La iniciativa liderada por la PUCV propone preservar 15 elevadores mediante monitoreo avanzado, mejoras urbanas y una estrategia de desarrollo sostenible para la ciudad.
En un esfuerzo por preservar uno de los patrimonios más representativos de Valparaíso, un ambicioso plan busca revitalizar el sistema de ascensores de la ciudad, integrando monitoreo en red, intervención urbana y desarrollo turístico sostenible. La iniciativa, según consigna La Tercera, está siendo impulsada por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y contempla acciones a mediano y largo plazo para asegurar la operación de estos históricos medios de transporte.
Los ascensores —también conocidos como funiculares— forman parte esencial de la identidad urbana de Valparaíso. Surgidos a fines del siglo XIX como respuesta a la compleja geografía de la ciudad, permitieron conectar el plan con los cerros en un contexto de crecimiento demográfico acelerado. En 1998, fueron declarados Monumentos Históricos, consolidando su valor patrimonial y cultural.
Sin embargo, el paso del tiempo, la falta de mantención y los efectos de desastres naturales han deteriorado significativamente su funcionamiento. De los 32 ascensores que existieron originalmente, hoy solo 16 permanecen, y apenas ocho están operativos. Este escenario motivó el desarrollo del “Plan de Revitalización del Sistema de Ascensores para el Desarrollo Sostenible de Valparaíso”, que busca intervenir 15 de estos íconos urbanos.

El proyecto, financiado por el Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo con una inversión cercana a los $200 millones, propone un modelo de gestión que permita garantizar la continuidad operativa de los ascensores. Entre sus principales ejes se encuentra la implementación de un sistema de monitoreo permanente, capaz de recopilar datos sobre el uso, estado y demanda de los elevadores, facilitando la toma de decisiones por parte de sus administradores.
La iniciativa considera tanto ascensores actualmente fuera de servicio —como Mariposas, Florida, Larraín o Villaseca— como aquellos que aún operan, entre ellos Concepción, Cordillera, El Peral y Reina Victoria. El objetivo es no solo recuperarlos físicamente, sino también integrarlos en una red funcional que potencie su valor urbano y turístico.

Lorena Herrera, académica de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la PUCV y directora del proyecto, explica que uno de los principales desafíos es asegurar la sostenibilidad en el tiempo. “Muchos ascensores han sido restaurados, pero vuelven a fallar por falta de mantención o gestión adecuada. Este plan busca precisamente evitar ese ciclo”, señala.
El diseño contempla siete etapas de desarrollo en un plazo de 24 meses, incluyendo instancias de participación ciudadana, talleres y validación con autoridades. Además, incorpora mejoras en el entorno urbano, como señaléticas, recorridos peatonales y dispositivos informativos que buscan enriquecer la experiencia de residentes y turistas.
Otro componente clave es la instalación de tecnología avanzada, como cámaras y software de análisis, que permitirá monitorear en tiempo real el comportamiento de los usuarios y la demanda diaria de viajes. Esta información será gestionada por el Observatorio Regional de Desarrollo Urbano Sostenible (ORUS) de la PUCV, que también evaluará el impacto social y económico del proyecto.
Desde el Gobierno Regional de Valparaíso, si bien existe disposición para avanzar en la implementación, se reconoce que el financiamiento total aún es incierto. Se estima que la recuperación de cada ascensor podría superar los $1.000 millones, lo que obliga a gestionar nuevos recursos para concretar la iniciativa.

Más allá de su función como medio de transporte, los ascensores cumplen un rol clave en la configuración del paisaje urbano y en la identidad porteña. Cada uno de ellos actúa como una puerta de acceso a distintos cerros, conectando directamente con barrios, miradores y circuitos turísticos.
En ese sentido, el proyecto no solo apunta a su recuperación técnica, sino también a su puesta en valor como patrimonio vivo. “El viaje en ascensor no es solo un traslado, es parte de la experiencia de recorrer Valparaíso”, destacan desde el equipo a cargo.
Así, el plan se proyecta como una hoja de ruta para rescatar un sistema que combina historia, tecnología y cultura, posicionándolo nuevamente como un eje central del desarrollo urbano de la ciudad.
PURANOTICIA