Natalia Álvarez Murillo, dueña de Probarte Banquetería SpA, enfrentará a la justicia por perjuicios que rozan los $120 millones a 60 parejas. La imputada permanecía inubicable desde junio, luego de que la Corte de Apelaciones revocara su libertad bajo fianza y ordenara su reingreso a prisión preventiva.
La mañana de este martes 22 de septiembre, Natalia Álvarez Murillo, empresaria y propietaria de la firma Probarte Banquetería SpA, se puso a disposición de los tribunales de justicia en Viña del Mar. La mujer se encontraba inubicable desde junio pasado, luego de que la justicia revocara el beneficio de fianza que le había permitido salir en libertad y decretara en su contra una orden de detención para que reingresara a prisión preventiva.
Álvarez es investigada junto a su pareja, José Galarce, por el fiscal de Viña del Mar, Leonel González. A ambos se les atribuye participación en una serie de estafas reiteradas vinculadas a servicios para matrimonios que jamás se concretaron. Las pesquisas del Ministerio Público cifran el perjuicio económico en cerca de $120 millones, afectando a unas 60 parejas de novios que contrataron y pagaron por banqueterías que, al llegar el día del evento, no estuvieron disponibles.
En conversación exclusiva con Meganoticias antes de ingresar al juzgado, la acusada afirmó ser inocente y rechazó las versiones de que haya intentado ocultarse de la PDI.
"Lo primero es que me vengo a presentar, que es lo que se debe hacer, y luego voy a demostrar mi inocencia de todos los cargos en un juicio oral", afirmó Álvarez.
Al ser consultada por los motivos que la llevaron a no responder llamadas ni entregar explicaciones a los novios afectados, la imputada evitó profundizar: "Todo eso lo ve el abogado", respondió.
A su vez, la dueña de la firma enfatizó que sus acciones se mantendrán dentro del marco formal de la causa judicial: "Lo que yo quiero decir es que me vengo a presentar, voy a demostrar mi inocencia y el resto está en la carpeta investigativa y lo ve con mi abogado", agregó.
Respecto al periodo en que las autoridades no lograron dar con su paradero tras la orden de detención, Álvarez justificó los tiempos de la defensa:
"Estábamos a la espera de fechas de la Corte Suprema y ahora es el momento", asegurando que jamás buscó eludir la acción de la justicia.
Finalmente, concluyó su declaración apuntando a las versiones públicas que circulan sobre el caso: "Hay mucha información tergiversada que no corresponde y no se ha dicho toda la verdad".
El caso se remonta a junio, mes en que Álvarez fue formalizada junto a su pareja. En aquella audiencia, el tribunal decretó prisión preventiva por peligro de fuga, pero sujeta al pago de una fianza de $5 millones. Tras el depósito de dicho monto por parte de su defensa, la empresaria recuperó la libertad.
Sin embargo, la Fiscalía y los querellantes apelaron la medida. El 12 de junio, la Corte de Apelaciones de Valparaíso resolvió revocar el beneficio y mantener la prisión preventiva de forma estricta, eliminando la opción de caución. Dado que la imputada ya había abandonado el recinto penal al momento del fallo, quedó en calidad de inubicable hasta la mañana de este martes, cuando se presentó de forma voluntaria.
PURANOTICIA