El megaoperativo conjunto permitió decomisar 1.080 toneladas de madera impregnada que ocultaban cerca de 100 toneladas de cocaína y ketamina. La carga provenía de Bolivia y pretendía ser enviada a mercados internacionales, proyectando ganancias criminales por más de 8.334 millones de dólares.
Una histórica incautación de 1.080 toneladas de madera impregnada con distintas drogas fue detectada en los puertos de Valparaíso, San Antonio y Arica, en el marco de una investigación que permitió identificar una sofisticada modalidad de tráfico internacional de sustancias ilícitas.
De acuerdo con los antecedentes recopilados, cada una de las cargas contenía entre un 10% y un 20% de sustancias ilícitas, lo que equivale a cerca de 100 toneladas de clorhidrato de cocaína y ketamina ocultas en la estructura de la madera.
Las diligencias permitieron establecer que, tras seis meses de investigación, fueron detectados 45 contenedores con madera impregnada con cocaína, ketamina y otras sustancias asociadas al procesamiento de drogas, entre ellas cafeína y lidocaína, utilizadas habitualmente como agentes de corte y dilución.

Las detecciones se lograron mediante un trabajo de análisis y perfilamiento de cargas, además de la labor desarrollada por los binomios caninos especializados de la Policía Marítima de la Armada y el Servicio Nacional de Aduanas, junto con el uso de tecnologías especiales. Cada caso fue posteriormente confirmado a través de los análisis realizados por el Instituto de Salud Pública (ISP).
Las autoridades explicaron que las cargas de madera provenían de Bolivia y eran utilizadas como método de ocultamiento para el envío de sustancias ilícitas hacia diversos mercados internacionales. Entre los destinos identificados se encuentran Alemania, Bélgica, Francia, República Checa, Marruecos, Estados Unidos, España, Portugal, Italia, México, Nueva Zelanda, Panamá, Mauricio, Reino Unido y República Dominicana.
Según los antecedentes reunidos durante la investigación, las organizaciones criminales estarían utilizando a Chile como plataforma logística para proyectar cargamentos contaminados hacia puertos estratégicos de Europa, Norteamérica, Oceanía y África, aprovechando el intenso movimiento del comercio marítimo internacional y la complejidad de las cadenas logísticas vinculadas al comercio exterior.
En el puerto de Arica, el fiscal nacional, Ángel Valencia, y el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, destacaron los resultados obtenidos por la Fiscalía de Arica, en conjunto con la Policía Marítima de la Armada y el Servicio Nacional de Aduanas, instituciones que participaron en el desarrollo de la investigación.
"Este es un procedimiento histórico por el volumen de incautación y por la sofisticación. Nos muestra efectivamente el enemigo que estamos enfrentando, ese crimen organizado que no respeta fronteras, que es más ágil y que está mejor financiado", advirtió el ministro Arrau, quien enfatizó la necesidad de un Estado alineado para proteger las fronteras

En esa misma línea, el fiscal nacional, Ángel Valencia, subrayó el trabajo detrás del operativo aclarando que "esto no fue consecuencia de un accidente, no fue un golpe de suerte, esto fue el producto de trabajo y de análisis" a través del foco portuario implementado para anticiparse a la delincuencia organizada y proteger la economía del país

Las sustancias ilícitas contenidas en las cargas detectadas habrían permitido la elaboración de millones de dosis destinadas al mercado internacional. Asimismo, estimaciones preliminares basadas en los valores promedio de comercialización ilegal en Europa indican que estas operaciones podrían haber generado ganancias criminales superiores a los 8.334 millones de dólares, considerando los procesos de extracción, refinamiento y distribución de la droga en los mercados europeos.
PURANOTICIA