Moisés Prieto, presidente del sindicato de Viña Bus, advirtió en diálogo con Puranoticia.cl que el nuevo sistema podría trasladarles parte de las pérdidas provocadas por quienes no paguen su pasaje. El gremio exige que el Estado y las empresas definan quién asumirá ese impacto.
Una amenaza de paralización indefinida del transporte público mantiene en alerta al Gran Valparaíso. Las organizaciones sindicales de Valparaíso, Viña del Mar, Concón Quilpué, Villa Alemana, además de sectores rurales conformaron una alianza gremial para rechazar las condiciones bajo las cuales el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones pretende implementar el recaudo electrónico.
Sin embargo, los dirigentes aclaran que el conflicto no es contra la incorporación de tecnología, sino contra la incertidumbre respecto de cómo se pagarán sus salarios una vez que el efectivo deje de utilizarse en las micros.
Actualmente, los conductores no reciben un salario mensual pagado directamente por la empresa a fin de mes, sino que su ingreso depende enteramente de lo que logran recaudar día a día. Moisés Prieto, presidente del sindicato de Viña Bus —la empresa de transporte más grande de la actual y también de la futura concesión—, explicó en detalle con Puranoticia.cl la vulnerabilidad laboral del gremio.

"Los conductores trabajan día a día y no tienen un sueldo base. A fin de mes a mí no me paga nadie; lo que yo trabajo en el día es lo que me gano. (…) Partimos el día trabajando en contra, porque primero hay que juntar para el combustible, luego la cuota que te exigen —que va entre los 30 y 40 mil pesos diarios para el dueño—, y lo que sobra es para el conductor".
En días de baja afluencia, como durante el invierno o las vacaciones de estudiantes, un chofer puede terminar la jornada con apenas 15 mil o 20 mil pesos, pese a haber cumplido extensas jornadas laborales.
"Trabajamos un rango de 14 a 15 horas diarias todos los días. (…) Si el conductor no trabajara esa cantidad de horas, el transporte estaría botado. (…) quedan paradas diariamente porque sencillamente no hay conductores que quieran trabajar en estas condiciones".
Frente a la pronta puesta en marcha de los validadores electrónicos, el presidente del sindicato de Viña Bus enfatizó que no existe un rechazo a la modernización, sino a la falta de respuestas sobre la estructura salarial contemplada en las bases del Gobierno:
"Que quede muy claro que nosotros no estamos contra los validadores. Aquí el tema que a nosotros nos importa e interesa es cómo se va a resolver el tema de los sueldos. (…) Nosotros queremos un sueldo (fijo) y las horas que nos correspondan trabajar, como cualquier trabajo normal".

A esto se suma el temor por el impacto que tendrá la evasión del pasaje una vez que se elimine el cobro en efectivo: "Tenemos súper claro que el tema de la evasión va a ser gigante. Y en base a que pierda el Estado o que se hagan cargo ellos de este sistema, nos vamos a hacer nosotros cargo y los empresarios y eso es lo que no queremos".
Consultado sobre por qué no exigen directamente estas condiciones a los empresarios, en lugar de presionar al Gobierno, Prieto apuntó a las represalias que, según denuncia, sufren los trabajadores cuando recurren a la vía legal o a la Inspección del Trabajo.
"Hay demasiados empresarios que están demandados y lamentablemente hoy día un conductor que demanda es un conductor que no trabaja. (…) Yo hoy día llevo a un conductor a hacer una demanda, yo no puedo apoyar, ese conductor no va a trabajar más, porque es obvio, nadie lo va a querer contratar".
Ante la falta de diálogo con el Ministerio y los empresarios que licitaron la concesión, los dirigentes sostienen que mantendrán la alerta de paralización hasta que se garantice un contrato con sueldo fijo y jornadas laborales acordes a la ley.
PURANOTICIA