Mientras el analista Felipe Vergara apunta a una desconexión crítica y una caída en la aprobación; el director de la Fundación Piensa, Maximiliano Duarte, destaca el despliegue de ministros sectoriales como una estrategia para corregir los problemas informativos.
A poco más de un mes de la instalación del Gobierno de José Antonio Kast, la administración enfrenta su primer gran desafío: la percepción ciudadana. Según los datos de la encuesta Pulso Ciudadano, la desaprobación a la gestión del mandatario ya superó la barrera del 50%, situándose en un 53,3%, mientras que el rechazo a su gabinete ministerial escaló hasta el 59,5%.
Este escenario ha abierto un intenso debate en Puranoticia Matinal, entre expertos sobre si el Ejecutivo padece una desconexión real con las necesidades del país o si atraviesa un proceso natural de ajuste comunicacional.
Para Felipe Vergara, doctor en comunicación y académico de la UNAB, el diagnóstico es severo. Sostiene que la desaprobación se ha instalado en una fracción de tiempo extremadamente corta, pasando de la aprobación al rechazo en poco más de un mes.
"No hay buena comunicación, eso es evidente, y también hay algo que la ciudadanía ya le empieza a hacer un poco de ruido que son estos compromisos de campaña que no han llegado a puerto", afirmó Vergara.

El analista enfatizó que la falta de sintonía se refleja en temas sensibles como la reforma tributaria, donde la percepción pública es que las grandes empresas pagan pocos impuestos, lo que choca con la intención del gobierno de rebajar dicha carga.
En la vereda opuesta, Maximiliano Duarte, director ejecutivo de Fundación Piensa, matizó las críticas iniciales. Si bien reconoce que las dos primeras semanas fueron complejas debido a una vocería excesivamente centralizada, destaca que el Gobierno ha comenzado a desplegar a sus "portaviones": los ministros de mayor peso político.

"Creo que hay un aprendizaje en cuanto no tratar de concentrar toda la vocería en la vocera (...) ahora se ve más cantidad de ministros desplegados", explicó Duarte. Además, recordó que en mediciones como Cadem y Criteria, la aprobación presidencial mostró un leve repunte de dos puntos esta última semana, lo que podría indicar un cambio de tendencia.
La gestión de la ministra vocera, Mara Sedini, ha estado bajo la lupa por diversos errores comunicacionales. Duarte destaca que el despliegue de otros secretarios de Estado busca precisamente "restarle un poco el costo a la concentración de la vocería en la vocera".
Un punto central del análisis es el estilo del ministro de Vivienda, Iván Poduje, quien ha tomado una agenda propia en la reconstrucción regional. Duarte defiende este despliegue por su rédito comunicacional, mientras que Vergara advierte sobre los riesgos de su tono confrontacional: "La confrontación después de un tiempo agota, cansa y no sé si da los réditos que se espera".
En esta línea, también mencionó que ministros de áreas como Desarrollo Social y Salud han ganado protagonismo para compensar estas debilidades. Para el analista, es vital que estos secretarios ocupen su propia agenda para evitar que el costo político recaiga exclusivamente en Sedini o el Presidente.
Finalmente, los expertos coincidieron en que el futuro del capital político del Gobierno dependerá de la tramitación de la "Ley Miscelánea" de reconstrucción. Con más de 40 medidas y una tramitación que se prevé "engorrosa", Duarte anticipa que el proyecto podría quedar entrampado en cuestiones administrativas y legislativas hasta después de agosto, poniendo a prueba la paciencia de la ciudadanía.
PURANOTICIA