La iniciativa busca mejorar las condiciones de financiamiento hipotecario, apoyar el ahorro para el pie y dinamizar la inversión nacional y extranjera.
El Presidente José Antonio Kast, firmó este miércoles en el Palacio Presidencial de Cerro Castillo de Viña del Mar el proyecto de Ley de Mercado de Capitales, la Casa Propia y el Ahorro.
La iniciativa busca ampliar las posibilidades de acceso a la vivienda para las familias chilenas mediante mejores condiciones de financiamiento, apoyo al ahorro para el pie y medidas destinadas a profundizar y dinamizar el mercado de capitales.
El proyecto tiene como objetivo central mejorar las posibilidades de acceso a la vivienda, especialmente para las familias que actualmente enfrentan dificultades para conseguir financiamiento debido al costo de los créditos hipotecarios y a las exigencias de ahorro necesarias para reunir el pie de una propiedad.
Además, la propuesta pretende reducir la carga financiera asociada a la compra de una vivienda, promoviendo tasas de interés más convenientes, plazos que permitan dividendos más accesibles y mecanismos que faciliten reunir el ahorro requerido.
Al respecto, el Mandatario dijo que "hay pocas cosas que representan mejor el esfuerzo de una familia, que tener las llaves de la casa propia. Todos nosotros hemos estado en la entrega de viviendas y creo que es de los momentos más emocionantes, junto con el egreso de algún hijo de una etapa de la educación, la casa propia".
Añadió que "detrás de cada llave hay años de trabajo, de ahorro, de sacrificio y de renuncias".
Entre las principales medidas habitacionales se encuentra la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (Fonavi), destinado a adquirir créditos hipotecarios originados por instituciones financieras. El mecanismo busca generar un apoyo permanente y de largo plazo al financiamiento habitacional, contribuyendo a disponer de mejores condiciones para los créditos hipotecarios y facilitar el acceso de las familias a la vivienda.
La iniciativa también crea el Ahorro Voluntario para la Vivienda (AVV), instrumento inspirado en el modelo del Ahorro Previsional Voluntario. Este permitirá que las familias abran cuentas destinadas exclusivamente al ahorro para financiar el pie de su primera vivienda.
Cuando una persona alcance un determinado porcentaje de ahorro respecto del valor de la propiedad, el Estado complementará ese esfuerzo mediante una bonificación adicional, con el objetivo de ayudar a reunir el monto necesario para acceder a un crédito hipotecario.
La combinación de ambos instrumentos busca actuar sobre tres componentes fundamentales para facilitar el acceso a la vivienda: tasas de interés más convenientes, plazos que permitan reducir el monto mensual del dividendo y mayor apoyo para reunir el pie. Con ello, el proyecto apunta a ampliar el universo de familias que puedan convertirse en propietarias y que actualmente encuentran dificultades para hacerlo por sus niveles de ingreso y ahorro.
“Tener casa propia significa mucho más que tener una propiedad. Una casa propia también es seguridad, es independencia, es patrimonio y es pertenencia. Es la tranquilidad de saber que pase lo que pase, existe un lugar donde yo puedo volver en cualquier circunstancia. Es también una manera concreta de construir libertad. Así como siempre decimos que la educación da libertad, la propiedad también da libertad”, señaló el Presidente.
El jefe de Estado sentenció que “la fórmula es simple, menos pie, menos carga financiera para las familias, tasa de interés más bajas y más plazo para la deuda hipotecaria. Son los tres conceptos esenciales”.
La propuesta plantea además medidas para profundizar el mercado de capitales chileno, que, según los antecedentes del proyecto, ha perdido profundidad y liquidez durante los últimos años, entre otros factores, por el aumento del endeudamiento estatal, mayores costos y exigencias regulatorias y tributarias, y la reducción de los fondos disponibles producto de los retiros previsionales.
Esto habría reducido los recursos disponibles para financiar proyectos y créditos hipotecarios, aumentando los costos de financiamiento.
En este contexto, el proyecto propone eliminar barreras de entrada, simplificar regulaciones y atraer nuevamente capitales nacionales y extranjeros, con el objetivo de contar con más recursos disponibles para financiar proyectos, empresas y viviendas, aumentando la competencia y reduciendo los costos de financiamiento.
Entre sus medidas también contempla aumentar el acceso al sistema financiero formal, ampliar los incentivos al ahorro y disminuir costos y distorsiones que encarecen los productos financieros.
En este ámbito, se propone ampliar los beneficios tributarios asociados al Ahorro Previsional Voluntario y perfeccionar la Ley de Fraudes, reduciendo los costos generados por el fraude en el sistema financiero y la judicialización innecesaria de casos.
Asimismo, el proyecto busca avanzar hacia la consolidación de Chile como un centro financiero regional, facilitando la participación de inversionistas extranjeros y acercando las reglas nacionales a estándares internacionales. Entre las medidas propuestas se encuentran la exención de IVA a la exportación de servicios financieros, facilitar la participación de inversionistas no residentes y ampliar determinadas exenciones tributarias.
La iniciativa considera además una simplificación regulatoria destinada a reducir barreras de entrada y costos operativos en el mercado de capitales, facilitando el acceso de empresas y emisores al financiamiento y agilizando procesos relacionados con sociedades anónimas y administradoras de fondos.
El proyecto incorpora medidas destinadas a atraer mayor inversión nacional y extranjera, aumentar la profundidad del mercado de capitales y mejorar el acceso al financiamiento de empresas, incluyendo compañías de alto crecimiento y proyectos de exploración minera.
En particular, crea un Estatuto de Incentivos para la Inversión en el Segmento Junior de la Bolsa, dirigido a empresas de innovación y crecimiento y a proyectos de exploración minera.
La propuesta establece un segmento especial y diferenciado del segmento general, previa aprobación de la Comisión para el Mercado Financiero, con un régimen simplificado y proporcional a la etapa de desarrollo de los emisores.
Este régimen contempla, entre otros elementos, la posibilidad de operar sin inscripción en el Registro de Valores y con el acompañamiento permanente de un Agente Patrocinador encargado de verificar el cumplimiento de los requisitos y las obligaciones de información.
Junto con esta simplificación regulatoria, el proyecto establece beneficios tributarios para quienes inviertan en estos emisores, incluyendo un ingreso no constitutivo de renta sobre el mayor valor obtenido en la enajenación de sus acciones y un crédito contra el impuesto global complementario equivalente al 35% de la inversión efectuada, con un tope de 50 UTA, cercano a $40 millones.
PURANOTICIA