Óscar Cantero, dirigente de los microbuseros, aseguró que los conductores "optan por irse para la casa" para evitar accidentes, mientras el seremi Matías Valenzuela confirmó que el cumplimiento cayó a cerca de 68% y anticipó descuentos de hasta 30% en los subsidios.
Las dificultades para encontrar locomoción colectiva marcaron la jornada del martes 6 de octubre en distintos puntos de Valparaíso y Viña del Mar, en medio de las intensas precipitaciones registradas por el paso del sistema frontal. Mientras usuarios denunciaban largas esperas y ausencia de máquinas, desde el gremio del transporte entregaron una particular explicación para la disminución de buses en las calles.
"En muchos lugares de Valparaíso y Viña del Mar dan cuenta de que los paraderos están llenos y de que casi no hay locomoción colectiva". Esta fue la advertencia que entregó a Puranoticia.cl Edgar Eldredge, vocero de la Coordinadora Que Pase la Micro, durante horas de la noche de este martes 6 de octubre.
A partir de esta denuncia, se tomó contacto con dos vecinas de Placilla, quienes relataron las dificultades que enfrentaron para trasladarse durante la jornada.
Elizabeth Villar, residente del sector de Placilla Nuevo, contó a este medio que "estuve casi una hora esperando micro en calle España, me vine a la pasarela, pero no ha pasado ninguna micro. ¿Estarán en paro o en huelga? Para no seguir esperando porque está todo muy húmedo y no me quiero mojar más".
Una situación similar relató Rebeca Saavedra, quien esperaba en el centro de Valparaíso para regresar a Placilla. "Llevo 30 minutos en la plaza Echaurren y no pasa nada. Cuando llegué venía una 901 casi llena, pero no me quise subir porque iban a venir todos más mojados que yo, entonces quise esperar la otra. Pero llevo 30 minutos y no pasa nada. Uno pone en "Red Regional" y no hay micros en circulación, ni 901, ni 902 ni 903. Estamos desconectados porque no hay locomoción de Valparaíso".
Las denuncias se multiplicaron durante la tarde y noche en redes sociales, dando cuenta de usuarios del transporte público de Valparaíso que aseguraban estar esperando durante largos períodos por una máquina que los llevara de regreso a sus casas.
Frente a esta situación, Puranoticia.cl consultó a Óscar Cantero, presidente de la Confederación de Transporte Terrestre del Gran Valparaíso, quien confirmó una disminución de buses en las calles y explicó las razones que, según el gremio, llevan a los conductores a dejar de trabajar durante jornadas de precipitaciones.
"Hay varias situaciones que pasan: tenemos buses en no muy buenas condiciones, los limpiaparabrisas muchas veces no funcionan o funcionan a medias, los vidrios se empañan por dentro, los sistemas de los buses muchas veces no funcionan, entonces obviamente que los conductores optan por irse para la casa antes de causar un daño más grande, un accidente con pasajeros sería más peligroso", comenzó diciendo el dirigente ante la consulta de este medio.
Asimismo, reveló otro factor relacionado con las condiciones laborales de los choferes y sus extensas jornadas de trabajo, diciendo que sus representados "ya están aburridos de las jornadas extensas de trabajo que tienen y por eso también se protegen de esa forma y cumplen los horarios establecidos porque ya están cansados de trabajar en esas condiciones. Este es uno de los temas que estamos llevando a cabo con las seremis de Transporte y del Trabajo, para que los conductores tengan por fin una jornada de trabajo como establece la ley y como cualquier trabajador".
Las declaraciones del dirigente gremial llevaron a Puranoticia.cl a consultar a Transportes y Telecomunicaciones de Valparaíso para conocer el comportamiento del sistema durante el episodio de lluvias y las eventuales consecuencias para las empresas operadoras. Así, el seremi Matías Valenzuela explicó que la cartera realiza un seguimiento permanente del funcionamiento del transporte durante este tipo de eventos, utilizando los sistemas GPS instalados en los buses.
"En el caso de lo que es la fiscalización, particularmente de los sistemas frontales o eventos que nosotros llamamos exógenos, es un trabajo que se hace habitualmente. En este caso, utilizamos nuestras plataformas de seguimiento, a través de sistemas GPS. Eso nos ha permitido (...) identificar –entre otras cosas– los aumentos de flujo que creo que todos los vecinos lo han podido ver, particularmente por el derrumbe que ha ocurrido en avenida España, pero también los índices de cumplimiento que han habido", comenzó indicando la autoridad ministerial.
En específico respecto de la jornada del martes 6 de octubre, Valenzuela detalló que "hasta antes de las lluvias, el sistema mostraba un índice de cumplimiento habitual dentro de los rangos y, a partir de la tarde, hora punta del día de ayer-tarde, se fueron bajando, llegando aproximadamente al orden de un 68% de los índices de cumplimiento, lo cual va en directa dirección con las sanciones que correspondan por aquellos incumplimientos".
Así, mientras el gremio de microbuseros explicó la disminución de máquinas por las condiciones de los buses y las jornadas laborales de los conductores, desde la Seremi de Transportes se confirmó que el nivel de cumplimiento efectivamente disminuyó durante la tarde-noche y que justamente esa caída tendrá consecuencias económicas para las empresas operadoras.
Consultado por las sanciones que se aplicarán ante los incumplimientos registrados, la autoridad de Gobierno expuso que "eso está metodológicamente establecido y, a partir de lo que son los subsidios que entregamos a las diferentes empresas, y salvo situaciones puntuales, corresponde al porcentaje de índice de cumplimiento. Es decir, estaríamos en el entorno de un 30%, dependiendo de cada una de las unidades, a las cuales se les haría el descuento como sanción respecto al subsidio".
Lo ocurrido durante este martes se suma así a las innumerables denuncias que durante años han marcado el funcionamiento del transporte público del Gran Valparaíso, dando cuenta de una crisis que se arrastra por largo tiempo y que sigue afectando directamente a los usuarios. Un escenario que se espera comenzar a revertir con la implementación del nuevo servicio concesionado, prevista para el próximo año, aunque con un desafío adicional: sólo un tercio de las máquinas será renovado.
PURANOTICIA