Los puntos observados por la entidad dicen relación con la instalación de mesas y sillas, el horario de funcionamiento, incumplimiento al límite de decibeles de ruido y falta de fiscalización por parte de la administración de la alcaldesa Ripamonti en la arteria.
La Contraloría General de la República acogió una serie de denuncias presentadas por la Fundación Comité de Defensa del Borde Costero de Viña del Mar, confirmando diversos incumplimiento de las ordenanzas municipales y falta de fiscalización en relación al funcionamiento de food trucks en la transitada y turística avenida Perú.
Por este motivo, el órgano fiscalizador instruyó a la casa edilicia a que ordene un procedimiento disciplinario para determinar las eventuales responsabilidades administrativas involucradas, remitiendo a la Unidad de Seguimiento de Fiscalía, de la Contraloría General de la República, el acto administrativo que lo instruye.
Cabe hacer presente que los puntos observados por la entidad dicen relación con la instalación de mesas y sillas, el horario de funcionamiento, incumplimiento al límite de decibeles de ruido y falta de fiscalización en la avenida Perú de Viña.
Atendido que se tuvo a la vista un registro que permite acreditar la instalación de mesas y sillas alrededor de un food truck, Contraloría estableció que "se acoge la denuncia respecto de esta materia, por lo que la Municipalidad de Viña deberá adoptar las medidas para verificar el cumplimiento de este aspecto en las próximas fiscalizaciones que efectúe y la aplicación de las sanciones que procedan".
En cuanto al incumplimiento horario, afirmaron que "el propio Municipio reconoce que, dado el carácter turístico de la comuna, se extendió el horario para el funcionamiento de los food trucks, incumpliendo así lo establecido en la ordenanza que regula el comercio en la vía pública en la comuna, supletoria en esta materia".
De igual forma se les ordenó arbitrar las medidas pertinentes para fiscalizar el cumplimiento del horario sancionado en la ordenanza supletoria vigente, toda vez que la administración de la alcaldesa Macarena Ripamonti anunció que va a modificar la ordenanza que regula la instalación y funcionamiento de los food trucks.
Respecto a los ruidos producidos por los generadores de los food trucks, el Municipio de Viña tendrá que implementar las acciones necesarias para fiscalizar el cumplimiento de su ordenanza sobre ruidos molestos y poner en conocimiento de la Superintendencia del Medio Ambiente las denuncias que reciba en la materia.
Pese a que prácticamente todos los días del periodo analizado se otorgaron permisos para el funcionamiento de los food trucks, Contraloría consigna que la Municipalidad de Viña del Mar realizó fiscalizaciones sólo en dos ocasiones. Por este motivo, tendrán que adoptar las medidas para planificar de manera eficaz y eficiente sus procesos de fiscalización considerando la cantidad de días con permisos otorgados.
Desde la Fundación Comité de Defensa del Borde Costero señalaron que este pronunciamiento "ratifica lo que la comunidad viene denunciando hace meses: una gestión permisiva y negligente del espacio público en el borde costero, donde se ha tolerado el incumplimiento de la ley en desmedro de los vecinos y del interés general".
De igual forma, desde la entidad vecinal recalcan que "confirma la legitimidad de las preocupaciones planteadas por vecinos y organizaciones ciudadanas respecto del uso del borde costero y la necesidad de que el Municipio actúe conforme a la ley, con criterios de transparencia, control efectivo y respeto por el espacio público".
En ese sentido, la organización reiteró su llamado a que las autoridades municipales de la Ciudad Jardín "cumplan íntegramente las instrucciones de la Contraloría, corrijan las prácticas observadas y garanticen que cualquier actividad comercial en el borde costero se desarrolle respetando la normativa vigente, el derecho de los vecinos y el carácter público y patrimonial de avenida Perú".
PURANOTICIA