Christian Fuentealba, tesorero del sindicato, cuestionó que las disminuciones salariales hayan recaído en profesores, asistentes y auxiliares, mientras las sostenedoras Constanza Arellano y Sandra Cano mantendrían sus remuneraciones de $7 millones de manera íntegra.
La crisis financiera que atraviesa el colegio Altazor de Concón sumó este miércoles 2 de septiembre un nuevo elemento de controversia, luego que desde el Sindicato de Trabajadores cuestionaran que las rebajas de remuneraciones aplicadas a profesores, asistentes de la educación y auxiliares no hayan alcanzado también a las máximas responsables de la Corporación que sostiene el establecimiento.
El conflicto se arrastra desde el momento en que los funcionarios detectaron que sus remuneraciones habían disminuido de manera significativa respecto de los montos habituales. La situación motivó una manifestación de trabajadores este martes 1 y miércoles 2, y abrió un nuevo episodio en la ya tensionada relación entre el sindicato y la Corporación Altazor, luego que esta última comunicara que los nuevos montos corresponderían a los sueldos que el colegio podrá pagar de aquí en adelante.
El tesorero del Sindicato de Trabajadores del colegio Altazor, Christian Fuentealba, explicó a Puranoticia.cl que "el día 31 de agosto, a diferencia de meses anteriores, el sueldo siempre se recibe alrededor de las 2 de la tarde. Y este viernes se demoró un poco más en aparecer. Sin embargo, cuando fueron apareciendo en las cuentas, veían una rebaja sustancial en el sueldo al que estamos acostumbrados a recibir, en algunos casos fue hasta $600.000 en rebaja. Ahí comienzan los mensajes, a preguntar qué pasó, y llega una carta de la Corporación especificando que ese sería el sueldo desde aquí en adelante y que, frente al complejo escenario económico, no podrían mantener los sueldos y, por lo tanto, no podrían cumplir el contrato colectivo".
En medio de este escenario, uno de los principales cuestionamientos planteados por el dirigente sindical apunta directamente a las remuneraciones de las sostenedoras del establecimiento conconino, Constanza Arellano Parker, directora de Gestión Pedagógica, y Sandra Cano Palacios, directora de Gestión Administrativa.

Quien también se desempeña como profesor del colegio precisó que "de este año no tenemos el acceso a esos sueldos. Sin embargo, en la documentación entregada vía Ley de Transparencia por la Superintendencia, sí se figuran sueldos de 7 millones y fracción para ambas sostenedoras. La verdad es que sería lamentable".
De acuerdo a su relato, esos antecedentes corresponderían al año 2024 y representarían, en conjunto, más de $140 millones anuales en remuneraciones si los montos se hubieran mantenido en niveles similares. Fuentealba recalcó que no dispone de información actualizada sobre los sueldos de 2025 y que, por lo mismo, no puede afirmar que actualmente se mantengan esos mismos montos.
No obstante, planteó que, "en el fondo, sería penoso saber que tienen un sueldo millonario y que castigan a los funcionarios con descuentos de manera unilateral y faltando a un contrato colectivo que sabemos que es legal".
El académico también aseguró que las rebajas no habrían sido aplicadas a la totalidad de los estamentos que desempeñan funciones directivas en el establecimiento. "Fue a los profesores, asistentes y auxiliares. A la plana directiva, que por cuenta de ellos mismos se reunieron con nosotros y especificaron que realmente no se les había bajado el sueldo, aunque incluso estaría en un su disposición querer eliminar algún bono, pero la Corporación les mantuvo los sueldos íntegros, por lo menos a cinco miembros de los directivos que estuvieron con nosotros en la reunión y que aportaron ese dato".
Para el tesorero del Sindicato de Trabajadores, la forma de enfrentar una crisis económica debería involucrar a todos los estamentos y comenzar precisamente por quienes se encuentran en la conducción de la institución. En ese sentido, sostuvo que los trabajadores están disponibles para buscar alternativas, pero que primero esperan que exista un espacio formal de conversación con la Corporación.
"Si estuvieran en crisis, obviamente partiríamos desde la cabeza, desde la sostenedora hacia abajo, y así buscamos una opción y rebajarnos entre todos si es que es necesario para sacar a flote el proyecto educativo. Lo primero que nosotros buscamos es conversar con la sostenedora. De hecho es más, se enviaron tres correos: a la Rectoría del colegio, al Centro General de Padres y a la Corporación. Rectoría y Centro General de Padres ya nos respondieron y tuvimos reuniones con ellos. Sin embargo, la Corporación no ha respondido el correo y brilla por su ausencia", cuestionó.

Fuentealba también fue consultado por la situación de las propias sostenedoras y su eventual presencia física en el establecimiento, respondiendo que "sé por información pública de que se firman 44 horas laborales. Ayer y hoy día no han estado y, bueno... yo no sé dónde cumplirán las 44 horas laborales. A lo mejor es un contrato flexible y se puede trabajar remotamente. No lo sé. Pero acá en el colegio no están".
Otro de los puntos abordados durante la conversación fue la situación del inmueble en el que funciona el colegio Altazor, ubicado en la calle Cinco de Concón. En este caso, Fuentealba aclaró que no cuenta con antecedentes suficientes para identificar la propiedad ni establecer quiénes participan en los contratos vinculados al recinto.

"Lo que yo tengo entendido, porque no tengo mayores acceso al tema del inmobiliario, pero tengo entendido que el inmobiliario se subarrienda. Sin embargo, no tengo claridad quién es el dueño de esa inmobiliaria", explicó.
Consultado directamente respecto de la posibilidad de que las propias sostenedoras estén relacionadas con la sociedad propietaria del inmueble y que eventualmente exista un subarriendo hacia el establecimiento, el dirigente sostuvo "podría ser, es una posibilidad. Ahora, si fuera así y ese inmueble está arrendado (a un precio) mucho más alto, sería una lástima para todos los funcionarios del colegio".
Pese al conflicto generado por las rebajas salariales y a la molestia existente entre los funcionarios del establecimiento conconino, el representante de los trabajadores destacó que todos han optado por mantener sus labores habituales y no interrumpir las clases, pese a las manifestaciones realizadas los últimos días.

Junto a explicar que seguirán manifestando su disconformidad, advirtió que lo ocurrido "genera inmediatamente impotencia porque la opción es invitarlas a conversar y a revisar esas cosas. Entonces, en el fondo, hay impotencia, hay mucha pena, hay tristeza por parte de los profesores, hay rabia también".
Pese a ello, aseguró que "nuestros docentes, asistentes de la educación y auxiliares, se han comportado a la altura y no han dejado sus clases botadas. ¿Hemos hecho manifestaciones? Sí, porque consideramos que es justo, porque nos merecemos un trato digno. Pero no hemos dejado las clases ni hemos dejado a los niños. Estamos ahí al pie del cañón, como se dice vulgarmente, comprometidos por la educación".
De esta manera, el conflicto que enfrenta a los trabajadores con la Corporación Altazor continúa abierto, ahora con cuestionamientos no sólo respecto de la rebaja aplicada a las remuneraciones, sino también sobre cómo se distribuye el impacto de la crisis financiera al interior de la institución. Mientras los trabajadores exigen diálogo y cuestionan que las disminuciones hayan recaído sobre determinados estamentos, la entidad administrativa sostiene que enfrenta una situación económica que hizo necesario reducir los sueldos para poder mantener la continuidad del colegio.
PURANOTICIA