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Enap, el mal vecino de Concón: ¿Qué respiramos realmente tras las cuestionadas mediciones de Refinería Aconcagua?

Enap, el mal vecino de Concón: ¿Qué respiramos realmente tras las cuestionadas mediciones de Refinería Aconcagua?

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La estatal reconoce que durante años utilizó una metodología diferente a la autorizada por la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) y que, al recalcular los antecedentes, la recuperación de azufre quedó bajo el estándar exigido por el Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica. El caso ahora es investigado por organismos públicos.

Enap, el mal vecino de Concón: ¿Qué respiramos realmente tras las cuestionadas mediciones de Refinería Aconcagua?
Martes 25 de agosto de 2026 12:42
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Una metodología que no correspondía a la aprobada por la autoridad ambiental. Cálculos que durante años fueron utilizados para determinar el desempeño de la Refinería Aconcagua. Fuentes de emisiones que no habían sido incorporadas a determinados reportes. Y una serie de correos internos que muestran que, al menos desde enero de 2025, al interior de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap) ya existía conocimiento de que algo no cuadraba.

Ese es el punto que vuelve a poner a la estatal en el centro de la discusión ambiental en Concón. Porque el problema no es solamente técnico. Tampoco se reduce a una diferencia entre fórmulas o criterios de medición. Lo que hoy está siendo investigado por organismos públicos es cómo se construyeron durante años los datos ambientales de una de las instalaciones industriales más relevantes de la comuna y si esa información permitió mostrar un cumplimiento que, al ser recalculado, no alcanzaba los parámetros exigidos. Todo esto, conocido a raíz de un reportaje de Radio Biobío.

Y ahí aparece la interrogante que inevitablemente vuelve a instalarse en el territorio: ¿Qué respiramos realmente en Concón? 

No porque exista, hasta ahora, una conclusión oficial que permita afirmar que la población estuvo expuesta a niveles de contaminación superiores a los permitidos producto de estas inconsistencias. De hecho, Enap sostiene que las estaciones de monitoreo ubicadas en las inmediaciones de la refinería cumplen las normas primarias de calidad del aire para dióxido de azufre desde 2019. Pero sí existe una investigación abierta, antecedentes internos, diferencias entre la metodología aprobada y la efectivamente utilizada y un recálculo que dejó la recuperación de azufre por debajo del 98% establecido en el Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) de Concón, Quintero y Puchuncaví. Por eso, la pregunta permanece abierta...

DATO QUE CAMBIÓ EL ESCENARIO

El PPDA estableció una metodología para calcular el balance y la recuperación de azufre en la Refinería Aconcagua. Esa metodología fue aprobada por la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) mediante la Resolución N°75 de 2021. Sin embargo, antecedentes internos conocidos posteriormente muestran que el procedimiento aplicado en la práctica fue incorporando modificaciones respecto de aquel que había sido autorizado.

Uno de los correos que forma parte de los antecedentes revisados internamente por Enap es particularmente relevante. En enero de 2025, el jefe de la División Estudios y Cumplimiento del Departamento de Medio Ambiente de Refinería Aconcagua, Claudio Galarce, señaló que las denominadas "precisiones" y "mejoras" a la metodología aprobada habían sido incorporadas desde el inicio.

Esto significa que la discusión no necesariamente comenzó en 2026, cuando el caso tomó carácter público y derivó en investigaciones. Ya en enero de 2025 existía dentro de ENAP una conversación sobre el hecho de que la metodología utilizada no era exactamente la aprobada por la autoridad.

De hecho, otro intercambio interno fechado el 29 de enero de ese año muestra a la jefa del Departamento Legal de Refinería Aconcagua, Lyllian Valdenegro, informando que se había detectado que "la metodología aplicada no ha sido la correcta estos años".

En esa misma conversación se planteó que la recomendación era informar la situación a la SMA y no mantener deliberadamente información que ya se sabía que no era correcta. La respuesta fue de acuerdo. Y luego apareció una pregunta que hoy adquiere especial importancia: "Ahora, hay que ver qué implica para atrás".

