A ocho años de la partida de la pequeña Amelia Salazar, agrupaciones sociales y gremios de la salud de Valparaíso presentaron un petitorio de nueve puntos para salvar la red pública y evitar el cierre de pabellones en el Hospital Carlos Van Buren.
En una masiva y emotiva manifestación realizada en las afueras del Hospital Carlos Van Buren, diversas organizaciones sociales, gremios de la salud y autoridades locales conmemoraron el Día por la Defensa de la Salud Digna. La fecha, que surge a partir de la memoria de la pequeña Amelia Rayén Salazar Jorquera, fallecida hace ocho años mientras esperaba una cama crítica, y de la incansable lucha de su familia por justicia, reunió a la comunidad bajo una consigna común: detener la crisis estructural y presupuestaria que ahora afecta gravemente a la salud pública de Valparaíso.
En la actividad, los manifestantes entregaron un petitorio formal que exige medidas urgentes para enfrentar la situación, entre ellas congelar los recortes fiscales, instalar mesas de seguimiento público para el Hospital Carlos Van Buren y el CESFAM Las Cañas, además de evaluar la incorporación del ex Hospital Naval de Playa Ancha a la red asistencial.
La jornada estuvo marcada por el reciente pronunciamiento de la justicia. Camila Jorquera, madre de Amelia, destacó el histórico fallo obtenido tras casi una década de batalla en los tribunales.
"Para nosotros como familia es importante visibilizar que, luego de ocho años de una lucha incansable por justicia por Amelia, este año hemos tenido un poco de justicia. Y la Corte Suprema nos da favor en el caso (...) y reconoce y genera una nueva verdad jurídica y una nueva jurisprudencia para familias que han vivido situaciones de negligencia médica".

Sin embargo, Jorquera advirtió que la vulneración del derecho a la salud seguirá ocurriendo mientras el Estado no garantice los recursos necesarios para el principal hospital de Valparaíso y para los consultorios de la comuna, que continúan enfrentando importantes carencias.
En la misma línea, los gremios de la salud desmintieron las declaraciones del Ejecutivo, que aseguran que los ajustes presupuestarios no tendrán impacto en la atención. La presidenta nacional de la Confederación de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (CONFEDEPRUS), Camila Fuente Villa Maturana, fue categórica.
"Lo que hoy ha señalado la ministra de Salud, de que los recortes no van a afectar la calidad de la atención, ni van a disminuir todo lo que hemos avanzado como país, es falso. Hoy los recortes sí están afectando la calidad de la atención, hay falta de insumos, hay falta de medicamentos, hay falta de pañales, incluso de comida en algunos establecimientos para las usuarias y usuarios".

Las autoridades políticas de la región también manifestaron su preocupación y apuntaron directamente a la gestión financiera del Gobierno Central y a las reformas que actualmente se discuten en el Congreso.
El gobernador Rodrigo Mundaca, criticó el abandono que afecta al Cerro Las Cañas, cuyo CESFAM fue destruido por el incendio de 2014 y continúa funcionando en instalaciones provisorias. Asimismo, cuestionó el centralismo en materia de salud.
"Estos recortes fiscales que comprometen la salud, que comprometen la educación, que comprometen el trabajo, dan cuenta de que no hay cariño, de que tenemos un gobierno central que no tiene cariño por su población (...) No puede ser posible que la muerte de Amelia haya sido el reflejo de la falta de empatía porque no había una cama crítica para atenderla (...) ¿Es posible que se sigan muriendo niños y niñas en nuestra región por falta de atención médica?".

El panorama para los próximos meses también genera inquietud. El diputado Jorge Brito responsabilizó al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, por la situación financiera que enfrenta la red hospitalaria y anticipó un complejo escenario para el Hospital Carlos Van Buren.
"A partir de agosto el Hospital Van Buren comenzará a cerrar pabellones por la falta de financiamiento para la compra de insumos (...) Trabajaremos para lograr el rechazo del presupuesto del Ministerio de Hacienda para el próximo año, si no vienen comprometidos los recursos para Las Cañas de Valparaíso y para el nuevo Van Buren".
En tanto, el diputado Luis Cuello calificó los ajustes presupuestarios como un "recorte criminal a la salud pública", atribuyéndolos a una reforma tributaria que, según sostuvo, "lo que hace es desmantelar el Estado".
La alcaldesa de Valparaíso, Camila Nieto, se sumó oficialmente a las demandas planteadas durante la jornada y detalló las gestiones realizadas ante el Ministerio de Salud para asegurar que el diseño y la construcción del nuevo CESFAM Las Cañas sean incorporados al presupuesto de 2027.
Asimismo, destacó que el municipio ya trabaja en modificaciones normativas relacionadas con la altura de edificación, con el objetivo de viabilizar los terrenos donde se proyecta el futuro Hospital Carlos Van Buren.
La jefa comunal también puso en valor el compromiso de los funcionarios de la salud, quienes —afirmó— continúan sosteniendo el sistema pese a las limitaciones de infraestructura. Finalmente, expresó su deseo de que los próximos encuentros no sean únicamente para manifestarse, sino "para haber materializadas obras que durante décadas hemos venido solicitando".

La jornada de movilización en Valparaíso concluirá con velatones en las afueras de los hospitales Carlos Van Buren y Gustavo Fricke, como antesala de la gran marcha nacional convocada para este sábado en Santiago.
Mesa permanente de seguimiento para fiscalizar públicamente los compromisos con el Hospital Carlos Van Buren.
La misiva fue respaldada por históricas organizaciones, entre ellas la Unión Comunal de Consejos Locales de Salud, Ancosalud, Confusam V Región, Afusam, Fedeprus y la CUT, además de otras organizaciones sociales y gremiales.

PURANOTICIA