Mientras el Gore alista un estudio de $180 millones para diagnosticar los daños estructurales del inmueble, desde el Core advierten que el millonario costo de su reparación es inviable para el presupuesto local y cuestionan la falta de una concesión vigente con Bienes Nacionales.
El destino del emblemático edificio Esmeralda, ubicado en el sector cívico de Valparaíso, continúa marcado por la incertidumbre. Tras quedar completamente deshabitado luego de la salida de la Seremi de Justicia, el inmueble busca una definición respecto de su eventual recuperación para albergar nuevamente servicios públicos.
El edificio fue desalojado originalmente en enero de 2024 debido a graves fallas estructurales y a un incendio que comprometió sus condiciones de seguridad y habitabilidad. Desde entonces, las autoridades han evaluado distintos escenarios para determinar si resulta viable rehabilitarlo o avanzar hacia alternativas distintas.
Con ese objetivo, el gobernador regional de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, anunció una primera inversión destinada a conocer el estado real del inmueble y los costos asociados a su recuperación.
“Tenemos tomada la decisión de destinar 180 millones de pesos para realizar un diagnóstico sobre las intervenciones que requiere el edificio Esmeralda”, señaló la autoridad.

Según explicó, el estudio permitirá evaluar aspectos fundamentales para una eventual rehabilitación del recinto, considerando “desde el punto de vista de la normalización eléctrica, desde el punto de vista de las vías de evacuación, desde el punto de vista de las condiciones de habitabilidad (…) para alojar a los servicios públicos y para alojar al gobierno regional de Valparaíso”.
Mundaca agregó que el propósito es actualizar un informe elaborado por Desarrollo País a fines de 2024, argumentando que las condiciones de una estructura pueden variar con el paso del tiempo. En ese contexto, enfatizó la necesidad de contar con “un diagnóstico previo que nos diga con certeza cuántos son los recursos que se requieren para poder dejar en condiciones de habitabilidad el edificio”.
Pese a la voluntad del Ejecutivo Regional de avanzar en la evaluación del inmueble, desde el Consejo Regional (Core) han surgido cuestionamientos respecto de la conveniencia financiera del proyecto y de la situación administrativa que actualmente enfrenta la propiedad.
La consejera regional (core) Tania Valenzuela reveló a Puranoticia.cl que el estudio comprometido aún se encuentra en proceso de licitación y que existen conversaciones pendientes con el gobernador para definir los próximos pasos.
Además, advirtió que el informe elaborado por Desarrollo País entrega una primera aproximación de los recursos necesarios para recuperar el edificio.
“Ya esboza valores para recuperar el edificio Esmeralda por un monto que va desde los $13.000 millones de pesos, cifra que a todas luces no sería posible cubrir con el presupuesto del Gobierno Regional”, afirmó.

A la complejidad financiera se suma un problema administrativo que podría dificultar cualquier compromiso de inversión pública sobre el inmueble.
Valenzuela explicó que actualmente “no existe ninguna concesión tramitada entre el Gobierno Regional y Bienes Nacionales; por lo que resulta difícil comprometer financiamiento sobre un inmueble en el que hoy en día no tenemos mayor vinculación que a través del pago que se continúa realizando para mantener al personal que resguarda el lugar”.
Frente a este escenario, la consejera planteó la necesidad de analizar alternativas que permitan resolver de forma definitiva las necesidades de infraestructura institucional.
En ese sentido, sostuvo que “surgen otras alternativas como la de salir a buscar un edificio propio (por ejemplo) de igual o menor monto, que resuelva definitivamente las dependencias de la institución”.
La situación del Edificio Esmeralda no solo tiene consecuencias para la administración pública. Su cierre también ha generado efectos en la actividad económica del sector Bellavista.
La salida de cerca de mil funcionarios públicos que diariamente concurrían al recinto ha provocado una importante disminución en el flujo de clientes para locales comerciales, cafeterías y restaurantes de los alrededores, afectando la dinámica económica de uno de los barrios más concurridos de Valparaíso.
Mientras la Dirección de Obras Municipales (DOM) continúa evaluando alternativas de habilitación parcial junto a distintas autoridades, el estudio de $180 millones aparece como el primer paso de una discusión que podría extenderse por varios meses.
El debate enfrenta dos visiones: por un lado, el interés por recuperar un inmueble de carácter patrimonial y estratégico para el Estado; y por otro, las restricciones presupuestarias que podrían transformar esa aspiración en un desafío difícil de concretar.
PURANOTICIA