El Serviu asumirá durante dos años los costos de mantención una vez que sea entregado el megaproyecto, mientras se busca habilitar la bodega Simón Bolívar como parte de un modelo de gestión que permita generar ingresos para financiar su funcionamiento.
Una de las interrogantes que ha acompañado el desarrollo del proyecto del Parque Barón, en Valparaíso, tiene relación con lo que ocurrirá una vez que las obras concluyan y el recinto sea entregado a la comunidad. Más allá de la construcción de la nueva área verde y de la recuperación de este histórico sector ubicado en el borde costero de la ciudad, el desafío estará también en garantizar los recursos necesarios para mantener sus instalaciones, áreas verdes y condiciones de seguridad en el tiempo.
Frente a estas dudas, desde el Municipio de Valparaíso entregaron nuevas claridades respecto del esquema que se contempla para la mantención del futuro parque, estableciendo un período inicial de dos años con financiamiento asegurado y, paralelamente, dos alternativas para dar sostenibilidad económica a largo plazo.
La primera considera que el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) se haga cargo de la mantención durante los primeros dos años posteriores a la entrega, período que permitiría avanzar en la implementación de un modelo de gestión permanente.
“El Parque Barón tiene un financiamiento comprometido desde el año pasado de dos años de mantención. Por tanto, esos dos años de mantención van a correr por parte del Serviu”, explicó la alcaldesa de Valparaíso, Camila Nieto.
De acuerdo con este planteamiento, esos dos años no solamente permitirían asegurar la conservación inicial del recinto, sino que también servirían como un período de transición para poner en funcionamiento una fórmula que permita financiar posteriormente sus gastos y no signifique un dolor de cabeza para las autoridades.
“Esos dos años tienen que ser suficientes para habilitar la bodega Simón Bolívar, donde está el modelo de gestión que permitiría con esos ingresos solventar la mantención del parque”, subrayó la jefa comunal porteña a Puranoticia.cl.
La referencia a la bodega Simón Bolívar apunta así a uno de los elementos que podrían ser determinantes para la sostenibilidad económica del Parque Barón, al contemplarse la generación de ingresos asociados al modelo de gestión del espacio. Pero esa no sería la única alternativa que se está evaluando para asegurar recursos económicos una vez concluido el período inicial de mantención financiado por el Serviu.
También plantearon la posibilidad de que el Parque Barón pueda incorporarse a la Red de Parques Metropolitanos, opción que permitiría buscar una fórmula de financiamiento y administración distinta para un espacio que tendrá características y necesidades de conservación superiores a las de una plaza o área verde convencional.
En ese sentido, la jefa comunal porteña explicó que "Valparaíso perfectamente podría ingresar este parque a la Red de Parques Metropolitanos. Hay hartas solicitudes a nivel nacional, pero también es parte de lo que nosotros vamos a esbozar”.
Esta alternativa adquiere relevancia precisamente por una de las principales preocupaciones que habían surgido respecto del futuro del proyecto: quién tendrá la responsabilidad de garantizar los recursos para mantenerlo en condiciones adecuadas una vez que deje de contar con el financiamiento inicial.
En ese sentido, el desafío no se limita únicamente al cuidado de las áreas verdes. El funcionamiento del Parque Barón también implicará costos asociados a seguridad, infraestructura y operación del recinto, ante lo cual Nieto expresó que "la mayor necesidad es la certeza de los recursos para mantener las áreas verdes y la seguridad”.
Y es que el futuro parque no funcionará necesariamente bajo un esquema de apertura permanente, sino que contará con medidas específicas para su operación y resguardo.“Recordemos que no va a ser un parque abierto 24-7, es un parque que va a tener medidas de seguridad también”, sentenció la militante del Frente Amplio.
De esta manera, los dos años de financiamiento comprometido entregan un margen para resolver la interrogante de la mantención, pero también establecen un plazo concreto para definir un modelo que permita evitar que la operación del recinto termine convirtiéndose en una nueva carga financiera para las arcas estatales.
PURANOTICIA