La máquina quedó detenida y obligó a todos sus pasajeros a descender y esperar otro recorrido. Dirigentes aseguran que los desperfectos son reiterados y advierten que el problema adquiere una dimensión aún más grave al tratarse de vehículos que circulan por una carretera de alta velocidad y que deben enfrentar el descenso hacia Valparaíso.
El miedo a que una falla mecánica termine provocando una verdadera tragedia se instaló entre los vecinos de Placilla de Peñuelas y Curauma, luego de que una micro de la línea 902 quedara nuevamente en panne durante la mañana de este martes 8 de septiembre, dejando a todos sus pasajeros abandonados en plena Ruta 68.
El desperfecto se registró cerca de las 7:30 horas, cuando la máquina —operada por Buses del Gran Valparaíso S.A.— se detuvo en medio de uno de los principales trayectos que utilizan diariamente los habitantes de estas localidades porteñas para llegar hasta el plan de Valparaíso y el cerro Playa Ancha.
Todos los pasajeros debieron descender del vehículo y esperar que pasara otra micro para poder continuar su viaje. El problema es que los recorridos que circulan por ese sector suelen hacerlo con alta demanda, por lo que las máquinas pasan llenas y resulta muy difícil que puedan absorber a quienes quedan abandonados producto de una panne.
Pero más allá de las molestias y del retraso que significa para quienes deben llegar al colegio, al trabajo o a una atención médica, el episodio volvió a poner sobre la mesa una preocupación mucho más grave: el temor de los vecinos a que una falla de una de estas máquinas pueda terminar provocando un accidente de mayores proporciones en plena carretera.
Y es que los recorridos de la denominada unidad 9 deben desplazarse por la Ruta 68, una vía donde los vehículos circulan a velocidades considerablemente superiores a las de una calle urbana, para luego enfrentar el trayecto de descenso hacia Valparaíso. En ese contexto, los vecinos cuestionan las condiciones de seguridad de las máquinas y aseguran que los desperfectos no constituyen hechos aislados.

La situación ya había sido denunciada ante la autoridad. Jenifferth Estay, vocera de la coordinadora Que Pase la Micro, aseguró a Puranoticia.cl que "en julio se puso una denuncia ante la Seremi de Transportes a través de un correo electrónico donde le contábamos el tema del mal estado de las micros de la línea 902. A la fecha no se ha tenido respuesta y hoy nuevamente la micro deja botados a los pasajeros".
La madre de Mauro Alberto, adolescente de 14 años que murió luego de ser atropellado por una micro de la locomoción colectiva en la Ciudad Puerto agregó que "Placilla ya tiene un problema con el transporte, que las micros no pasan, que los recorridos no son suficiente, entonces esto suma al colapso que hay en la locomoción".
De esta manera, la "pana" registrada esta mañana no sólo dejó pasajeros esperando a un costado de la carretera, sino que volvió a alimentar la inquietud de la comunidad placillana que asegura estar enfrentando un sistema de transporte insuficiente y con problemas reiterados en sus máquinas.
Edgar Eldredge, también vocero de la coordinadora Que Pase la Micro, fue enfático al señalar que "es preocupante porque se han hecho todas las gestiones habidas y por haber con la Seremi de Transportes. (...) Es distinto que las micros estén en panne, que no haya mantención, que no haya seguridad, además que la salud mental también se va al carajo en las mañanas porque no tenemos cómo bajar".

El dirigente se refirió específicamente a lo ocurrido durante esta jornada, explicando a Puranoticia.cl que "a eso de las 7:30 ocurrió lo mismo, quedando toda la gente botada porque no hay mantención de la locomoción y las empresas nunca se hacen cargo y termina dando la cara el Seremi, pero los dueños de la empresa no dicen nada y no mejora el asunto. A eso se suma todo lo que ustedes han generado como noticia en Puranoticia.cl con respecto a la drogadicción de los choferes y la verdad es que ya termina siendo un dolor gigante para las personas, no solamente para Placilla de Peñuelas, sino que para toda la gente de Valparaíso".
De igual forma, recalcó en el hecho de que "las micros van llenas, así que estamos hablando de vecinos y vecinas, niños y niñas que van al doctor o al colegio, que quedaron ahí botados en la ruta 68. Esto pasa todos los días, de subida o de bajada. Entonces de verdad la pregunta es si tenemos seguridad real".
La frase resume uno de los principales temores que hoy plantean los habitantes de estos sectores: qué ocurriría si una falla se produce mientras la máquina está circulando a mayor velocidad por la carretera o durante el descenso hacia Valparaíso. No se trata, para los dirigentes, únicamente de llegar tarde a destino. La preocupación apunta a que una falla mecánica en ese contexto pueda tener consecuencias mucho más graves.
Eldredge reconoció abiertamente que, "por supuesto que tenemos miedo a que haya un accidente, porque no hay mantención y nadie regula ni fiscaliza eso". Asimismo, cuestionó: "¿Quién fiscaliza? ¿Quién nos da la seguridad de subirnos a las micros, indistintamente que sea la 902, la 901 o la 903?".
La preocupación alcanza así no sólo al recorrido que tuvo este desperfecto durante la mañana de este martes, sino que los dirigentes apuntan también a los distintos servicios de la unidad 9 que conectan Placilla y Curauma con Valparaíso, preguntándose si las condiciones en que circulan entregan realmente la seguridad que esperan los pasajeros que deben realizar sus quehaceres en el plan porteño.

Ante este escenario, desde la coordinadora Que Pase la Micro hicieron un llamado a la autoridad a que "esperamos que haya mayor fiscalización, pero no solamente el pasar multas y fiscalizar, también ver qué está pasando realmente cuando uno va a las plantas de revisión técnica. Ahí debe haber también un meollo más o menos. ¿Quién regula eso y quién nos da la seguridad? Nos van a decir que viene la nueva licitación, pero esa licitación va a venir recién el 2028, en septiembre de 2028, ¿y mientras tanto qué?".
La pregunta queda instalada entre los vecinos de Placilla y Curauma después de lo ocurrido esta mañana: cuánto tiempo puede continuar un sistema que, según denuncian sus usuarios, ya presenta fallas reiteradas, antes de que una "pana" deje de ser solamente un problema de transporte y termine convirtiéndose en una emergencia de mayores consecuencias.
(Imagen principal asistida por IA)
PURANOTICIA