El parlamentario socialista cuestionó el nuevo sistema de financiamiento aprobado en la Cámara, advirtiendo que exime de pagos a las grandes compañías y traslada la carga a los trabajadores a través del seguro de cesantía, desnaturalizando el propósito de la iniciativa.
El debate legislativo en torno al proyecto de ley de sala cuna ha generado fuertes cuestionamientos y diferencias en el Congreso. Tras su aprobación en general en la Comisión de Trabajo, la iniciativa recibió lapidarias críticas desde el oficialismo, particularmente del diputado del Partido Socialista (PS), Nelson Venegas, quien advirtió que el mecanismo de financiamiento propuesto favorecería desproporcionadamente a las grandes empresas, en perjuicio de los trabajadores y las pequeñas y medianas empresas (pymes).
El parlamentario explicó en entrevista con Puranoticia.cl que el modelo vigente establece que las empresas con más de 20 trabajadoras deben financiar íntegramente este derecho, situación que, a su juicio, resulta discriminatoria y puede desincentivar la contratación femenina. Sin embargo, cuestionó que la nueva fórmula traslade el costo a los fondos de los propios trabajadores, señalando que:
"Yo lo rechazo (…) porque en definitiva quien termina pagando la Sala cuna son los trabajadores (...) El fondo va a ser alimentado con un 0.3% de las cotizaciones, de la cual se saca un 0.015% del fondo de cesantía. Todo esto es pagado por el fondo de cesantía en definitiva".
Venegas sostuvo que, si bien la iniciativa busca generar mejores condiciones para las pymes, considerando su relevancia en la actividad económica y la generación de empleo, la fórmula propuesta terminaría eximiendo de esta obligación a grandes corporaciones que anteriormente debían asumir el costo total. Además, alertó sobre un eventual retroceso en derechos que algunos trabajadores habían conseguido mediante negociaciones colectivas. En esa línea, el diputado enfatizó:
"El problema es que hoy día se exonera de pagar empresas que antes pagaban, como (…) por ejemplo las grandes empresas. Entonces en definitiva hoy día se hace un solo fondo y las grandes empresas van a dejar de pagar y entonces si nosotros tenemos problemas con las pymes, obviamente tenemos que generarle condiciones para que puedan invertir".
Otro de los aspectos que generó preocupación en el parlamentario es el eventual desarrollo de un modelo comercial basado en cadenas de salas cuna, que, según advirtió, podría alejarse del propósito social de la iniciativa, orientado a facilitar la empleabilidad de las mujeres y garantizar el acceso de los niños a la educación temprana. Al respecto, sentenció:
"Lo que permite esta ley, permite que se generen cadenas de sala cunas. O sea, se va a transformar en un muy buen negocio ser sala cuna, porque va a recibir fondos desde los trabajadores (…) Y por lo tanto va a poner una sala cuna en Concón, otra en Viña, otra en Los Andes, otra en Calle Larga. Entonces con eso se tiende a favorecer esto bajo la visión de una cadena, red de negocios".
En medio de la continuidad de la tramitación legislativa, con el proyecto avanzando hacia la Comisión de Hacienda y posteriormente a la sala, el diputado cuestionó la rapidez con que se ha desarrollado el debate, atribuyéndola a la mayoría oficialista en la Cámara. Finalmente, advirtió que el ritmo de la discusión limita la posibilidad de analizar en profundidad las consecuencias del mecanismo de financiamiento, reiterando sus reparos respecto del beneficio que, a su juicio, recibirían las grandes compañías:
"Y eso para mí, por lo menos, resulta súper complejo porque no genera la posibilidad de debatir lo que acabamos de señalar (…) yo estoy de acuerdo con las pymes, estoy de acuerdo con las salas cunas, pero siento que se está tendiendo a favorecer demasiado a las grandes empresas".
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