntar los parlantes porque realmente se metía mucha bulla. Pero eso después se fue haciendo cada vez más constante y yo ya no estaba en la junta de vecinos", recordó la vecina viñamarina respecto de sus tiempos como dirigenta.
Este nuevo episodio volvió a tensionar la relación entre el Sporting y la comunidad, reabriendo el debate sobre la realización de eventos masivos en sectores residenciales y el resguardo del derecho al descanso. Y es que mientras los vecinos evalúan recurrir a acciones legales y exigen mayor coordinación y respeto por los horarios, esperan que el recinto adopte medidas concretas para evitar nuevas situaciones similares.
PURANOTICIA