EL PROBLEMA CRECIÓ

Durante 2025 hubo reuniones y comunicaciones internas destinadas a abordar las diferencias metodológicas. La documentación posteriormente recopilada por una auditoría encargada por el directorio muestra que la compañía discutió incluso si esas modificaciones podían tener incidencia en las emisiones de dióxido de azufre.

En otras palabras, no se trataba únicamente de determinar cómo hacer un cálculo, sino de establecer si la forma en que se estaba calculando podía modificar los resultados ambientales reportados.

Enap informó que posteriormente se contrató a un tercero independiente para revisar la metodologíaSin embargo, en enero de 2026 el escenario volvió a cambiar. Y es que una revisión interna detectó nuevas inconsistencias en los datos utilizados para los reportes ambientales. Entre ellas apareció el hecho de que determinadas fuentes de emisiones de SO2, como el flaring de las antorchas y otras fuentes menores, no habían sido incorporadas a la línea base ni cuantificadas en reportes anteriores.

Al recalcular los antecedentes bajo el criterio establecido en el PPDA, la recuperación de azufre se ubicó sobre el 90%, pero por debajo del 98% exigido por la normativa ambiental. Y eso es justamente lo que vuelve a llevar la discusión hacia la ciudadanía, porque si durante años se usaron datos construidos bajo una metodología diferente, cabe preguntarse cuánto cambian los resultados cuando se aplican los criterios que correspondían.

Y, nuevamente surge la gran interrogante, ¿qué respiramos realmente en Concón?

DEL ESCRITORIO DE ENAP A FISCALÍA

A esta altura, el caso dejó hace tiempo de ser una discusión interna. El directorio de Enap conoció los antecedentes en una sesión extraordinaria realizada el 23 de enero de 2026. Posteriormente, la empresa encargó investigaciones técnicas y una auditoría forense.

El 28 de abril, tras conocer conclusiones preliminares, el directorio instruyó denunciar los antecedentes ante el Ministerio Público e informar de ellos a la Superintendencia del Medio Ambiente. Ambas acciones se concretaron al día siguiente.

La Fiscalía de Quintero inició diligencias por eventuales delitos medioambientales, mientras la SMA también desarrolla actuaciones relacionadas con los antecedentes. 

La investigación deberá establecer cuestiones que hoy todavía no tienen respuesta: desde cuándo se aplicó la metodología cuestionada, quiénes conocían las modificaciones, cómo fueron revisados los datos antes de ser reportados y si las inconsistencias tuvieron alguna consecuencia jurídica. También se deberá determinar si existieron responsabilidades individuales.

Y aunque nada de eso puede darse por establecido de antemano, sí hay un hecho que está reconocido por la propia Enap: durante años se utilizó una metodología diferente de aquella establecida por el PPDA y, al recalcular los antecedentes, el resultado de recuperación de azufre no alcanzó el 98% exigido.

BONOS Y DESVINCULACIONES

Pero además, otro de los elementos que deberá ser despejado es si los indicadores ambientales tenían alguna relación con metas internas de la compañía y, eventualmente, con incentivos económicos. Los antecedentes conocidos hasta ahora no permiten afirmar que la metodología haya sido modificada con el objetivo deliberado de obtener bonos.

Aquí existe una pregunta que forma parte de las aristas que deberán ser investigadas: si los resultados utilizados para acreditar determinadas metas terminaron teniendo efectos económicos para trabajadores o ejecutivos de la compañía. Ese aspecto adquiere especial relevancia porque la investigación abarca un período comprendido entre 2021 y 2025, mientras que durante ese tiempo hubo cambios en la administración y en el directorio de la estatal.

También hubo 16 desvinculaciones durante 2026: ocho personas en enero y otras ocho en junio. Enap ha señalado que esas salidas respondieron a necesidades de la empresa o desahucios y que correspondieron las respectivas indemnizaciones legales. La existencia de una desvinculación, por sí sola, no permite atribuir responsabilidad alguna a quienes dejaron la compañía.

ENAP VERSUS LA PRENSA

Mientras las instituciones investigan lo ocurrido, Enap también ha abierto un frente de confrontación con medios de comunicación que han publicado antecedentes sobre el caso. Por ejemplo, la empresa envió una extensa carta a Radio Biobío luego de sus reportajes, cuestionando duramente el contenido de la cobertura y calificando como "máxima gravedad" las publicaciones.

