Estudio de la DMC advierte que las temperaturas subirían más de 2,5 ºC a fines de siglo, sumado a una baja en las precipitaciones, que podrían llegar a los 200 milímetros menos en zonas cordilleranas y de 100 milímetros menos en las zonas de valles y costa de Valparaíso.
Un escenario marcado por temperaturas más altas y una drástica reducción de las precipitaciones proyecta para la región de Valparaíso un estudio realizado por la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) con miras a fines del presente siglo.
El informe, basado en simulaciones climáticas de última generación (CMIP6), advierte que, de mantenerse un escenario de altas emisiones, el territorio enfrentará transformaciones relevantes en su clima durante las próximas décadas.
Entre los principales resultados, se anticipa un aumento de la temperatura superior a los 2,5 °C, junto con una disminución significativa de las precipitaciones, que podría alcanzar hasta 200 milímetros en sectores cordilleranos y también en Rapa Nui, y cerca de 100 milímetros en zonas del valle, la costa y el archipiélago Juan Fernández.

De igual forma, a ello se suma un ascenso sostenido de la isoterma 0 °C, estimado en cerca de 30 metros por década, con potenciales impactos en la disponibilidad de agua, la acumulación de nieve y los riesgos en zonas montañosas de la región de Valparaíso, principalmente asociados a remociones en masa en la cordillera de Los Andes.
"Con 2,5º no descartaría un aumento severo de los días extremos de temperatura. Estos, asociados también a que está es la región más vulnerable de Chile, y, por tanto, significaría mayores incendios forestales, mayores impactos de la sequía y mayores impactos en la salud de las personas por enfermedades asociadas a la temperatura mayor", indicó a Puranoticia.cl el profesor de la Escuela de Ingeniería Bioquímica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Marcelo Mena.

Quien también fuera Ministro del Medio Ambiente durante el Gobierno de la Presidenta Bachelet y CEO de Global Methane Hub señaló también que "la proyección de lluvias es también preocupante, entendiendo que la mayor temperatura significa acelerar el derretimiento de glaciares andinos, que son nuestro respaldo en contexto de sequía para almacenamiento de agua y, por tanto, combinado con menor precipitación en la cordillera, significaría un severo aumento de los impactos de la sequía en la zona, que ya ha sido severo y con impacto inmenso a la agricultura".
El académico de la PUCV también precisó a Puranoticia.cl que el ascenso sostenido de la isoterma 0 °C significa que "hay un aumento de riesgo de aludes, que también suman los mayores problemas que hemos sabido en torno a desastres naturales. Por tanto mayor sequía, mayor temperatura, mayores aludes".
Respecto a lo que se puede hacer en materia de políticas públicas, sostuvo que "hay que fortalecer la adaptación al cambio climático en la región, y eso tiene que ver con partir con la implementación del plan de adaptación que está llevando a cabo la región, además de la necesidad de tener un desarrollo de planes de adaptación de carácter municipal, en el cual estén comprometidos bajo la ley de cambio climático, pero al mismo tiempo el Estado tiene que fortalecer su inversión para poder habilitar mejores obras de infraestructura que permitan hacer más resiliente a la región. Y lo más importante es el tratamiento total de las aguas servidas, que hoy en torno a 3 metros cúbicos por segundo se disponen al mar sin tratamiento y sin aprovechar".
El informe de la DMC también anticipa cambios en los patrones de viento y presión atmosférica, situación que estaría asociada a una mayor persistencia de condiciones anticiclónicas, lo que podría reforzar la ocurrencia de sequías y eventos extremos.

Aunque las tendencias generales son similares entre el territorio continental e insular de la región, el estudio de la Dirección Meteorológica identifica diferencias en la magnitud de los impactos, con variaciones térmicas más moderadas en las islas debido a la influencia oceánica, y contrastes más marcados en el continente por su relieve.
"El análisis, desarrollado por la Oficina Cambio Climático de la DMC, constituye el primer esfuerzo nacional en integrar territorios insulares en proyecciones climáticas regionalizadas, entregando información clave para la planificación territorial, la adaptación al cambio climático y la toma de decisiones a nivel regional", afirma la DMC.
Cabe hacer presente que la investigación del organismo también considera variables como temperatura, precipitación, presión atmosférica, radiación solar y viento, y abarca el período 1985–2100, con proyecciones para el corto, mediano y largo plazo.
Quien también analizó con Puranoticia.cl los alcances del estudio fue el profesor del Instituto de Química de la PUCV, licenciado en Química y Químico Industrial, Waldo Quiroz, quien abordó las implicancias del aumento de temperatura superior a 2,5 °C en la región de Valparaíso subrayando que éstas, en parte, "ya las estamos viviendo y a fin de siglo solo cabría esperar que estas se acrecienten. Me refiero a la caída de la pluviometría y, en general, fenómenos climáticos más extremos como lluvias más intensas, sequías mas prolongadas, incremento del nivel del mar".

"Todo esto ya lo estamos viendo con poco más de un grado Celsius de incremento, entonces los efectos que vemos a nivel de dañosa personas, infraestructura y capacidades productivas, esas serían las principales implicancias", complementó.
En relación a la situación de las precipitaciones en la Quinta Región, el académico reiteró que "esto ya lo estamos viviendo y esa es la razón por la cual ya se está desplazando actividades agrícolas para el sur. Cada vez es mas difícil mantener la producción, por ejemplo, de vinos o paltas en esta zona, por la escasez de agua y, si esto se sigue acrecentando, es de esperar que la actividad agrícola cambie aun más".
Sobre la nieve dijo que "mientras mas alta es la zona donde se funde la nieve, esto implica dos cosas: la primera es que más personas quedan expuestas a aluviones o accidentes asociada a esta dinámica. El otro problema es que la acumulación de nieve es la principal fuente de acumulación de agua para asegurar el recurso. Ciertamente que, si asciende la isoterma cero, hay menos acumulación de nieve y, por lo tanto, se hace más difícil contar con el recurso del agua el resto del año".
En cuanto a políticas a implementar, expuso que el cambio climático exacerbado por las actividades humanas es un fenómeno global y Chile como país no puede hacer mucho para aportar. No obstante, planteó que "la única alternativa de los países, en especial los pequeños como el nuestro, es la adaptación. Promover tanto infraestructura como actividades productivas que se adapten a estas perspectivas de bajas de pluviometría, que las construcciones se alejen del borde marino, que se desarrolle tecnología, ya sea de obtención de agua de otras fuentes o métodos de cultivo mas eficientes o cambia el tipo de cultivo que se realiza en esta zona. Creo que nuestra región tiene una gran oportunidad de realizar esto a través de la investigación, ya que tenemos muchas y muy buenas universidades en esta zona que podrían aporta".
El estudio de la Dirección Meteorológica, junto con el análisis de expertos, instala un escenario de alta complejidad para la V Región, donde el aumento de las temperaturas, la disminución de las lluvias y el ascenso de la isoterma 0 °C, configuran un desafío urgente para la gestión del agua, la seguridad territorial y la salud de la población.
PURANOTICIA