Tras las intensas lluvias y ante la inminente llegada de un nuevo sistema frontal, Jaime Muñoz denuncia que más de 200 niños están sin clases, los accesos colapsaron y las familias sufren la pérdida de alimentos y medicamentos por cortes de luz, además de estar sin agua potable.
La situación que enfrenta la comunidad de Laguna Verde es calificada por sus propios habitantes como "gravísima". Tras el paso de las recientes lluvias y mientras se espera la llegada de un nuevo sistema frontal, los vecinos denuncian una profunda crisis de conectividad y acceso a servicios básicos, que mantiene a las familias de los sectores altos prácticamente incomunicadas.
El colapso de los caminos de tierra que conectan la ruta principal con los distintos sectores de parcelas ha generado un aislamiento crítico, dificultando el desplazamiento de los residentes y el ingreso de servicios esenciales. Jaime Muñoz, vecino con más de 45 años en la zona, aseguró en conversación con Puranoticia.cl que el deterioro registrado no tiene precedentes.
"La situación que tenemos es gravísima (...) estamos aislados. Prácticamente no podemos salir porque acá todos los caminos... yo nunca he visto esto antes, y eso que conozco Laguna Verde hace más de 45 años".
La falta de mantenimiento de las vías tras las precipitaciones ha provocado la suspensión de las actividades escolares y serias dificultades para el abastecimiento de alimentos y otros productos básicos.
"Son más de 216 niños que no han podido asistir al colegio por sus condiciones, que pasaron casi por todas partes el agua", expresó.
"Infelizmente la gente ha entendido que comprar los alimentos de un tiempo para otro, pero lamentablemente, con los cortes de luz que hubieron, muchos alimentos ya se van a perder", comentó.
A las dificultades de transporte y a la pérdida de alimentos se suma la prolongada falta de agua potable y la inestabilidad del suministro eléctrico. Según denuncian los vecinos, los camiones aljibe no han podido acceder con regularidad debido al mal estado de los caminos, afectando especialmente a adultos mayores y personas que dependen de medicamentos que requieren refrigeración, como la insulina.
"Esta gente que usa la insulina ha tenido que perderla. Es grave la situación (...). Estamos sin agua hace por lo menos unos 15 días atrás, no llega el agua a nuestras casas".
Los residentes también manifiestan su descontento por la falta de respuesta de las autoridades, asegurando que, pese a cumplir con el pago de contribuciones al Estado, se sienten postergados frente a otros sectores. En ese contexto, solicitan con urgencia el despliegue de maquinaria pesada y la aplicación de ripio para habilitar los principales accesos, permitiendo el restablecimiento de los servicios básicos.
Los habitantes de Laguna Verde responsabilizan directamente a la gestión municipal y a la falta de presencia de los representantes parlamentarios de la zona por la persistencia de los problemas que afectan al sector. Acusan un incumplimiento sistemático de los compromisos relacionados con el abastecimiento de agua potable, la mantención de los caminos y la poda preventiva de árboles, medidas que, aseguran, habrían permitido enfrentar de mejor manera las consecuencias de las recientes lluvias.
"Hemos tenido reuniones con ellos, se han comprometido, pero no cumplen. Y de acá de arriba a los cerros, a donde hay barritos, no llegan. No llegan tampoco los diputados, senadores (...). Estamos pagando un recurso de protección que es un recurso efectivo para la señorita alcaldesa, no está cumpliendo con el fallo del año 2022 con el tema del agua", expresó.
"Acá las autoridades tienen que venir a hacerle el trabajo de fondo. Poner una mesa de trabajo y decir: 'mira, vamos a hacer esto a corto, mediano y largo plazo'. Pero háganlo".
"Nosotros aquí pagamos contribuciones y tenemos menos beneficios (...). Lo que necesitamos es que nos arreglen los caminos, así para entrar los servicios básicos como la luz, el agua, el transporte", finalizó.
A solo 30 minutos del centro de Valparaíso, la comunidad de Laguna Verde permanece a la espera de soluciones definitivas, que contemplen la actualización de los planes reguladores y una intervención directa en el territorio, antes de que un nuevo sistema frontal agrave aún más las condiciones de habitabilidad del sector.
PURANOTICIA