Más de 200 personas acudieron a la convocatoria en Viña del Mar que buscaba respaldar al vicepresidente ejecutivo de la entidad, en una instancia que reunió a senadores, diputados, autoridades, empresarios y representantes de los principales gremios de la V Región.
Más de 200 personas se congregaron durante la noche del martes 6 de octubre en el Hotel Sheraton Miramar de Viña del Mar para participar de una cena de desagravio en respaldo a Juan Pablo Rodríguez, actual vicepresidente ejecutivo de Fundación P!ensa y exsubsecretario de Hacienda.
La convocatoria, encabezada por el presidente de Piensa y de Empresas Carozzi, Gonzalo Bofill, reunió a representantes de distintos sectores políticos y del mundo empresarial, además de autoridades de Gobierno, alcaldes y actores vinculados al ámbito institucional de la región de Valparaíso.
La dimensión de la convocatoria de Piensa quedó reflejada en la presencia de cinco senadores oficialistas: Javier Macaya (UDI), Arturo Squella (Republicanos), Andrés Longton (RN), Camila Flores (RN) y Cristián Vial (Independiente).

A ellos se sumó un grupo de diputados de distintas bancadas, desde la Democracia Cristiana hasta el Partido Republicano, entre ellos Cristián Mella, Luis Pardo, Constanza Hube, Paz Charpentier, Felipe Ross, Stephanie Jéldrez, Luis Fernando Sánchez, Benjamín Moreno y Javiera Rodríguez.
También llegaron los máximos representantes de los tres principales gremios empresariales de la región: Javier Torrejón, presidente de la CRCP; Alfonso Salinas, de Asiva; y Andrés Polanco, de la CChC. La lista de asistentes incluyó además a empresarios como Luis Cambiaso y Eduardo Dib, al excontralor general de la República y actual presidente del Colegio de Abogados, Ramiro Mendoza, junto a diversas autoridades del Gobierno central y de administraciones locales.
La actividad tuvo como propósito entregar una señal pública de respaldo a Juan Pablo Rodríguez, quien volvió recientemente a la Fundación Piensa luego de haber ejercido durante más de una década como director ejecutivo de la fundación.
Su regreso a la organización se produjo después de su salida de la Subsecretaría de Hacienda, cargo que dejó en julio luego de conocerse el resultado positivo de un examen de drogas, antecedente que posteriormente fue contradicho por un nuevo test que arrojó resultado negativo y que, pese a ello, no significó su vuelta al Gobierno.

En ese contexto, las intervenciones de la noche estuvieron marcadas por la defensa de su trayectoria y por la idea de que el episodio no debe definir su carrera profesional.
El primero en tomar la palabra fue el director ejecutivo de Piensa, Maximiliano Duarte, quien explicó que "esta cena de desagravio no es un acto en contra de nadie. Nos convocan dos razones positivas y muy sencillas: acompañar a un amigo que ha pasado por días amargos y demostrarle que no está solo; y reconocer una trayectoria de servicio, de trabajo serio y de compromiso con el país y con nuestra región, una trayectoria intachable que, quienes conocemos a Juan Pablo, sabemos que le ha valido el respeto y el reconocimiento de muchos".
Posteriormente, el vicepresidente de la entidad, Pier Paolo Zaccarelli, comentó que "no nos corresponde esta noche hacer de tribunal ni reemplazar ninguna investigación. Estamos aquí por algo más sencillo y más humano: para decir que una persona merece ser juzgada por la totalidad de su vida, y no quedar definida para siempre por un resultado cuya interpretación ha sido cuestionada".
Zaccarelli agregó que "desagraviar no significa desconocer los procedimientos, las normas ni las investigaciones; significa recordar algo que ninguna institución debería olvidar: detrás de cada expediente hay una persona; detrás de cada resultado, una reputación; detrás de cada decisión, una familia, unos amigos y una historia. Cuando alguien ha dedicado años a una institución, esa institución tiene un deber moral: no abandonar a los suyos cuando llega la tormenta. Porque la fortaleza de una institución no se mide cuando todo va bien, sino cuando uno de los suyos está en medio de ella".
El cierre estuvo a cargo del propio Rodríguez, quien agradeció la presencia de quienes llegaron hasta el encuentro y se refirió tanto a su relación con la actual administración como a los pasos que espera dar hacia adelante, diciendo que "quiero que al Gobierno le vaya bien y quiero que la verdad se conozca. Una cosa no exige renunciar a la otra".

