Iniciativas de alto impacto que atraviesan conectividad, transporte e infraestructura enfrentan un año decisivo para destrabar permisos, estudios y definiciones pendientes.
Con la llegada del 2026, Puranoticia.cl puso la lupa sobre los 10 proyectos clave que marcarán la agenda de inversión y desarrollo en la región de Valparaíso durante estos meses, iniciativas largamente esperadas y que atraviesan áreas estratégicas para el crecimiento local, como la conectividad, el transporte y la infraestructura pública.
Se trata de obras que, debido a su envergadura y complejidad, han concentrado atención ciudadana, debates técnicos y definiciones políticas que resultan determinantes para el futuro regional, aunque también han sido blanco de la burocracia estatal –también llamada 'permisología'– que suele rodear a estas grandes obras.
Si bien, la mayoría de estos proyectos no verá la luz durante el transcurso de este año, 2026 aparece como un período decisivo para destrabar procesos administrativos, ambientales y financieros que han ralentizado su avance. En ese contexto, se espera que varios de ellos logren dar pasos concretos hacia su materialización, sentando las bases para transformaciones estructurales que impactarán tanto en la movilidad como en la competitividad y el desarrollo económico de la región de Valparaíso.
«Segunda Concesión Interconexión Vial Santiago-Valparaíso-Viña del Mar, Ruta 68» lleva por nombre el proyecto que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) ejecutará en la carretera que une las regiones de Valparaíso con la Metropolitana, buscando modernizar y ampliar la autopista, con una inversión estimada de US$ 1.600 millones.

La iniciativa corresponde al mejoramiento y ampliación de capacidad de la actual ruta 68 y sus ramales, con una extensión total de 140,7 km. Para ello, considera la ampliación a terceras pistas hasta el enlace Costanera y a continuación a cuartas pistas hasta el peaje Lo Prado (km 17) y el mejoramiento para que el trazado de la vía sea concordante a la velocidad de circulación. Del km 17 al km 99 se proyectará una nueva calzada con dos pistas, emplazada de forma paralela y adyacente a la ruta actual.
Asimismo, la iniciativa contempla el desarrollo de dos nuevos túneles en Lo Prado y Zapata, y el reemplazo de los puentes sobre el río Mapocho y el estero Pudahuel. A lo anterior se suma el estudio de la continuidad de las calles locales existentes y la implementación de nuevos tramos de éstas, incluyendo nuevos puentes caleteros sobre el río Mapocho y el estero Lampa, rehabilitaciones de pavimentos donde sea necesario, nuevos enlaces y mejoramiento de los existentes, rectificaciones de trazado, puntos de retorno, ciclovías y pasarelas con estándares de accesibilidad universal.
De igual forma, se tiene contemplada la incorporación de pórticos de telepeaje a lo largo de todo el troncal. Así, entre los beneficios de esta obra destaca mejorar el estándar de una ruta altamente demandada no sólo por vehículos livianos, sino que también por vehículos pesados que la utilizan para el intercambio comercial.
La empresa Sacyr Concesiones Chile SpA se adjudicó la segunda concesión de ruta 68 durante el año 2026, comenzando así su etapa en la que invertirá una cifra récord de US$1.619 millones. Para este 2026, el proyecto deberá llevar a cabo sus proyectos de ingeniería, estudios ambientales y trámites administrativos antes del inicio de las grandes obras físicas, proyectadas para el año 2029, siendo entregada el 2033.
El proyecto contempla recuperar e impulsar la conectividad ferroviaria entre las regiones de Valparaíso y Metropolitana, con un desarrollo gradual y vinculando comunas con deficiente accesibilidad como La Calera y Llay Llay con las capitales regionales.

Para lograr dicho objetivo, la Dirección de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas ha establecido que se privilegiará la infraestructura ferroviaria existente, complementando la red ferroviaria con un alto estándar y nivel de servicio.
En una primera etapa, el tren opera empleando parte de la infraestructura de los servicios suburbanos (tramo Quinta Normal – Batuco proyectado) y la vía de carga existente, por lo que se consideran cruzamientos, enlaces, desvíos, mejoramiento y posibles zonas con cuarta vía, junto con una nueva vía en el tramo Limache – El Salto.
El proyecto –de US$ 1.320 millones– conectará la región Metropolitana, desde la comuna de Quinta Normal, con la región de Valparaíso, específicamente en el sector El Salto, en Viña del Mar, en un tiempo de viaje que se ha estimado en una hora y media.
Cabe hacer presente que una segunda etapa contempla una nueva vía férrea entre Tiltil y Limache, además de una nueva vía férrea entre El Salto y Valparaíso.
No obstante a aquello, para este 2026 que recién comienza, el proyecto del tren Valparaíso - Santiago seguirá en fase de estudios y precalificación de empresas, con la licitación para la construcción postergada a una futura administración
El proyecto de extensión ferroviaria de Metro Valparaíso (hoy llamado Tren Limache - Puerto) hacia las comunas de Quillota, La Cruz y La Calera, representa la inversión ferroviaria más importante en la región de Valparaíso, con 680 millones de dólares.

