El episodio afectó preliminarmente a alumnos y adultos de distintos establecimientos educacionales, mientras el Municipio exige determinar qué ocurrió y la diputada Francisca Bello cuestiona que el sistema oficial de monitoreo se encuentre fuera de servicio.
Una nueva emergencia ambiental vuelve a instalar la preocupación en Quintero, luego de que estudiantes y adultos de distintos establecimientos educacionales presentaran síntomas asociados a una eventual intoxicación, situación que derivó en la atención de personas afectadas y, hasta ahora, en la hospitalización de tres de ellas.
El episodio afecta a una comuna que por años ha convivido con denuncias y emergencias asociadas a la contaminación ambiental, en un territorio marcado por la presencia de un importante cordón industrial que se extiende por Quintero y Puchuncaví y que tiene además efectos sobre la bahía y sectores de Concón.
Estas tres comunas han registrado reiterados episodios de contaminación y afectación de estudiantes, trabajadores y vecinos, especialmente durante las crisis ambientales de 2018 y 2022, lo que incluso llevó a masificar el término de «zona de sacrificio».
De hecho, la problemática no es nueva. En 2018, una serie de episodios de contaminación provocó que cientos de personas presentaran síntomas de intoxicación, principalmente estudiantes, mientras que en 2022 se registraron nuevamente emergencias ambientales y sanitarias que involucraron a habitantes y comunidades educativas de las comunas de Quintero y Puchuncaví.
Es en ese contexto que el nuevo episodio vuelve a generar inquietud entre la comunidad. Preliminarmente, la situación afectaría a alumnos de los colegios Costamar, Santa Filomena e Inglés, además del Liceo Politécnico. Los estudiantes debieron ser retirados por sus padres y/o apoderados, mientras equipos médicos se trasladaron hasta el colegio Santa Filomena para atender a quienes presentaban síntomas.
Desde el Municipio de Quintero informaron además que tres personas permanecen hospitalizadas en el Hospital Adriana Cousiño. El administrador municipal de la comuna, César Garrido, confirmó la situación y planteó la necesidad de determinar con evidencia el origen del episodio, evitando que nuevamente quede instalada la incertidumbre entre los habitantes respecto de aquello a lo que estuvieron expuestos.
"Nos encontramos en el Hospital de Quintero, donde tenemos a tres personas hospitalizadas con la afectación de contaminación, donde los hechos principalmente se registran en el colegio Santa Filomena y en Costa Mauco, donde hay estudiantes y adultos que han sido afectados por este episodio", comentó la autoridad.
Asimismo, el administrador municipal indicó que "Quintero quiere que se investigue hasta encontrar las pruebas que permitan determinar qué ocurrió y quién fue el responsable, si corresponde. No podemos normalizar que nuestros vecinos perciban episodios ambientales, presenten síntomas y posteriormente quede instalada la incertidumbre sobre qué respiraron y de dónde provino".
Finalmente, Garrido sostuvo que "a las empresas les pedimos colaboración y transparencia. A las autoridades les exigimos fiscalización y resultados. Y a los organismos técnicos les pedimos una explicación fundada en evidencia. Como Municipio vamos a insistir hasta tener una respuesta porque la salud y la tranquilidad de los vecinos y vecinas de Quintero no puede quedar nuevamente en la incertidumbre".
A la preocupación del municipio se sumó la diputada por la zona, Francisca Bello, quien puso el foco en la disponibilidad de información durante la emergencia y cuestionó que la plataforma oficial de monitoreo ambiental no se encuentre operativa.
"Cinco establecimientos de Quintero activaron protocolos por contaminación y, en medio de este episodio, la página oficial de monitoreo está caída. Es impresentable enfrentar una emergencia ambiental sin información que permita saber qué contaminantes están presentes y qué la está provocando. Las autoridades deben esclarecer lo ocurrido y tomar todas las medidas necesarias para proteger a niños, niñas y trabajadores. Quintero tiene derecho a saber qué está respirando", comentó.
El episodio vuelve así a poner en el centro la situación de una zona que arrastra una extensa historia de conflictos ambientales y que ha sido objeto de cuestionamientos por la exposición de su población a contaminantes provenientes de un territorio con alta concentración industrial. El desafío, ahora, es determinar qué originó este nuevo evento, qué sustancias pudieron estar involucradas y si existe alguna relación entre las actividades desarrolladas en el cordón industrial y los síntomas reportados.
(Imagen de referencia)
PURANOTICIA