La acción del parlamentario de RN busca esclarecer qué controles rigen la comercialización de estos artículos y si existe un registro que permita identificar a quienes los adquieren, ante el riesgo de que sean modificados o utilizados para intimidar y cometer delitos.
Rifles de aire comprimido, sistemas PCP de alto calibre, pistolas de aire y réplicas de fogueo se ofrecen en plataformas de comercio electrónico abiertas a todo público y con despacho directo al domicilio. Ante la facilidad para adquirir artículos que pueden causar lesiones graves, ser utilizados para intimidar o incluso modificados, el diputado Andrés Celis ofició al Ministerio de Seguridad Pública.
El parlamentario solicitó esclarecer qué requisitos deben cumplir los compradores, cómo se verifica su edad e identidad y si las operaciones quedan registradas, de manera que sea posible conocer el origen y destino de los productos comercializados.
“Un rifle capaz de causar una lesión grave no puede venderse por internet como si fuera cualquier producto. Las plataformas no pueden limitarse a publicar, cobrar y despachar sin asumir responsabilidad por lo que están poniendo al alcance de cualquier persona”, afirmó el legislador.
Aunque estos artículos no son considerados estrictamente armas de fuego, algunos alcanzan velocidades capaces de provocar lesiones graves e incluso la muerte. Las réplicas también pueden utilizarse para intimidar durante asaltos debido a su similitud con armamento real, mientras que ciertos modelos son susceptibles de ser alterados para disparar munición convencional.
Celis advirtió que resulta fundamental establecer con claridad cuándo uno de estos artículos deja de tener un uso meramente deportivo y, debido a su calibre, potencia o mecanismo, debe quedar sujeto a registro, autorización o prohibición de venta. Para ello, pidió conocer los criterios técnicos y balísticos aplicados por la Dirección General de Movilización Nacional y las policías.
El diputado también solicitó establecer si existe un monitoreo coordinado de la oferta disponible en internet y si las autoridades cuentan con estadísticas sobre armas de aire comprimido o réplicas de fogueo que hayan sido modificadas para efectuar disparos con munición real.
“Si una de estas réplicas es usada en un asalto o termina convertida en un arma capaz de disparar munición real, ya será demasiado tarde para preguntarse quién la vendió y quién la compró. Hay que cerrar ahora cualquier espacio que pueda ser aprovechado por delincuentes”, enfatizó el congresista.
La presentación requiere además precisar si existe o se encuentra en preparación un registro obligatorio para importadores, vendedores y compradores de rifles de aire, sistemas PCP y sus respectivas municiones, de manera que estos productos puedan ser rastreados durante toda su cadena de comercialización.
Finalmente, Celis consultó si las autoridades mantienen acuerdos con las plataformas digitales para detectar y retirar publicaciones que ofrezcan piezas o kits destinados a modificar estos artículos o aumentar su potencia. También pidió aclarar qué advertencias sobre sus riesgos, restricciones y condiciones legales deben exhibirse antes de concretar una venta.
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