El trazado contempla 26 kilómetros de vías -doble vía exclusiva para de pasajeros y una vía para carga-, siete estaciones en total (actual estación Limache, cinco estaciones nuevas y recuperación de la antigua estación La Calera), pasos vehiculares y peatonales desnivelados y 15 nuevos trenes. Todas las estaciones consideran estándares de accesibilidad universal y la instalación de paneles solares.
El desarrollo de esta esperada infraestructura ferroviaria permitirá extender las ventajas en conectividad del tren a una población beneficiaria de 1.118.449 personas. En concreto, la operación del servicio permitirá importantes ahorros en tiempos de viaje y mayor seguridad en los desplazamientos de los pasajeros.
Al mismo tiempo, reportará impactos positivos para toda la comunidad gracias a la reducción de emisiones contaminantes, mejoramiento de la seguridad de los cruces vehiculares y peatonales, y disminución de la congestión vial, entre otros factores que contribuyen a tener mejores ciudades para las personas.
Para este 2026 se espera obtener la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) durante la primera parte del año. Paralelamente, EFE Valparaíso avanza en la etapa de ingeniería de detalle, que fue adjudicada en noviembre de 2024. Si el cronograma avanza de acuerdo a lo previsto, el 2029 comenzaría paulatinamente la operación de los nuevos trenes hacia las comunas de Quillota, La Cruz y La Calera.
El proyecto «Puerto Exterior de San Antonio» permitirá asumir los requerimientos futuros del comercio exterior de Chile, que apuntan a la necesidad de contar con nueva infraestructura portuaria en la macrozona central para la segunda mitad de la próxima década, lo que permitirá asegurar el abastecimiento nacional y la competitividad de nuestras exportaciones. Por otra parte, está la necesidad de resiliencia y de asegurar la calidad operativa de la infraestructura pública fundamental del país.

La iniciativa portuaria considera dos terminales de una longitud de 1,730 metros cada uno. En plena operación, tendrá la capacidad de transferir hasta 6 millones de TEU anuales, lo cual se logrará de forma progresiva en el tiempo, de acuerdo con las estimaciones de demanda. La nueva infraestructura podrá recibir portacontenedores de última generación y de 400 metros de eslora a partir de 2036.
El plan integral de inversión para Puerto Exterior de San Antonio se estima en 4.000 millones de dólares, de los cuales 1.500 millones de dólares corresponden a inversión pública para la construcción del molo de abrigo, accesos y obras conexas. El resto de las inversiones, cuyo monto total podría estar en los 2.500 millones de dólares, serán aportadas por el sector privado de forma progresiva, conforme a la secuencia de las concesiones portuarias que deberán ser otorgadas para la construcción, habilitación y operación de los frentes de atraque de este megapuerto para San Antonio.
Para el presente año, el proyecto se enfocará en la tramitación ambiental final y la preparación para la licitación de obras clave, con expectativas de recibir ofertas para el molo de abrigo y adjudicar contratos durante el primer trimestre de este 2026, buscando consolidar su avance para una futura operación durante el año 2036.
El proyecto «Terminal Cerros de Valparaíso», cuyo titular es la empresa Terminal Cerros de Valparaíso S.A. (TCVAL) consiste en la construcción y operación de un nuevo terminal de contenedores, que aumentará la cantidad de sitios de atraque, ampliando con ello la capacidad de transferencia de carga del Puerto de Valparaíso.

