El estudio de los académicos Alejandra Gubler y Matías Carvajal analizó 119 trayectorias de evacuación en la Ciudad Jardín y determinó que, si las personas esperan 12 minutos tras el terremoto para desplazarse, apenas tres recorridos permitirían llegar a zona segura.
Chile es uno de los países con mayor sismicidad en el mundo y, aunque los protocolos de emergencia y la preparación de la población han avanzado considerablemente desde el terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010, la evacuación ante un eventual maremoto posterior a un gran movimiento telúrico sigue planteando interrogantes.
¿Cuánto tiempo tiene realmente la ciudadanía para llegar a una de las zonas de seguridad? ¿Las rutas elegidas permiten escapar antes de que avance el agua? Son preguntas especialmente relevantes en ciudades costeras como Viña del Mar, donde la geografía de la misma puede convertirse en un factor determinante.
Precisamente, un estudio desarrollado por los investigadores chilenos Alejandra Gubler y Matías Carvajal, y publicado en la prestigiosa revista científica Seismological Research Letters, abordó la efectividad de las rutas de evacuación ante un tsunami, demostrando que las posibilidades de alcanzar una zona segura dependen en gran medida de cuánto tardan las personas en comenzar a desplazarse tras un terremoto.
Para desarrollar el trabajo, los investigadores del Instituto de Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y del Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (Cigiden), crearon una herramienta que combina registros GPS de participantes en simulacros de evacuación con modelos de inundación correspondientes al tipo de tsunami que podría afectar a Viña del Mar.

El análisis consideró un total de 119 trayectorias registradas durante aquellos ejercicios. Los resultados evidenciaron la importancia de iniciar la evacuación lo antes posible: si las personas comenzaran a desplazarse inmediatamente después del inicio del terremoto, 100 de las 119 trayectorias estudiadas les habrían permitido llegar a un lugar seguro antes de ser alcanzadas por la inundación.
Sin embargo, si esperaran ocho minutos después del origen del terremoto para evacuar –aproximadamente el momento en que se emitiría una alerta de tsunami–, solo 49 trayectorias habrían conducido a un lugar seguro. En tanto, con un retraso de 12 minutos, apenas tres trayectorias les permitirían llegar a terrenos más elevados antes de que las aguas los alcanzara y, eventualmente, les llevara sus vidas.
Este video grafica tres escenarios distintos:
En conversación con Puranoticia.cl, Matías Carvajal, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), explicó que la evacuación tras un eventual tsunami representa un desafío particularmente complejo para nuestro país, debido a la cercanía de las zonas de subducción con las áreas pobladas.
"El tema de la evacuación siempre es un desafío, particularmente en lugares como Chile, donde tenemos una zona de subducción en la que interactúan dos placas tectónicas, y que generan tsunamis muy cercanos a la costa, a tierra, a la población. Eso quiere decir que si la fuente es muy cercana de donde estamos viviendo, el tsunami llega muy rápido. Por ejemplo, el tsunami a la costa de Chile, y particularmente a Viña del Mar, llega a los 10 o 12 minutos, incluso antes", expresó el investigador.
Asimismo, explicó que existe una diferencia entre la capacidad de anticipar el tiempo de llegada de un tsunami y la incertidumbre respecto de la magnitud que podría alcanzar. En ese sentido, advirtió que las características geográficas de Viña del Mar hacen especialmente compleja la evacuación hacia sectores altos.
"El tiempo de arribo, es decir, cuánto se demora el tsunami en llegar desde que ocurre el terremoto, es un dato que tiene muy poca incertidumbre porque ese tiempo depende de dónde ocurre el terremoto y de las profundidades del fondo marino, las cuales no cambian. Donde sí hay incertidumbre es en qué tan grande va a ser. Entonces, si se genera un sismo frente a Valparaíso, donde se han generado los terremotos históricamente (...) el tsunami va a llegar a los 10 minutos a la costa. En el caso de Viña del Mar, al ser un lugar tan plano, donde el cerro para evacuar está tan lejos de la playa, Viña del Mar se inunda en 20 minutos y estaría completamente inundado", agregó el científico al explicar el estudio publicado.
La investigación también consideró modelos de inundación asociados a un escenario plausible de terremoto de subducción en la zona. A partir de esos antecedentes, los investigadores compararon las trayectorias GPS con el avance simulado del tsunami y agruparon los recorridos en 13 corredores principales.

