El dirigente gremial Eduardo Ojeda advirtió que el presupuesto actual solo alcanza hasta septiembre y calificó de "indigno" el estado de la infraestructura, enfatizando que la población de Valparaíso no puede postergar su atención de salud por los plazos de construcción.
Una profunda preocupación e indignación manifestaron los trabajadores del Hospital Carlos Van Buren tras la fallida sesión de la Comisión de Salud del Senado realizada este martes 2 de junio. La instancia, que buscaba abordar la crisis presupuestaria e infraestructura del emblemático recinto de Valparaíso, estuvo marcada por la ausencia de la Ministra de Salud y de las autoridades regionales, además de graves problemas de conectividad que entorpecieron la jornada.
En conversación con Puranoticia.cl, Eduardo Ojeda, dirigente de la Fenats Histórica del hospital —quien estuvo acompañado por la secretaria del gremio, Rita Lee—, abordó el debate sobre el futuro del recinto asistencial. Si bien el dirigente se mostró a favor de la construcción de un nuevo hospital para la región, fue categórico en señalar que las urgencias sanitarias actuales no pueden quedar condicionadas a un proyecto de largo plazo.
"Es sumamente necesario un hospital nuevo (...) pero significa 15 años como mínimo para que empiece a funcionar y nosotros no podemos esperar 15 años. No podemos decirle a la población de Valparaíso, esperen 15 años, vamos a un hospital nuevo y ahora lo vamos a atender (…) necesitamos recursos ahora para este hospital viejo", enfatizó Ojeda.

La realidad financiera del establecimiento es crítica. De acuerdo con las advertencias de las autoridades locales, el presupuesto actual asignado solo les permitiría operar con normalidad hasta fines de agosto o los primeros días de septiembre. De concretarse un recorte del $2.5 en la cartera de salud, la situación se adelantaría drásticamente.
Para los trabajadores, un ajuste presupuestario no es un problema administrativo interno, sino un golpe directo a los pacientes. "Ese número significa menos remedio, menos sábanas, menos sillas de rueda (...) en algunos servicios hemos tenido que estar ocupando las cortinas como sábanas o directamente no le ponemos sábanas a los pacientes", denunció el dirigente, agregando que la falta de insumos dilata las listas de espera de operaciones de tal forma que hay pacientes de traumatología que son dados de alta con lesiones consolidadas sin haber sido intervenidos.
A esto se suma el grave deterioro de la infraestructura actual, cuyas áreas más "nuevas" ya superan los 50 años de antigüedad. Ojeda detalló que las ventanas se inundan, los techos se vuelan con el viento y las condiciones de habitabilidad son críticas. Como ejemplo, expuso una situación que calificó de vergonzosa: "Hay un solo baño para todas las visitas del hospital Carlos Van Buren (...) para las visitas están en el hall, hay un solo baño, uno para mujeres y uno para hombres. Entonces eso es indigno".
El dirigente de la Fenats Histórica también cuestionó la ineficiencia en el gasto de los recursos públicos, poniendo de relieve el caso de los tratamientos de diálisis, donde el hospital solo cubre el 5% de la demanda interna, derivando el 95% restante al sector privado mediante la compra de servicios.
"Todo el dinero de Fonasa y del Estado se va a las clínicas y a los centros (...) Nosotros deberíamos atender 24 horas, contratar más profesionales y sería más barato que estar comprando servicios, pero tienen que invertir primero", argumentó.
Para el gremio, la falta de condiciones óptimas e insumos en los pabellones también provoca la fuga de médicos especialistas hacia el sector privado, empeorando el panorama de atención local.
Tras el frustrado encuentro en el hospital, la Comisión de Salud del Senado citó formalmente a la ministra de Salud para el próximo martes 9 de junio. Desde la Fenats Histórica exigen un pronunciamiento transparente y respuestas concretas respecto a los planes de financiamiento.
"Esperamos que la ministra venga a darnos respuesta, que la ministra venga a conocer los hospitales (...) Esperamos que la ministra dé la cara, que diga dónde va a ser el recorte y que escuche a los trabajadores, que escuche a la población", concluyó Ojeda, advirtiendo que, de no inyectarse recursos frescos, el colapso de la salud pública en Valparaíso se agudizará de cara al fin de año.
PURANOTICIA