En ella sostuvo que el reportaje y los comentarios editoriales difundidos "revisten la máxima gravedad. No solo omiten antecedentes esenciales, sino que presentan como hechos imputaciones sobre un supuesto ocultamiento de información, formuladas con una liviandad inexcusable y sin respaldo fáctico alguno".

La estatal también defendió su actuación y aseguró que detectó las inconsistencias internamente, que informó los antecedentes a las autoridades y que colaboró con las investigaciones. En otro pasaje de la misiva afirmó que, "en consecuencia, jamás ha existido una decisión de retener antecedentes".

Enap también remitió una carta a El Mercurio de Valparaíso, luego de una publicación sobre la materia. En ella acusó falta de rigor y cuestionó incluso el titular de portada del diario porteño.

"El título interior confunde un indicador de eficiencia de recuperación de azufre con un estándar de emisiones. La portada va todavía más lejos, al buscar atribuir a la empresa una finalidad deliberada que ninguna investigación ha establecido", expresaron. 

Pero la empresa fue todavía más allá al cuestionar directamente el ejercicio periodístico del medio, señalando que "igualmente grave es que Enap no haya sido contactada antes de la publicación para conocer la posición de la empresa y responder a las imputaciones de la nota en cuestión. No es la primera vez que este diario publica una nota crítica sobre la compañía sin ofrecerle esa oportunidad".

De igual forma, se animaron incluso a dar clases de periodismo a un medio que cumplirá 200 años el 2027: "Contrastar la información con la parte directamente aludida no es una deferencia: es un deber básico del ejercicio periodístico. Omitirlo vulnera estándares elementales de rigor, equilibrio y ética profesional".

Estas cartas darían cuenta de una verdadera presión directa de la Empresa Nacional del Petróleo hacia los medios de comunicación que están informando sobre el caso, cuestionando sus titulares, enfoques y procedimientos periodísticos.

Eso también forma parte de esta historia. Porque una cosa es que una empresa entregue su versión y cuestione antecedentes que considere incorrectos; otra es que, en medio de investigaciones abiertas, confronte públicamente a los medios que están revelando antecedentes incómodos sobre su operación.

EXPLICACIÓN DE ENAP

La estatal se escuda en su respuesta de que las inconsistencias fueron descubiertas por sus propios mecanismos de control y que no existió una fiscalización externa que las detectara antes.

También afirma que ha entregado los antecedentes solicitados por el Ministerio Público y la SMA, y que puso información a disposición de autoridades políticas.

De igual manera, Enap asegura que las estaciones cercanas a la Refinería Aconcagua de Concón han cumplido las normas primarias de calidad del aire para dióxido de azufre desde 2019 y que no existen superaciones diarias ni anuales de esa norma vinculadas a los hechos investigados.

Y aunque lo que afirman es un elemento relevante, lo cierto es que tampoco resuelve completamente la interrogante que permanece sobre la mesa. Que las estaciones hayan registrado cumplimiento de las normas de calidad del aire no responde por sí solo qué ocurrió con la metodología utilizada para calcular el balance de azufre, qué información quedó fuera de determinados reportes ni cuáles habrían sido las consecuencias de esas diferencias.

Por eso, mientras las investigaciones avanzan, la pregunta sigue siendo válida: ¿Qué respiramos realmente en Concón?

MINSAL ENTRA AL DEBATE

Durante el encuentro "Construyendo Bienestar: Salud y Seguridad para el Desarrollo de Puchuncaví", la ministra de Salud, May Chomali, abordó directamente la controversia al ser consultada por una de las asistentes a la actividad realizada este martes 25.

Su respuesta fue categórica: "Primero, no es esperable en una empresa del Estado que cambie formas de medición existiendo los estándares para medir. Segundo, que el rol fiscalizador que está dentro de la empresa es tremendamente relevante y no podemos perderlo de vista, que fue lo que ocurrió en esta oportunidad. Y tres, yo creo que son los tribunales de justicia los que tienen que determinar que se tengan que pagar los daños que esto pudo haber generado. Es lo que voy a decir al respecto".

