Aduanas detectó un cargamento irregular de Países Bajos con esta sustancia usada para fabricar drogas, la cual intentó ser ingresada sin los permisos exigidos por la Ley 20.000.
Un total de 35.600 kilos de precursores químicos fueron decomisados en las instalaciones del Puerto de San Antonio, luego que personal de Aduanas detectara irregularidades en un cargamento despachado desde Países Bajos, el cual carecía de las autorizaciones y permisos legales correspondientes.
La alerta se encendió en el momento en que los agentes fiscalizadores verificaron que el importador responsable de la mercancía no poseía un registro vigente para manipular esta clase de elementos. Frente a la negativa de entregar la documentación obligatoria solicitada, especialistas de la institución activaron de inmediato diversos perfiles de riesgo y exhaustivos análisis documentales.
A raíz de estas sospechas, el Laboratorio Químico de Aduanas recibió una muestra para su evaluación. Los resultados determinaron que el producto correspondía a cloruro de calcio con un 96% de pureza, un compuesto catalogado en la Lista III del Decreto Supremo N° 1.358. Debido a que este elemento se emplea en la síntesis y elaboración de diversas drogas, la Ley 20.000 regula estrictamente tanto su comercialización como su importación al país.
Respecto a este operativo, el director (s) de la Aduana de San Antonio, Ángelo Vergara, valoró el trabajo de los equipos y precisó que “este procedimiento es resultado de procesos de inteligencia, análisis documental y perfiles de riesgo que desarrolla permanentemente el Servicio, los que permitieron seleccionar este contenedor y detectar la presencia de precursores químicos sin la debida autorización”.
En la misma línea, la autoridad aduanera enfatizó la relevancia de estas incautaciones, afirmando que “este tipo de hallazgos da cuenta del rol estratégico que cumple Aduanas en línea con la Política Nacional contra el Crimen Organizado, donde el control de precursores es un eje prioritario”.
Para concluir su intervención, el director regional (S) hizo hincapié en que "el fortalecimiento de estas capacidades también se sustenta en la participación activa de Aduanas en instancias internacionales como el Programa de Control de Carga y Pasajeros de Naciones Unidas, lo que permite capacitar continuamente a nuestros funcionarios en materias como drogas y precursores”.
Cabe precisar que, aunque los precursores químicos poseen aplicaciones industriales completamente lícitas, su desvío hacia el mercado negro constituye una amenaza directa para la seguridad nacional. Al ser susceptibles de utilizarse en la fabricación de estupefacientes ilícitos, estas sustancias nutren las cadenas del narcotráfico y fortalecen al crimen organizado, motivo por el cual las autoridades y Aduanas mantienen su control como una prioridad absoluta.
Por su parte, Natalia Garay, jefa del Departamento de Fiscalización de la Aduana de San Antonio, detalló que el equipo "estudia y analiza los riesgos asociados a estas mercancías, primero con la revisión documental asociada a esta operación de importación, velando porque cuente con los permisos y vistos buenos legales”.
Profundizando en las etapas del operativo, Garay puntualizó que "luego de dicha evaluación, se determinó la revisión física donde el trabajo que gestiona la Unidad de Drogas es fundamental, ya que son quienes realizan la toma de muestras de lo detectado enviándolas al Laboratorio Químico con el que cuenta el Servicio Nacional de Aduanas, quienes luego de estudiar y examinar el contenido, concluyeron que era cloruro de calcio, pero que no tenían los permisos para ser ingresada a Chile”.
Finalmente, desde la institución fiscalizadora confirmaron que los antecedentes de este procedimiento ya están siendo investigados por el Ministerio Público, entidad clave que liderará las diligencias en la etapa posterior a esta clase de hallazgos.
PURANOTICIA