Mientras Aguas Pacífico defendió la iniciativa y aseguró que los Riles no contienen sustancias peligrosas; los pescadores de la zona llamaron a la tranquilidad. La sanitaria, en tanto, aclaró que aún no existe un proyecto definitivo ni un convenio para recibir los residuos.
La controversia por la futura Planta Multipropósito de Productos del Mar, que busca instalarse en la comuna de Puchuncaví, continúa escalando. Luego de los cuestionamientos formulados por el alcalde de Concón, Freddy Ramírez, respecto del eventual traslado de residuos industriales líquidos (Riles) hasta la planta de tratamiento de Esval en esa comuna, la empresa impulsora del proyecto, la Federación de Pescadores Bahía Narau y la propia sanitaria salieron a responder las inquietudes planteadas, instalando un nuevo capítulo en el debate por una iniciativa que aún espera las autorizaciones para iniciar su construcción.
La polémica se originó luego que se diera a conocer el rechazo expresado por el jefe comunal de Concón al proyecto, advirtiendo que la eventual llegada diaria de camiones con Riles podría representar un nuevo riesgo ambiental para una comuna que ya enfrenta importantes presiones sobre su territorio. Además de cuestionar que los residuos de una planta emplazada en Puchuncaví fueran tratados en Concón, Ramírez anunció que impulsaría acciones de la mano de la comunidad para impedir que la iniciativa prosperara bajo las condiciones planteadas.

En conversación posterior con Puranoticia.cl, el alcalde Ramírez profundizó sus reparos señalando que "a mí me preocupa es que las consideraciones de compensación se generaron con los pescadores de Quintero, a través de una federación que los presionó y que les tomaron la planta por más de 80 días, creo que el año pasado o el antepasado, y cedieron porque nadie del Gobierno anterior se hizo cargo de aquello. Y hoy día, lo que esperamos, es que el Gobierno actual tome la iniciativa".
"Esto se lo informé al delegado presidencial y a algunos seremis, porque creemos que hay que conversar, ya que lo que puede ser una solución para algunas familias puede terminar generando un impacto importante en la comuna de Puchuncaví y en la comuna de Concón, y eso es lo que nosotros no podemos permitir. Las cosas hay que hacerla bien porque no por beneficiar a un grupo de personas vamos a terminar impactando nuevamente y ambientalmente a dos comunas que ya tenemos cierta tensión ambiental", complementó el alcalde Freddy Ramírez al respecto.
Frente a estas declaraciones, Aguas Pacífico defendió el proyecto y buscó despejar las dudas relacionadas con el manejo de los residuos industriales líquidos. Mediante un comunicado, la empresa explicó que "no habrá descargas a cuerpos de agua ni infiltración de agua en terreno; los riles (aguas de lavado) generados por la Planta equivalen a 0,64 litros por segundo, los días que esté operando a su máxima capacidad, lo que es un caudal mínimo y no significativo para la capacidad de tratamiento que tiene la empresa que recibirá el agua industrial; esta agua de lavado de la planta (denominada riles industriales)".

A ello agregaron que "no contiene químicos ni sustancias peligrosas y será trasladada en camiones autorizados para este fin; la circulación máxima será de 6 camiones aljibe al día; la operación de la planta no será continua, en función de la disponibilidad de productos del mar, con un máximo de 15 días al mes".
Asimismo, la firma sostuvo que "el proyecto cuenta con el respaldo ambiental de los organismos técnicos competentes: el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), la Seremi de Salud, que autorizó explícitamente la provisión de agua potable y sistema particular de aguas servidas; el SAG, Minvu y MOP. Esta es una iniciativa pionera de propiedad de los pescadores y que beneficiará a la pesca artesanal y a más de 300 familias de la zona".
En la misma línea, la Federación de Pescadores Artesanales Bahía Narau, a través de su presidente, Hugo Poblete, indicó que comprende las inquietudes que han manifestado algunos vecinos, aunque llamó a revisar los antecedentes técnicos antes de emitir juicios.
"A los vecinos de Puchuncaví y a nuestros pescadores les queremos transmitir tranquilidad. Hemos tomado todos los resguardos respecto de los riles y de las medidas ambientales. En la región de Valparaíso la jibia se procesa limpia y lo único que se desprende del proceso es la piel, la cual será retirada en camiones cerrados hacia plantas de tratamiento especialmente habilitadas para ello", dijo Poblete, insistiendo en que se trata de una planta de congelados que no contempla emisiones hacia el exterior.

En medio de este intercambio de posiciones, Esval también precisó cuál ha sido su participación en el proceso y descartó que exista una definición respecto de la recepción de los residuos líquidos industriales. Desde la sanitaria explicaron que "el certificado emitido a solicitud de la Federación de Pescadores Bahía Narau es sólo un documento preliminar de referencia para que el potencial cliente disponga de los antecedentes que debe cumplir para evaluar una prestación del servicio".
De igual forma, precisaron que "a la fecha, no hemos recibido un proyecto definitivo para una evaluación integral de las características, condiciones operacionales e impactos asociados a la recepción y tratamiento del riles de una planta procesadora de productos del mar. Tampoco se ha suscrito algún convenio para la eventual recepción de los residuos líquidos industriales a través de camiones aljibes".
Así, el debate en torno a la futura planta procesadora de jibia continúa abierto. Mientras desde el Municipio de Concón insisten en que el Gobierno debe intervenir para evitar que una medida de compensación termine trasladando nuevas cargas ambientales a la zona, la empresa impulsora y los pescadores sostienen que el proyecto cumple con las exigencias técnicas y ambientales, al tiempo que Esval remarca que cualquier eventual prestación del servicio dependerá de una evaluación que, por ahora, aún no puede realizarse porque no existe un proyecto definitivo ingresado a la sanitaria.
PURANOTICIA