Las palabras de la secretaria de Estado agregan otro elemento al debate: si existieron daños, deberán ser determinados por las instancias competentes y, eventualmente, establecerse las responsabilidades correspondientes.

ALCALDE PIDE TRANSPARENCIA

El alcalde de Concón, Freddy Ramírez, también manifestó su preocupación por los antecedentes conocidos sobre las mediciones de azufre de Enap y la utilización de una metodología distinta a la establecida por la normativa ambiental.

El jefe comunal sostuvo que la principal preocupación está en determinar desde cuándo se produjeron las eventuales inconsistencias y si estas terminaron afectando la información ambiental entregada durante años.

"No podemos vivir hoy día sabiendo que nos pueden engañar, sobre todo en temas de salud pública y temas ambientales", afirmó Ramírez, quien además cuestionó la participación que han tenido hasta ahora los organismos ambientales en el esclarecimiento de los hechos.

El alcalde planteó que recuperar la confianza de los vecinos será una tarea compleja y no descartó solicitar una auditoría ambiental independiente a Enap, dependiendo de las conclusiones a las que lleguen la Fiscalía y la Superintendencia del Medio Ambiente.

Asimismo, señaló que el municipio evalúa eventuales acciones judiciales si las investigaciones establecen responsabilidades. "Endureceremos nuestra postura al máximo", advirtió, junto a plantear que Enap debería asumir un compromiso permanente con la comunidad de Concón, incluyendo inversiones ambientales y sociales, mientras que desde el municipio exigieron conocer los datos reales, establecer responsabilidades y avanzar en un plan de largo plazo para la comuna.

Cabe hacer presente que estas preguntas no las respondió directamente a Puranoticia.cl , ya que de manera inexplicable no ha habido respuesta hace meses a las solicitudes que este medio realiza a la oficina de comunicaciones de la Municipalidad de Concón.

PREGUNTA SIN RESPUESTA

En Concón, una comuna acostumbrada a convivir con la actividad industrial y con décadas de conflictos ambientales (al igual que sus vecinas de Quintero y Puchuncaví), los antecedentes conocidos vuelven a instalar una discusión que parecía tener respuestas técnicas:

¿Qué se estaba midiendo? ¿Cómo se estaba midiendo? ¿Qué información fue reportada? ¿Desde cuándo se utilizó una metodología diferente? ¿Quiénes sabían que se estaba utilizando? ¿Los cambios tuvieron impacto sobre los resultados ambientales? Y, sobre todo, ¿qué significa todo esto para las personas que viven, trabajan y respiran diariamente en Concón?

No corresponde afirmar, sin que las investigaciones concluyan, que los habitantes de la comuna estuvieron expuestos a niveles ilegales de contaminación producto de estas situaciones. Pero tampoco sería responsable reducir lo ocurrido a un simple error de cálculo.

Hay antecedentes internos que muestran conocimiento previo de diferencias metodológicas. Hay reportes que fueron posteriormente recalculados. Hay investigaciones técnicas y forenses. Hay diligencias de la Fiscalía y de la SMA. Y existe una empresa estatal que reconoce las inconsistencias, pero que al mismo tiempo rechaza con dureza las acusaciones de ocultamiento formuladas por medios de comunicación.

Todas estas dudas planteadas quisieron ser respondidas en esta nota Puranoticia.cl, para lo cual se realizaron gestiones para comunicarse con algún ejecutivo de Enap y conocer directamente la posición de la empresa respecto de los antecedentes expuestos, las investigaciones en curso y las dudas que persisten en torno a los reportes ambientales.

Sin embargo, desde ENAP se indicó que la empresa no estaba concediendo entrevistas. Así, por ahora, la discusión queda radicada en los antecedentes entregados por la propia estatal, las investigaciones que desarrollan los organismos competentes y los documentos que continúen apareciendo. Y mientras Fiscalía, Superintendencia y las instancias correspondientes determinan qué ocurrió, en Concón permanece una pregunta que no puede ser ignorada: ¿Qué respiran realmente sus habitantes?

PURANOTICIA

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