El nuevo terminal en la Ciudad Puerto estará formado por un muelle de 725 metros de longitud, con su explanada de respaldo, ganando terrenos al mar a través del uso de material de relleno, adelantando la línea de costa actual en aproximadamente unos 185 metros en dirección al poniente del actual borde costero de la ciudad.
Esto permitirá que se genere un nuevo borde de atraque en Valparaíso, apto para atender simultáneamente dos naves de tipo Post Panamax. La iniciativa tuvo su origen en una licitación internacional llamada por la Empresa Portuaria Valparaíso (EPV) el 2012, siendo adjudicada a la empresa OHL Concesiones en abril de 2013. En virtud de los requerimientos del contrato, conformó la empresa de giro exclusivo Terminal Cerros de Valparaíso S. A. (TCVAL), actual operadora del Terminal 2 y titular del proyecto que se somete al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
De esta manera, el proyecto tiene como objetivo la modernización de la infraestructura portuaria en Valparaíso y el aumento de su competitividad a través de la construcción y operación de un terminal con nuevos sitios de atraque y la ampliación del área de explanadas de respaldo, permitiendo incrementar la capacidad de transferencia de carga contenedorizada y fraccionada en el recinto portuario.
El proyecto TCVAL este 2026 seguirá en fase de definición ambiental, tras la entrega de una adenda que reduce su impacto y propone nuevos espacios públicos, con la esperanza de que las obras comiencen a fines de este año si se logran las aprobaciones necesarias. Vale indicar que la Adenda Complementaria fue ingresada en diciembre pasado, en un documento que recoge las respuestas y antecedentes adicionales solicitados por los organismos públicos en el marco de su evaluación ambiental.
El proyecto «Teleférico de Valparaíso» considera una extensión de 9,8 kilómetros, con un trazado que se inicia en el sector de Barón, avanzando por la avenida Argentina y la subida Santos Ossa - Ruta 68, hasta llegar a la estación final, ubicada en la localidad de Curauma. El proyecto contempla siete estaciones de pasajeros: Barón, Congreso, Santos Ossa, Rocuant, Tranque Seco, Vista del Valle y Placilla.

Debido a las diferentes condiciones del trazado, se optó por dos tecnologías: por una parte, en el tramo inicial que va desde estación Barón a Vista del Valle, se considera un sistema monocable desembragable, con cabinas con capacidad para 10 personas.
Luego, entre Vista del Valle y Estación Placilla, se cambia a un sistema bicable desembragable, con cabinas cuya capacidad alcanza las 30 personas. La velocidad promedio de circulación será de 22 km/h, lo que garantizará traslados directos y expeditos entre los sectores altos y el centro de la ciudad.
La construcción de este teleférico no solo beneficiará a la movilidad, sino que también generará un impacto positivo en múltiples aspectos. Como un sistema de transporte eléctrico, no emite CO2, lo que lo convierte en una opción sustentable. Su operación, además, contribuirá a descongestionar la vialidad urbana e interurbana de Valparaíso y reducirá significativamente los tiempos de viaje para los usuarios.
Durante el segundo semestre del año pasado se publicaron las bases y plazos de la licitación del Estudio Integral del Anteproyecto. Con un presupuesto estimado de US$ 191 millones, el proyecto del teleférico Valparaíso-Placilla estará este 2026 en fase de estudio integral, con un llamado a licitación planeado para inicios de año, buscando avanzar hacia el diseño final y la construcción, que podría comenzar el año 2029.
La empresa Aguas Pacífico tiene como objetivo producir 1.000 litros por segundo adicionales de agua desalinizada para la región de Valparaíso, aprovechando la infraestructura actualmente en construcción e incorporando cuatro modificaciones a su proyecto Aconcagua, cuyas obras se encuentran en la comuna de Puchuncaví.

La iniciativa tiene considera una inversión de alrededor de 280 millones de dólares y la contratación de más de 400 trabadores durante su construcción, que se estima en tres a cuatro años, proyectándose su inicio de operaciones para 2030.
En un contexto en que se mantiene la sequía en la zona central, los nuevos recursos hídricos que producirá la planta desalinizadora de Aguas Pacífico constituyen un aporte a establecer condiciones de seguridad hídrica para la región de Valparaíso y en un soporte para el abastecimiento de las comunidades y actividades industriales.
Cabe recordar que Aguas Pacífico adjudicó el contrato de operación y mantenimiento de su planta desalinizadora multipropósito a la empresa francesa Veolia. El contrato contempla inicialmente la etapa de apoyo al comisionamiento de la planta y del acueducto, seguida de la operación en régimen de producción de 1.000 litros por segundo de agua desalinizada. Esta operación incluye el transporte hasta clientes finales en las regiones de Valparaíso y Metropolitana, y se espera que la planta desalinizadora en Puchuncaví esté completamente operativa este 2026.
El Hospital Provincial de Marga Marga, desarrollado y construido por la empresa española Acciona, está ubicado en Villa Alemana, y dará atención hospitalaria (cerrada) y atención ambulatoria (abierta), con una capacidad de 282 camas totales.

