Tras la alerta por niveles sobre la norma en sectores del litoral, la sanitaria aseguró que su sistema funciona correctamente y apuntó a descargas irregulares como posible origen de focos detectados en la costa.
Luego del reportaje emitido por Chilevisión que alertó sobre presencia de coliformes fecales por sobre la norma en playas de Valparaíso y la nota escrita por nuestro medio Puranoticia.cl, el gerente general de Esval, José Luis Murillo, conversó en Puranoticia Matinal y descartó que el fenómeno esté vinculado a los emisarios submarinos de la sanitaria y afirmó que “la cosa está perfectamente clara en cuanto a que el emisario de Esval funciona a la perfección”.

Murillo explicó que, tras las denuncias, se realizaron múltiples estudios no solo por parte de la empresa, sino también por la Armada y la Superintendencia de Servicios Sanitarios. Según indicó, en las comisiones de Recursos Hídricos del Senado “quedó totalmente claro que la potencial contaminación de las zonas costeras no está asociada al emisario de Esval”.
Si bien reconoció que “en casos puntuales” se han detectado coliformes en la zona costera, llamó a analizar en profundidad el origen de esas concentraciones. “Lo que tenemos que preocuparnos todos y ser responsables es ver dónde está la fuente de contaminación y no empecinarnos en que la zona con más muestras y más revisión es la fuente cuando es evidente que no lo es”, sostuvo.
Murillo enfatizó que es clave que la ciudadanía comprenda el funcionamiento del sistema. “El emisario submarino no es botar el agua al mar y echar, para entendernos, un poco de caca en un lugar muy grande y que no se note porque queda diluida”, señaló.
Detalló que las aguas servidas reciben un tratamiento previo en el que “se retiran todos los sólidos” antes de su descarga. Luego, el emisario conduce el agua tratada a 500 metros de la costa y a 57 metros de profundidad, mediante difusores especiales. Según explicó, estos mecanismos permiten que “los coliformes, por efecto de la salinidad y la presión, mueren antes de llegar a la superficie. Esto es importante: mueren, no es que se dispersen”.
Aseguró además que los análisis realizados confirman que “ningún coliforme en las peores condiciones posibles llega a la superficie”.
En la Región de Valparaíso operan ocho emisarios submarinos, los que —según el ejecutivo— funcionan bajo el mismo estándar técnico.
Para el gerente general de Esval, las concentraciones detectadas en sectores cercanos a la costa se explican por otras fuentes. “Cuando hablamos de coliformes, todas las fuentes superficiales tienen. Puede ser una persona, pueden ser animales, puede ser una gaviota”, ejemplificó, aunque subrayó que lo relevante es la concentración.
A su juicio, los puntos críticos coinciden con zonas donde existen asentamientos irregulares. “Tenemos muchas zonas cerca de la ciudad donde hay escorrentías de agua y especialmente donde no hay tratamiento adecuado de aguas servidas, como en campamentos que vierten directamente a quebradas o al mar”, afirmó.
En sectores como Playa Ancha, donde existen tomas en las cercanías del faro y detrás del cementerio, indicó que es posible observar tuberías que descargan directamente al entorno. “No es algo que imaginemos, es un dato concreto. Las escorrentías se ven”, aseguró. Añadió que en episodios de lluvia, el arrastre de residuos puede elevar temporalmente la concentración de coliformes en el mar.
Si bien no entregó un catastro exacto de viviendas no conectadas a la red, sostuvo que el aumento de campamentos en los últimos años ha agravado la situación. “Uno mira el cerro y es evidente cómo esas casas están vertiendo aguas servidas crudas al mar. Esa es la realidad que tenemos que enfrentar”, planteó.
Murillo afirmó que la infraestructura de Esval tiene capacidad suficiente para recibir mayores volúmenes de aguas servidas. La planta de Loma Larga, explicó, puede tratar hasta 6.000 litros por segundo, mientras que actualmente opera con un peak de 3.000 litros por segundo. “Tenemos capacidad sobrada, pero no es tan sencillo como llevar el agua a Loma Larga. Esos asentamientos no tienen red de alcantarillado”, indicó.

En ese sentido, sostuvo que, en caso de regularizarse los campamentos, la empresa está en condiciones de prestar el servicio. “Tenemos la capacidad para hacerlo, pero hay que asegurarse de que queremos regularizar esas zonas y convertirlas en regulares”, afirmó.
El ejecutivo informó que actualmente se impulsa un estudio pormenorizado de todo el borde costero de la bahía de la quinta región para identificar con precisión las fuentes de contaminación. “Lo que se va a ver es que la concentración de coliformes está en aquellas zonas donde hay asentamientos irregulares y lo que tenemos que hacer es hacernos cargo de todo”, señaló.
Finalmente, Murillo transmitió un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía. Aseguró que existe un control exhaustivo por parte de la autoridad sanitaria y la Armada, y que cuando se detectan niveles fuera de norma, las playas se cierran. “Tenemos unas playas de la mejor calidad del mundo. Chile tiene una legislación muy dura y debemos estar orgullosos del control de nuestras aguas”, concluyó.
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