Una investigación de Ciper revela que la entonces jueza de la Corte Suprema llamó a la ministra Eliana Quezada para intervenir en el concurso del Conservador de Bienes Raíces en 2022. La trama incluye gestiones de su pareja, un contrato familiar y tensiones de notarios.
La Fiscalía Regional de Valparaíso avanza en una reservada arista penal que apunta directamente al corazón del Poder Judicial y el sistema registral chileno. Las diligencias apuntan a esclarecer las maniobras de presión ejercidas por la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, para intervenir en el concurso público de 2022 que buscaba proveer el cargo de Conservador de Bienes Raíces de Viña del Mar.
Una investigación periodística de Ciper Chile logró reconstruir los pasos de la exjueza y constató que los antecedentes revisados por la Comisión de Ética del máximo tribunal —los cuales sustentaron su remoción definitiva en 2025— contenían un dato clave: Vivanco telefoneó personalmente a la ministra de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Eliana Quezada, para exigirle que votara por Carlos Swett, quien en ese momento era notario de Quilpué y postulaba a la apetecida plaza viñamarina.

De acuerdo con los antecedentes publicados por el medio de investigación, Vivanco le señaló a la magistrada que ella y otras personas estaban desplegando esfuerzos para ayudar a Swett. La instrucción fue explícita: si no respaldaba al candidato en primera instancia, debía hacerlo al menos como segunda opción. Adicionalmente, la entonces suprema le pidió que utilizara su tercer voto para apoyar a otro postulante cercano: Yamil Najle, actual conservador de Chillán.
La intervención de la exsuprema chocó de frente con la negativa de la ministra de la corte porteña. Fuentes ligadas al mundo notarial de la región explicaron a Ciper que Quezada no poseía una buena opinión profesional de Swett, lo que habría motivado el agresivo despliegue de Vivanco para intentar revertir el escenario.
Quezada le hizo saber a Vivanco, en la misma llamada, que no votaría por él. Los registros públicos del concurso confirman que la magistrada cumplió su palabra: no solo omitió a Swett en la primera votación —donde optó por Luis Enrique Fischer, Fernando Manterola y Jorge Osnovikoff—, sino que mantuvo su postura en las dos rondas sucesivas del 26 de septiembre de 2022, apoyando firmemente a Osnovikoff.
Finalmente, aunque Swett logró entrar en la terna con apenas 8 votos —frente a los 14 que obtuvo Fischer—, la operación no fructificó en los términos esperados.
El interés de Ángela Vivanco en favorecer a Carlos Swett no era casual. El medio reveló que el hermano de la exministra, Arturo Vivanco, estuvo contratado y emitió boletas de honorarios a la Asociación de Notarios y Conservadores hasta febrero de 2022, apenas cinco meses antes de que se abriera el concurso de Viña del Mar. Para ese entonces, Swett ya ejercía como presidente del gremio.
A esto se suman las gestiones paralelas de Gonzalo Migueles, pareja de Vivanco. Según los conocedores del proceso, al percatarse de que Swett no contaba con el apoyo mayoritario de los jueces de Valparaíso, Migueles lo llamó directamente para sugerirle que bajara su candidatura, opción que el postulante rechazó.

Pese al fracaso en Viña del Mar, Swett fue designado posteriormente en el Conservador de Bienes Raíces de Concón. Aunque no se ha determinado completamente la influencia de la pareja en este último nombramiento, la propia resolución de remoción dictada por la Corte Suprema consigna que Ángela Vivanco admitió haber intercedido en su designación en Concón.
La relación entre los involucrados excede lo estrictamente profesional. La Comisión de Ética del máximo tribunal describió formalmente que "existía cercanía entre el señor Swett y la ministra Ángela Vivanco y su pareja, señor Gonzalo Migueles, manifestada en diversos encuentros sociales". Los tres formaban parte del denominado "grupo de Las Tacas", un selecto círculo de autoridades judiciales y registrales que compartían jornadas en el balneario de la región de Coquimbo.
Esta estrecha vinculación y las sucesivas citaciones judiciales han desatado un terremoto interno en la Asociación de Notarios y Conservadores. El avance del caso penal provocó un quiebre en la directiva gremial a inicios de mayo de 2026. Existen dos versiones sobre el estatus de Swett: una apunta a que el directorio le exigió dar un paso al costado dejándolo en calidad de "congelado", mientras que la otra sostiene que él mismo optó por un "autocongelamiento" por vacaciones. La molestia interna se profundizó debido a que Swett no notificó formalmente al gremio que acudiría a declarar ante la Fiscalía.
La inquietud escaló aún más tras conocerse los nexos de Swett con la senadora Camila Flores (RN), actualmente investigada por presunto fraude al fisco. El gremio ha mirado con extrema cautela estos flancos judiciales, considerando el intenso lobby parlamentario que debieron desplegar durante la tramitación de la Ley 21.772, que reformuló el funcionamiento del sistema de notarios.

El distanciamiento institucional quedó en evidencia el pasado lunes 11 de mayo, durante una reunión oficial entre el gremio y la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich. En la instancia, la asociación fue liderada por el conservador de Santiago, Carlos Miranda, en calidad de presidente subrogante. Carlos Swett asistió al encuentro con la máxima autoridad judicial, pero fue relegado a participar únicamente como un miembro de base, evidenciando la pérdida de su control político sobre el gremio.
PURANOTICIA