El rescate de la víctima y la detención de uno de los implicados en el secuestro no evitaron que vecinos y comerciantes cuestionaran la seguridad en este transitado punto de la ciudad, donde denuncian vigilancia intermitente y una creciente sensación de vulnerabilidad.
El secuestro de una mujer boliviana, ocurrido a plena luz del día y a escasos metros del Congreso Nacional, ha generado una profunda preocupación entre vecinos, comerciantes y transeúntes del barrio El Almendral de la comuna de Valparaíso.
Bajada: Transeúntes y locatarios aseguran que robos, lanzazos e incivilidades forman parte del día a día en el entorno de la plaza O'Higgins y el Terminal Rodoviario.
El hecho, perpetrado por cinco sujetos, provocó un amplio despliegue policial que culminó con el rescate de la víctima y la detención de uno de los involucrados, tras una persecución liderada por Carabineros. Sin embargo, el episodio volvió a instalar el debate sobre la sensación de inseguridad y la falta de vigilancia permanente en una de las zonas más transitadas de la Ciudad Puerto.
Quienes circulan diariamente por el sector aseguran que la presencia policial es intermitente y que la tranquilidad depende, en gran medida, de la existencia de patrullajes preventivos.
Con el objetivo de conocer la percepción ciudadana luego del secuestro ocurrido en las afueras del terminal de buses, Puranoticia.cl recorrió las inmediaciones de la plaza O'Higgins y conversó con transeúntes y locatarios, quienes manifestaron su preocupación por la seguridad y la presencia intermitente de vigilancia en el lugar.
Gladys, transeúnte habitual del sector, calificó la protección actual como “débil” y aseguró que los delincuentes aprovechan los momentos en que no hay presencia policial para actuar.
"Las personas están ahí atentas a cuándo pueden salir a hacer el delito (...) cuando hay carabinero está todo más tranquilo, hasta uno se atreve a sacar el celular y todo, pero cuando no, se ve todo solito así". Además, agregó que ‘’la seguridad debería ser todos los días, no cada cierto días’’.
Esta percepción también es compartida por los comerciantes del perímetro, quienes afirman que el entorno se ha deteriorado progresivamente en los últimos años.
Gabriela, locataria que trabaja desde hace tres años en el sector, sostiene que la respuesta de las autoridades suele producirse únicamente después de que ocurren hechos graves.
"La percepción que hay sobre la seguridad yo creo que es poca. Tienen que pasar cosas para que llegue la seguridad más o menos rápido".
Asimismo, detalló que los lanzazos, los robos a peatones y los delitos que afectan a camiones de descarga son situaciones recurrentes, lamentando que la problemática se haya profundizado con el paso del tiempo.
"Está cada día peor", señaló, agregando que "no he visto un cambio tan profundo" en materia de resguardo municipal o policial.
No obstante, también existen opiniones que consideran el secuestro como un hecho de extrema gravedad, pero aislado dentro de la dinámica habitual del sector.
Es el caso de Nelson, vecino del lugar desde hace dos años, quien mantiene una percepción más favorable debido a la presencia preventiva que observa durante el día.
"Durante el día hay mucho movimiento de carabineros, hay mucha seguridad como tal (...) es una zona segura desde mi percepción".
Sin embargo, coincide con el resto de la comunidad en que el escenario cambia considerablemente durante la noche, cuando disminuye la presencia policial y aumenta la sensación de vulnerabilidad.
"En las noches sí hay poco movimiento de carabineros", reconoció, agregando que la principal recomendación entre quienes viven y trabajan en el sector sigue siendo "tener cuidado y no andar muy tarde por aquí" para evitar ser víctimas de la delincuencia.
PURANOTICIA