Pese a la rápida detención de los autores de ambos homicidios, el Seremi de Seguridad Pública y el Delegado Presidencial advirtieron que el aumento de la violencia en rencillas personales y familiares representa un desafío que escapa a la vigilancia policial tradicional.
La madrugada del domingo 26 de abril se tornó violenta en la región de Valparaíso con dos crímenes que conmocionaron a las comunidades locales. En Quillota, un hombre fue asesinado tras una riña en un restaurante del cerro Mayaca, donde el victimario utilizó un fierro para golpearlo mortalmente. En paralelo, en Quilpué, una discusión familiar terminó con un hombre de 32 años fallecido tras recibir una puñalada en el pecho por parte de su primo.
Tras estos hechos, el delegado presidencial regional, Manuel Millones, destacó la operatividad de las fuerzas de orden, señalando que los responsables fueron capturados rápidamente.
"A las pocas horas estaban detenidos los autores. De eso estamos hablando, de una coordinación, de una respuesta más efectiva. No es un trabajo en solitario, necesitamos un trabajo coordinado porque la delincuencia nos afecta a todos", enfatizó Millones.

Por su parte, el seremi de Seguridad Pública, Hernán Silva Llagostera, explicó que estos homicidios no se ajustan a la dinámica de bandas criminales en la vía pública, lo que complica la identificación de "puntos calientes" de delincuencia.
"Efectivamente estos homicidios se produjeron dentro de domicilios o dentro del ámbito de los participantes, donde el agresor o la víctima tienen rencillas de antes. Ellos se mantienen fuera de la vigilancia de Carabineros y dentro de sus actividades fallecen producto de sus propios delitos", detalló el Seremi.
Silva fue enfático en diferenciar estos casos de las crisis territoriales: "Por esos casos puntuales es difícil hablar de focos. Lo de Cartagena fue un tema entre bandas descontroladas que solucionamos en dos semanas; aquí hablamos de un tema social y un aumento en la violencia de las personas como forma de vida".

Respecto a las medidas que se toman en los comités policiales semanales, el delegado Millones apuntó a la necesidad de fortalecer la labor preventiva mediante el apoyo de las casas consistoriales.
"Destaco el rol de las municipalidades; hacen un tremendo esfuerzo y esperamos que prontamente salga el reglamento para incorporar a los inspectores municipales a las labores de prevención", manifestó el Delegado.
Finalmente, el seremi Silva recalcó que la estrategia no solo debe ser reactiva, sino educativa. "Esperamos hacer prevención, que pasa por la concientización de la ciudadanía. Es un trabajo muy largo y muy profundo, que el país tiene que desarrollar urgentemente", concluyó la autoridad de seguridad.
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