El juzgado condenó al Fisco e investigará protocolos de identidad tras afectar la integridad psíquica de la periodista; sin embargo, su entorno denuncia impunidad hacia Lorena Cofré, pues el fallecimiento de Sol impidió acreditar presencialmente el acoso laboral denunciado.
A nueve meses de la muerte de Sol Millacura Hernández Márquez, periodista y activista trans no binaria, el Juzgado de Letras del Trabajo de Valparaíso reconoció de manera definitiva que el Estado vulneró sus derechos fundamentales durante el periodo en que se desempeñó en la Seremi de Salud de Valparaíso.
La resolución judicial se conoce luego de que Millacura interpusiera una demanda de tutela laboral contra la Seremi de Salud, semanas antes de quitarse la vida.
El fallo establece que la respuesta tardía y deficiente de las instituciones estatales frente al reconocimiento de su identidad registral y social afectó directamente su integridad psíquica mientras trabajaba en la repartición pública.
En consecuencia, el tribunal condenó al Fisco al pago de una indemnización económica y estableció una medida reparatoria de alcance nacional. El Ministerio de Salud deberá elaborar, dentro de un plazo de 120 días desde que la sentencia quede firme, un protocolo obligatorio para todas las SEREMI de Salud del país.
El instrumento deberá garantizar el uso inmediato del nombre social y establecer plazos estrictos para incorporar los cambios de identidad registral en los sistemas institucionales.
Pese a lo que sus cercanos consideran un avance histórico en materia de reconocimiento de la identidad dentro del aparato público, existe disconformidad entre el círculo íntimo y la representación legal de Sol Millacura.
Esto, debido a que el tribunal no acogió los antecedentes relacionados con el acoso laboral, los tratos denigrantes y el hostigamiento que, según lo denunciado, se habrían producido durante la administración de la exseremi de Salud, Lorena Cofré.

Desde la representación de Millacura enfatizaron que la resolución no desacredita los hechos de maltrato laboral ni establece que estos no hayan ocurrido, sino que no pudieron ser acreditados bajo el estándar exigido por la justicia ordinaria.
Según explicaron, una de las principales dificultades fue que la periodista no alcanzó a prestar declaración presencial ante el tribunal.
“¿Saben por qué [no se pudo probar]? Porque Sol no llegó con vida al juicio a dar su declaración. La violencia institucional y odiante le hizo quitar la vida”, recriminaron desde su círculo cercano.
Quienes acompañaron a Sol durante su vida sostienen que una parte importante de su relato personal quedó sepultada con su muerte. Por ello, remarcan que el fallo no valida la gestión de las jefaturas involucradas ni exime de responsabilidades a quienes, según denuncian, pudieron haber incidido en el deterioro de la salud mental de la exfuncionaria.
El caso también ha adquirido un fuerte componente político, debido a la militancia de Sol Millacura en el Frente Amplio (FA), misma colectividad a la que pertenecía la ex Seremi de Salud, Lorena Cofré.
Sus cercanos cuestionaron duramente el actuar del partido oficialista, al que acusaron de incoherencia y de haber eximido de responsabilidades a la exautoridad antes de que se conociera la resolución judicial.
“No estamos conformes con la sentencia ni con cómo se ignoraron los testimonios sobre el hostigamiento, maltrato y discriminación que padeció durante la gestión trans odiante de la ex Seremi Lorena Cofré. Quien además ejerció persecución política contra lxs testigos. Aún más sabiendo que tanto Sol como Lorena Cofré militaban en el Frente Amplio, el partido que utiliza las banderas de la diversidad en sus campañas fue también el mismo partido que la absolvió antes del fallo judicial”.

Tras conocerse la resolución, el círculo íntimo de la periodista emitió un duro manifiesto en el que cuestionó lo que consideran un intento de utilizar la reparación judicial para limpiar la imagen de las instituciones y de quienes fueron señalados por su entorno.
“Hoy, a nueve meses de su injusta muerte, la justicia recién reconoce que el Estado vulneró sus derechos. Pero no fue solo el Estado: fue también Lorena Cofré y su gestión. Sin embargo, dicen que no pueden probar tal relación (...) Y ahora pretenden usar este fallo para encubrir la impunidad de quienes la cometieron para limpiar su imagen. Es una incoherencia política, digna de su partido. Nosotres, Lorena Cofré, no olvidamos”.
La sentencia representa así un reconocimiento judicial de la vulneración de derechos sufrida por Millacura, pero deja abierta una herida para sus cercanos, quienes cuestionan que los antecedentes vinculados al presunto hostigamiento y maltrato laboral no hayan podido ser acreditados judicialmente.
PURANOTICIA