Los resultados mostraron que la cantidad de rutas que permitirían llegar a un lugar seguro antes de ser alcanzado por el agua disminuye considerablemente cuando se retrasa el inicio de la evacuación. Además, se identificaron diferencias importantes entre corredores cercanos: mientras en uno el 91% de los participantes habría completado la evacuación al comenzar 8 minutos después del terremoto, en otro ubicado a solo 200 metros de distancia esa proporción habría sido de apenas 13%.
Carvajal advirtió que un tsunami de gran magnitud podría afectar extensamente la zona plana de Viña del Mar, alcanzando sectores alejados de la línea de costa.
"Una calle de referencia es Libertad, que es una de las más conocidas de este sector. Un tsunami grande como el que ocurrió hace 700 años atrás –y la ciencia está esperando que se repita en algún futuro cercano– uno de esos tsunamis alcanza a inundar toda la parte plana, que básicamente es hasta donde comienza el cerro y ahí se detiene. Eso lo muestran distintos estudios, incluyendo la carta oficial. Entonces perfectamente podría llegar hasta los Castaños, la calle del Sporting", dijo Carvajal.
El académico también recordó el tsunami ocurrido en 2015, que afectó a la región de Coquimbo y que, pese a su impacto, no siempre es dimensionado por la población cuando se habla de los tiempos disponibles para evacuar.
"Un dato duro del tsunami del 2015, que pasó relativamente desapercibido (...), llegó a los cinco minutos. Que el tsunami llega a los pocos minutos después del terremoto es un hecho. La gran pregunta es cuándo va a ocurrir ese tsunami que sea tan grande en llegar a estos lugares que estamos hablando nosotros, hasta por ejemplo Los Castaños. Eso ha pasado en la historia y va a pasar en un futuro, la pregunta es cuándo".
En ese sentido, agregó que "ese el desafío que tenemos en Chile y en zonas como Viña, que son súper planas, lo que significa que el agua del tsunami se va a meter y va a inundar hasta que llegue a zonas donde comienzan los cerros. Y la gente tiene que salirse de esta zona plana para subir al cerro. Viña del Mar es grande, y si uno está en la Playa del Deporte, en Ocho Norte o en el Casino de Viña del Mar, uno tiene que seguir la ruta que va bordeando el estero, llegar a Los Castaños–que demora por lo menos 20 minutos– y finalmente doblar a la izquierda para subir al Sausalito".
Otro aspecto abordado por el estudio es la importancia de que las personas conozcan anticipadamente las rutas que deben seguir ante una emergencia. Para ello, los investigadores recopilaron datos GPS de participantes –en su mayoría estudiantes universitarios– que estuvieron en simulacros realizados entre 2022 y 2026.

Durante esos ejercicios, se les indicó seguir los recorridos establecidos en el mapa oficial de evacuación. Sin embargo, algunas trayectorias registradas siguieron la señalización local, que no siempre coincide con la cartografía oficial.
En ese contexto, Carvajal planteó que el desafío no pasa necesariamente por modificar las rutas existentes, sino también por mejorar la comunicación y la educación para que la ciudadanía sepa cómo actuar cuando ocurra una emergencia.
"Más allá de que las rutas de evacuación tienen que modificarse. Eso está, están publicadas las rutas oficiales de evacuación, o sea uno debe saber dónde ir. La pregunta es si uno no sabe, y ahí hay un tema de comunicación, de educación. Justamente hoy día tenemos un simulacro en establecimientos educacionales. Todo esto sirve y está ayudando a prepararnos para que a la gente se les hagan más familiares sus rutas. Pero hacia allá va Senapred, que está muy comprometido con esto, y es un desafío", sentenció el académico de la PUCV en entrevista con Puranoticia.cl.
De esta manera, el estudio pone sobre la mesa un elemento fundamental para la preparación ante tsunamis: no basta con disponer de rutas de evacuación señalizadas, sino que también es necesario conocerlas y comenzar a utilizarlas sin demoras. En una ciudad costera como Viña del Mar, donde el tiempo de llegada del tsunami puede ser de pocos minutos y el desplazamiento hacia terrenos elevados como cerros puede tomar bastante más tiempo, esa diferencia puede ser de vida o muerte.
PURANOTICIA