En una reveladora entrevista con Puranoticia.cl, Carla Hernández, nieta de la adulta mayor desaparecida en Limache, abordó las profundas dudas que rodean el caso, las negligencias policiales y los nombres de quienes, a su juicio, han faltado a la verdad.
El 12 de mayo de 2024, la celebración del Día de la Madre para la familia de María Ercira Contreras se transformó en una pesadilla que ya cumple dos años. La mujer de 85 años se levantó de la mesa para ir al baño en el restaurante del fundo Las Tórtolas, en Limache, y nunca regresó. Actualmente, el caso se mantiene como uno de los mayores enigmas policiales de la región de Valparaíso, marcado por peritajes inconclusos y sospechas de obstrucción.
Uno de los puntos más críticos revelados recientemente es el hallazgo de sangre humana en la cabaña de Jacinto Ayala, cuidador del recinto. Aunque el peritaje confirmó que los restos son humanos, la escasa muestra impidió determinar una huella genética. "Nos deja con una sensación horrorosa, porque imagínate que si esa sangre pertenece a mi abuela, jamás vamos a saber, a menos que se hagan nuevas diligencias", confesó Carla Hernández en conversación con Puranoticia.cl.
Ayala ha pasado a ser un sujeto de interés central, no solo por el lugar del hallazgo, sino por testimonios que lo sitúan realizando movimientos sospechosos la jornada de la desaparición. Un funcionario municipal declaró haberlo visto subir en su camioneta con dos tambores azules a las 21:00 horas de ese día. "Porque él en su declaración no dice que va a su casa y que se queda 10 minutos ahí haciendo llamadas (...) No aclara por qué subía con estos tambores azules", cuestionó la nieta.

Hernández fue enfática al señalar a cinco personas que, según los peritajes privados del caso, han incurrido en omisiones o mentiras: Jacinto Ayala, Fernando Vivanco, Américo Schiapacase, y los propietarios del fundo, Mónica y Andréas Kleiner.
Sobre Mónica Kleiner, la situación es particularmente compleja, ya que abandonó Chile rumbo a Estados Unidos 40 días después del suceso y no ha regresado, pese a estar imputada por obstrucción a la justicia y falsificación de documento público. "Se pidieron diligencias intrusivas en un comienzo y no se pudieron realizar porque ella ya estaba en Estados Unidos (...) es muy importante que ella venga a Chile y preste colaboración", señaló Hernández.
La familia también denuncia un actuar deficiente de las policías durante las primeras horas críticas. Según el relato, Carabineros abandonó el sitio del suceso sin resguardar las cámaras de seguridad ni establecer el recorrido de la víctima. Además, acusan una cercanía inusual entre la PDI y los dueños del local: "Los funcionarios de la PDI como que le tenían miedo o mucho respeto a Mónica Kleiner (...) nos hacían comentarios como justificando la actitud de ellos".
Incluso la evidencia audiovisual está bajo sospecha, ya que, de una orden para entregar 24 horas de grabación, el restaurante solo proporcionó seis.
Pese a que la investigación podría cerrarse por falta de antecedentes, la familia asegura que no descansará hasta encontrarla. "Estamos seguros de que ella está ahí, está en el fundo", afirmó la nieta, basándose en informes del Servicio Médico Legal que no descartan la intervención de terceros.
Para este martes 12 de mayo, se ha convocado a una marcha autorizada que partirá a las 10:00 horas desde la estación Limache hacia el Fundo Las Tórtolas, buscando visibilizar un caso que, tras 730 días, sigue sin respuestas.
PURANOTICIA