Una falla de origen en el condominio Borinquen acumuló deudas por más de $600 mil. Vecinos acusan que la falta de solución por parte de la Inmobiliaria Los Silos III S.A. amenaza con el corte de luz, indispensable para refrigerar la insulina de una menor.
Una dramática situación técnica y económica enfrenta Ana Francisca Pino Reyes y su familia en el recién entregado Condominio Borinquen, un proyecto de integración social DS19 ubicado en Viña del Mar. En conversación con Puranoticia.cl, Ana Francisca explicó la situación que atraviesa junto a su familia. Tras recibir las llaves de su vivienda en abril de 2026, lo que debía significar la concreción del sueño de la casa propia se transformó en un escenario marcado por severas fallas en la instalación eléctrica, un consumo energético desproporcionado y el riesgo constante de corte del suministro.
La situación adquiere especial gravedad debido a que la hija de Ana Francisca, Violeta, de 6 años, padece Diabetes Mellitus Tipo 1, condición que requiere la administración permanente de insulina, medicamento biológico que debe mantenerse refrigerado de manera continua.
La eventual suspensión del suministro eléctrico no solo podría comprometer la conservación de las dosis mensuales de insulina que recibe a través del sistema público de salud, sino también afectar directamente el tratamiento y los controles diarios de la menor.
“Si yo pierdo la cadena de frío porque no puedo asumir una deuda de casi 700 mil pesos, el riesgo es para mi hija Violeta, cuya vida está en juego. Ella depende de esto; si no se pone su insulina, le sube el azúcar, puede generarse una cetoacidosis y caer al hospital. A mí no me van a devolver la vida de mi hija porque ellos fueron incompetentes en no encontrar el origen del problema”, denuncia con desesperación Ana Francisca Pino.

Las anomalías comenzaron desde el ingreso de la familia al inmueble. En abril de 2026, el registro inicial de consumo alcanzó apenas 28,4 kWh. Sin embargo, en julio la cifra se elevó hasta 797 kWh, generando una deuda acumulada de $621.623 con la empresa distribuidora Chilquinta.

Los cobros mensuales han llegado a bordear los $200.000, pese a tratarse de un departamento de solo 53 metros cuadrados.
Frente a la situación, la familia gestionó una revisión pericial. El 15 de agosto de 2026, una certificación oficial realizada por Chilquinta/Tecnor descartó fallas en el medidor del departamento, estableciendo un margen de error inferior al 1%.
De acuerdo con los antecedentes técnicos obtenidos por la familia, el origen del elevado consumo estaría en la red eléctrica interna construida por la inmobiliaria. Entre las hipótesis planteadas se encuentran una posible fuga a tierra, un empalme cruzado o una falla estructural asociada al sistema termoeléctrico.
La respuesta de Postventa de Inmobiliaria Los Silos III S.A., según denuncia la afectada, no ha permitido determinar el origen del problema. La empresa se habría negado a realizar una auditoría con instrumental especializado, como un megóhmetro, herramienta utilizada para medir el aislamiento de una instalación eléctrica, y las revisiones efectuadas se habrían limitado a inspecciones superficiales en algunos enchufes.
Según el relato de la familia, los técnicos atribuyeron el elevado consumo a los electrodomésticos utilizados en el hogar.
“Vinieron y le atribuyeron el problema o la falla al calefactor chiquitito (...) sugieren desconectar todos los electrodomésticos o bajar el interruptor del termo y subirlo tres horas antes de bañarse. (…) Se imaginan tener tres horas una tetera eléctrica funcionando sin parar, no se puede mantener, es ilógico. (…) Nuestra ducha de cinco minutos saldría siete mil pesos. Es tanto el susto a la factura de la luz que decidí conectar una cocinilla a gas y calentar agua en una olla para bañar a mis hijos. En un proyecto de integración social nuevo entregado en abril, estoy viviendo de esa forma”, relata la madre.
Durante casi cinco meses, la familia asegura haber recurrido a distintas instituciones y organizaciones en busca de una solución definitiva, sin obtener hasta ahora una respuesta que permita resolver el origen del problema.
A esta denuncia se suma otro antecedente que, según la afectada, podría dar cuenta de un problema que trasciende a su departamento. Ana Francisca señala que más de 20 familias del mismo condominio se han organizado y reportado cobros desmesurados en sus cuentas de electricidad, situación que, de confirmarse, podría apuntar a una problemática de carácter estructural en el proyecto.
“Al tener un logro de una vivienda propia es para aliviar a las familias. Yo no me he podido quedar tranquila para asumir este gran desafío con mi hija porque he estado ensimismada buscando un problema que no me corresponde a mí, le corresponde a la inmobiliaria (...) Yo reitero mi total disposición a pagar mi consumo real y justo, pero no puedo asumir financieramente el costo de un defecto constructivo”, concluye Ana Francisca.
La familia solicita que Inmobiliaria Los Silos III S.A. asuma las responsabilidades que correspondan, determine técnicamente el origen de la anomalía, realice una auditoría especializada de la instalación eléctrica y ejecute las reparaciones necesarias.
El objetivo, sostienen, es que se garantice la continuidad del suministro eléctrico y, con ello, las condiciones necesarias para mantener la cadena de frío de la insulina que requiere Violeta para su tratamiento.
PURANOTICIA