El proyecto beneficiará a más 400 mil habitantes de Villa Alemana, Quilpué, Olmué y Limache, y su edificio principal (EP) contará con siete pisos sobre el nivel de aislamiento, más el nivel del helipuerto, además de recoger los servicios críticos, urgencias, Pabellones, UPCs, y Hospitalización, entre otras prestaciones.
En tanto, el edificio de atención ambulatoria, denominado también de atención abierta, contará con cuatro niveles sobre nivel de aislamiento, con consultas médicas, odontológicas, de psiquiatría y kinesiología, entre otros.
Además de los dos edificios principales, el proyecto considera la construcción de un SAMU, un auditorio, una multicancha, casetas de guardias, estacionamientos para ambulancias, vehiculares y para bicicletas, además de áreas verdes.
Para el 2026, el Hospital Marga Marga estará en su fase final de habilitación y puesta en marcha progresiva, tras recibir la recepción final de obras en 2025 y mientras se resuelven temas de accesibilidad vial, para dar paso a una nueva etapa que reemplazará al Hospital de Quilpué, beneficiando a miles de usuarios de la zona.
El proyecto Las Salinas, a metros del borde costero de Viña del Mar, consiste en transformar un terreno de 16 hectáreas, previamente contaminado por hidrocarburos, en un nuevo barrio integrado con viviendas, zonas verdes, comercio, oficinas y servicios.

La iniciativa –sumamente cuestionada por ambientalistas, vecinos y el Municipio– permitirá conectar la costa con la ciudad, mediante una extensión de la Av. Libertad, la ampliación de 19 Norte y la creación de un gran parque central, acciones que vienen antecedidas de un proceso de saneamiento del suelo, vía biorremediación.
En específico, Inmobiliaria Las Salinas propone extender la avenida Libertad en 750 metros hacia el norte –más allá del mall– y habilitar cinco calles transversales que tendrán salida hacia Av. Jorge Montt: la continuación de las avenidas San Martín y Benidorm, y que conduce hacia el balneario de Reñaca, también en Viña del Mar.
Esta ampliación conectará el sector de Santa Inés con la playa Las Salinas, ruta que derive hacia un parque central de dos hectáreas, cuyo tamaño será equivalente al del estadio Sausalito. Si bien, las fechas están sujetas a la "permisología" para obtener la aprobación de proyectos urbanos, se estima que este año se avance en el saneamiento.
De esta manera, el proceso de biorremediación debiera finalizar durante el año 2027 y, la segunda parte durante 2030. En lo más inmediato, vale recordar que el Municipio de Viña del Mar ordenó la demolición de instalaciones de faena del proyecto en diciembre de 2025, alegando falta de permisos de edificación y normas vigentes
Con el objetivo de posibilitar que los habitantes de la región de Valparaíso tengan acceso a vuelos comerciales con otras regiones del país y, eventualmente, con ciudades de Argentina, la Dirección de Aeropuertos del MOP desarrolló la consultoría de diseño e ingeniería de detalles del proyecto de «Ampliación y mejoramiento del aeródromo Viña del Mar», ubicado en el cerro Torquemada, en la comuna de Concón.

Entre las principales obras contempladas en el proyecto que lleva adelante el Ministerio de Obras Públicas, se cuenta la habilitación de un nuevo terminal de pasajeros de más de 4 mil m2, más estacionamientos. También contará con una plataforma con capacidad para dos aviones comerciales y otras dos aeronaves de aviación general.
De igual forma, se tiene pensado un nuevo complejo de la Dirección General de Aeronáutica Civil y torre de control; además de la ampliación y ensanche de la pista existente hasta 1.950 y 45 metros. También se establece un nuevo cuartel de Salvamento y Extinción de Incendios en Aeronaves (SSEI) y la construcción del enlace vial con la ruta 64; así como también áreas verdes e instalaciones de apoyo a la operación.
Está programado que, tras obtener la aprobación de la autoridad ambiental, durante el año 2026 se realice la licitación de obras de la primera etapa del proyecto, vinculada a la construcción de un terminal de pasajeros. De esta manera, se espera que en una etapa posterior se realizarán obras de ampliación de la pista.
Según las proyecciones proporcionadas por el anteproyecto, se estima que a mediados de la próxima década este nuevo aeropuerto movilizaría alrededor de 500 mil pasajeros anuales, cifra que podría aumentar a 900 mil pasajeros hacia el año 2045.
Así, este 2026 se perfila como un año bisagra para la región de Valparaíso, no tanto por la concreción inmediata de estas obras, sino por la posibilidad real de que varias de ellas logren superar etapas clave que han frenado su desarrollo por años.
PURANOTICIA