El vicepresidente ejecutivo de la Fundación Piensa añadió que "una injusticia puede cambiar un camino, pero no define una vida", antes de expresar su confianza en que el episodio terminará encontrando un sentido: "Sé que algún día todo tendrá sentido".
Rodríguez también aprovechó la instancia para volver la mirada hacia la región de Valparaíso, que ha marcado buena parte de su trayectoria profesional. "Nuestra región depende de nosotros, y desde Valparaíso también se puede pensar Chile", manifestó el exfuncionario de Gobierno.
La señal de apoyo no quedó circunscrita a los discursos de la propia Fundación Piensa. Al término de la actividad, parlamentarios asistentes también entregaron sus impresiones respecto de Rodríguez y de la cena organizada en su respaldo.
La senadora Camila Flores (RN) destacó que "los que somos de la región de Valparaíso, las autoridades de nuestra región, lo conocemos hace muchos años, sabemos de su gran calidad profesional y por eso estamos hoy tratando de dar una demostración de justicia por una salida que fue sumamente injusta. Yo creo plenamente en la versión de Juan Pablo, creo efectivamente en que quizás este procedimiento no se hizo como se tenía que hacer, pero más allá de eso también creo que legítimamente quienes lo conocemos y tenemos la cercanía podemos decirle a la gente de la región y, por cierto, también del país, que efectivamente le tenemos un aprecio especial, que confiamos en él y que lo vamos a seguir apoyando en los distintos desafíos que emprenda, ya sea dentro de la Fundación o en otros objetivos profesionales que él pueda legítimamente querer aspirar".
Luego, el senador Arturo Squella (Republicanos) puso el énfasis en el respaldo personal que recibió Rodríguez durante la jornada, manifestando que "veo grandes amigos, partiendo por la misma persona homenajeada: Juan Pablo Rodríguez, a toda una tremenda organización, institución, que la Fundación Piensa es tan importante para nuestra región. Y lo más importante es sentir el cariño, o sea, tenemos un amigo que pasó por momentos muy difíciles, muy complejos, y acá está la respuesta de las personas que verdaderamente lo valoramos por lo que, en definitiva, significa para el servicio público, para nuestra región y para el avance de nuestras ideas en el aporte que hace Juan Pablo Rodríguez".

Por su parte, el senador Javier Macaya (UDI) valoró la actividad enfatizando en que "me parece que son testimonios relevantes que, más allá de que el tiempo empieza a transcurrir, uno siempre tiene que dejar testimonio de que gente valiosa estuvo dispuesta a trabajar en el sector público. Son señales que se dan también para que personas tengan esas iniciativas y esa motivación, que más allá de las cosas duras que muchas veces implica el servicio público, injustas como fue el caso de Juan Pablo, podamos los que conocimos de su trabajo, sabemos de su inocencia además, compartir su trayectoria y hacerle este acto de esa gravedad".
La diputada Constanza Hube (UDI), en tanto, indicó que "estoy muy contenta de participar de este evento que está organizado por la Fundación P!ensa en nombre de mi amigo Juan Pablo Rodríguez. Bueno, la situación que vivió Juan Pablo hace unos meses ya atrás fue una situación bien injusta y me parece que entregarle el cariño que se le está dando en esta cena es, bueno, lo mínimo que se merece, así que muy contenta y agradecida también por la Fundación Piensa por esta iniciativa".
La cena realizada en Viña del Mar terminó así convirtiéndose en una demostración pública de respaldo a Rodríguez y en una expresión del poder que tiene la Fundación Piensa, con una convocatoria que cruzó al mundo político, empresarial e institucional de la región de Valparaíso y del país.
PURANOTICIA